ToeJam & Earl: Back in the Groove!
ToeJam & Earl: Back in the Groove!
Carátula de ToeJam & Earl: Back in the Groove!

Toejam & Earl: Back In The Groove!, análisis

El roguelike más funky vuelve a la generación actual con una entrega que recupera el sabor de los originales

ToeJam & Earl es considerado uno de los videojuegos más extraños de los 90 por su excentricidad. Dos extraterrestres raperos, cuyos nombres forman el título, se estrellaban contra la Tierra y debían recuperar las piezas de su nave. El sistema de juego seguía los preceptos del roguelike, cuya escuela había creado Rogue (1980): narrativa simple, exploración de mazmorras infestadas de enemigos y tesoros y una dificultad desafiante. Johson Voorsanger, estudio creador de ToeJam & Earl dio un giro a la clásica ambientación fantástico-medieval que abundaba en el género: la cultura funky impregnaba el universo de un título satírico que retrataba a los humanos como esperpentos.

ToeJam & Earl: Panic on Funkotron (1993) dio un giro radical hacia las plataformas, pero sin perder el espíritu funky y satírico del juego. En esta ocasión, el dúo rapero debía expulsar a los terrícolas invasoras de su planeta, y la aventura exudaba una crítica mordaz al turismo tóxico. Diez años más tarde, la extraña pareja regresó con Toejam & Earl III: Mission to Earth, parodia de Star Wars que aterrizaba en Xbox 360 con una amalgama de plataformas y acción que no estuvo a la altura de sus predecesores. Greg Johnson, director del juego, puso en marcha un proyecto de Kickstarter para otorgar a nuestros marchosos alienígenas un regreso digno que, finalmente, verá la luz el 1 de marzo en PC, PS4, Xbox One y Nintendo Switch.

Greg Johnson es fundador de Humanature, creadores de Toejam & Earl: Back in the Groove!. El objetivo del estudio, según definen en su propia web, es diseñar títulos cautivadores y alegres, con los que los jugadores puedan comunicarse entre sí de forma creativa. Asimismo, aspiran atraer a un público no asiduo a los videojuegos. Con Doki-Doki Universe, nos invitaron a explorar nuestra propia humanidad mediante excursiones a otros planetas, donde conocimos a sus respectivos y peculiares habitantes. Con ToeJam & Earl: Back In The Groove!, son los extraterrestres quienes realizan un aterrizaje forzoso en la Tierra, donde los terrícolas mostrarán su rostro más irritante.

Regreso a la Tierra a ritmo de roguelike

ToeJam & Earl: Back to the Groove! es una reedición leal al primer ToeJam & Earl, y el sello de Greg Johnson queda patente en un título que mantiene su esencia roguelike y su humor crudo. En esta ocasión, la pareja de raperos se estrella en la Tierra, en compañía de sus amigas Lewanda y Latisha, a quienes conocimos en Panic On Funkotron y Mission to Earth, respectivamente. El objetivo será recorrer el planeta para recuperar las piezas de la nave hecha trizas.

ToeJam & Earl: Back to the Groove! recupera el roguelike en perspectiva isométrica que formó su carácter singular. Cada nivel es una isla flotando que iremos desvelando a medida que exploremos, con el objetivo de encontrar las 10 piezas perdidas —expuestas como piezas de museo— y el ascensor de salida que nos llevará al siguiente nivel. Por el camino, registraremos árboles, arbustos y casas en busca de regalos de contenido sorpresa, los cuales pueden suponer una ayuda —tomates que harán las veces de munición, flotadores para nadar, etc— o un castigo —degradación de nuestro estatus o muerte súbita—. También hallaremos dinero o bolas de bolera, las cuales deberemos esquivar a tiempo para no sufrir daño.

A lo largo de nuestra excursión por ToeJam & Earl: Back to the Groove! nos toparemos con terrícolas que no siempre harán agradable nuestra estancia y que, al igual que las anteriores entregas, parodian nuestra sociedad. Vuelven los enemigos de siempre: el aspirante a soprano con dudoso talento y fetiches exhibicionistas, el sádico dentista, el cortador de césped, etc. Asimismo, se suman otros nuevos que reflejan aspectos vergonzosos de nuestra sociedad, como el troll de Internet cuyos insultos nos desorientarán; o los niños adictos a su teléfono móvil, que nos atropellarán despistados. Otros humanos, sencillamente, sabotearán nuestro camino sin dañarnos, como la bailarina hawaiana a la que nos uniremos en su danza.

También contaremos con aliados como el sabio disfrazado de zanahoria, que nos ascenderá de estatus si acumulamos la suficiente experiencia y nos identificará premios de nuestro inventario. El mago nos curará y el científico reparará nuestros regalos rotos. Por supuesto, cualquier ayuda que nos presten requerirá un precio, en lo cual se advierte cierta crítica al capitalismo.

Para neutralizar a nuestros enemigos, deberemos usar las armas en nuestro inventario o aprovechar aliados como Gandhi y su aura de paz, o contratar a la cantante de ópera para que les elimine con su voz. Si no podemos atacar, las plantaciones de girasoles resultarán el refugio idóneo para poner fin a una persecución.

En los diferentes niveles de ToeJam & Earl: Back In The Groove! hallaremos peculiaridades en el terreno que afectarán a nuestra exploración. Así, las arenas movedizas nos engullirán a cada paso y resbalaremos por los lagos congelados. Es posible bucear para llegar a otras orillas, si bien debemos tener en cuenta que nuestra capacidad respiratoria equivale a nuestra salud restante. Además de los enemigos, debemos tener ojo con las trampas, como ascensores falsos que nos devolverán al nivel inferior o tornados que, tras succionarnos, nos abandonarán en lugares no siempre deseables.

El roguelike más clásico al estilo funky

Durante los primeros niveles de ToeJam & Earl: Back In The Groove!, la dificultad no resultará muy acusada, pero las exigencias del juego irán aumentando a medida que encontremos enemigos más poderosos y que no sólo podrán perjudicarnos menguando nuestra salud; el inquisidor nos enviará al nivel inferior al primer impacto, y el marciano en su mini-nave cancelará nuestros atributos. Por supuesto, recuperaremos salud con manjares que encontremos o adquiramos, si bien la comida en mal estado nos hará pasar un mal trago, excepto en el caso de Earl.

Al iniciar el juego, contaremos con tres vidas y su respectiva barra de salud, número que modificarán los premios o castigos que hallemos entre los regalos. Y, al igual que en Toejam & Earl, si agotamos todos los corazones, se borrará nuestro progreso sin más oportunidades. Con esto en mente, es importante calcular bien los recursos mientras proseguimos con la reconstrucción de nuestro navío, no subestimar a nuestros enemigos y no precipitarnos en el uso de regalos. Dejarnos caer por el borde de la isla hasta el nivel inferior no es una estrategia desdeñable si nos vemos superados.

En ToeJam & Earl: Back In The Groove!, acumularemos experiencia según hallemos objetos, derrotemos enemigos y descubramos nuevo terreno. Cuando estemos listo para el ascenso de estatus, visitaremos al sabio, y una ruleta de la fortuna decidirá qué atributos nuestros aumentarán. Al hallar cada pieza, conseguiremos un bonus especial en una máquina tragaperras.

Vieja escuela renovada

En ToeJam & Earl: Back In The Groove! no sólo podremos jugar con ToeJam y Earl, quienes estarán disponibles en su versión clásica y actual. Al elenco se suman Lewanda y Latisha y tres nuevos personajes secretos y desbloqueables. Cada cual tendrá potenciados diferentes atributos, lo cual afectará a la partida. Por ejemplo, la velocidad de ToeJam le permitirá huir más fácilmente, mientras que la buena suerte de Lewanda le permitirá acceder a regalos más generosos y benevolentes. La diversión del juego aumentará si escogemos el modo cooperativo (local o en línea), y dará paso a diálogos ingeniosos entre la pareja seleccionada.

Cada personaje tendrá un nivel de dificultad propio —Normal, Fácil-Pedorra o Bebé— que afectará al daño recibido por los enemigos. Sólo con el Normal podremos desbloquear personajes y modos de juego, aunque los más sencillos darán paso a animaciones graciosas en referencia a su nombre. En cuanto a los modos de juegos, empezaremos con el Mundo Tutorial, una versión muy simplificada de la aventura; y el Mundo Fijo, con niveles prefijados. Mundo Aleatorio y Mundo Aleatorio Difícil se desbloquearán a medida que avancemos en el juego.

ToeJam & Earl: Back In The Groove! no sólo revisita el primer título de los extraterrestres raperos; Panic In Funkotron tiene su huella en esta nueva entrega. En diferentes niveles tendremos acceso al minijuego musical con otros vecinos alienígenas conocidos, en los que debemos interpretar el baile que nos proponga nuestro rival o que compongamos nosotros mismos. Si superamos el reto —que requiere buena sincronización y sentido del ritmo—, obtendremos experiencia, dinero y regalos. Además, la Zona Hyper Funky, la delirante fase bonus del juego de plataformas, será accesible desde puertas especiales. Y, si echamos de menos los exóticos escenarios de Funkotron, podremos visitarlos en los niveles secretos.

Por su lado, los mecenas de ToeJam & Earl: Back In The Groove! tendrán una dedicatoria especial en el juego, en forma de pequeñas islas regentadas por cada uno de ellos. Si logramos acceder a ellas, nuestro protagonista y el patrón compartirán un gracioso baile, que culminará con unos bonus.

ToeJam & Earl: Back In The Groove! es un regreso digno que brilla con su emblemático espíritu funky y con un sentido del humor que navega entre el absurdo y la sátira dirigida al incivismo de la especie humana. La estética feísta se ve más acentuada a través de unos gráficos caricaturescos de colores estridentes propios del funky. Cada personaje tiene sus propias animaciones, si bien las de Latisha nos han parecido algo toscas. La banda sonora, por su lado, se compone de temas funk, lo cual no podría ser de otro modo. Sin embargo, se echa en falta una mayor variedad de temas, los cuales acaban pecando de repetitivos. En cuanto a las voces de los personajes, éstas participan en el tono cómico de la obra. No obstante, es una pena que la localización al castellano sufra de altibajos; por un lado reconocemos la traducción decente de la jerga en la que hablan nuestros alienígenas adolescentes, por otro lado las estructuras calcadas del inglés restan naturalidad a los textos.

ToeJam & Earl: Back In The Groove! es la secuela merecida de uno de los títulos más estrafalarios de la historia de los videojuegos y los fans de la saga disfrutarán muchísimo, en solitario o en cooperativo, de una disparatada aventura cuyos peligros nada desdeñables. Sin embargo, pensamos que Greg Johnson y Humanature podrían haber ido más allá y explotar una creatividad que, con la tecnología de hoy, permite muchos más atrevimientos en cuanto al diseño de niveles, los cuales carecen de esa capacidad de los roguelike para sorprender al jugador y estimularle a crear nuevas estrategias para sobrevivir.

Este juego ha sido analizado en su versión para PS4.

CONCLUSIÓN

Toejam & Earl: Back In The Groove! vuelve a la esencia roguelike que le otorgó una personalidad tan peculiar en sus orígenes y en la que no falta el humor satírico que retrata al ser humano como un ser irritante. El dúo de extraterrestres marchosos y sus compañeras vuelven a estrellarse contra la Tierra y deberán recuperar las piezas de su nave destrozada. Al igual que en el original, volveremos a recorrer niveles en forma de islas flotantes en pos de nuestro navío, esquivando terrícolas esperpénticos y haciendo uso de los regalos hallados, los cuales no siempre serán favorables. Con nuevos personajes y un rediseño adaptado a los tiempos actuales, los amantes del original se emocionarán con este título que recupera las mismas mecánicas y enemigos, a lo que suman elementos de Panic in Funkotron. Sin embargo, se echa en falta un mayor atrevimiento a la hora de innovar en un diseño de niveles donde la mayor sorpresa son enemigos cada vez más poderosos.

LO MEJOR

  • Conserva el espíritu del original y lo adapta a tiempos actuales
  • Su humor satírico y su retrato esperpéntico de la especie humana
  • Enemigos variados, de dificultad escalonada y con ataques muy originales
  • El modo cooperativo mejora la diversión

LO PEOR

  • Falta de variedad y frescura en el diseño de niveles
  • Calidad irregular en la localización
  • Pantallas de carga iniciales prolongadas
7.3

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.