Nominados

Los 25 mejores juegos de 2018: rumbo al GOTY

Tras más de 400 videojuegos analizados durante este año en Meristation, nos hemos puesto manos a la obra para seleccionar los nominados que lucharán para el Juego del Año. Empieza la carrera final.

El Juego del Año siempre difiere. Dentro de una propia revista como en Meristation tenemos nuestras preferencias, votamos y vemos como muchas veces entre redactores y colaboradores estamos a las antípodas. Pasa entre medios, también en comunidades. Incluso en casa. Cada uno tiene su GOTY. Su juego favorito. Es la magia del videojuego: su capacidad para transmitirnos experiencias que se viven de manera diametralmente distinta entre unos y otros. Por eso hay tantos juegos. Y géneros. Y propuestas. Porque a la par hay tantos jugadores diversos como títulos por disfrutar. Estos son los 25 mejores títulos de 2018 según Meristation. Pueden ser otros. Faltarán algunos y sobrarán otros tantos. Dependerá de cada uno. Y eso es lo más bonito. Pero como escoger significa de manera inmediata, excuir, nuestro fallo se traduce en 25 nombres para un solo GOTY que conoceremos pronto. De momento solo podemos asegurar que el 2018 ha sido gigantesco. Sin matices.

Monster Hunter World

El título de Capcom fue el primer gran juego que llegó en pleno mes de enero, de la mano de Dragon Ball FighterZ. No se podía empezar mejor el año que con dos nombres de este calibre. En el caso de la obra de Capcom, ya lo advertimos en su momento en el review: “Monster Hunter World supone en la saga lo que muchas en su día al dar el salto a las tres dimensiones, por cambiar la forma de entenderlas e interpretarlas. Aquí todo se mantiene, pero también todo cambia. Es una puerta de entrada para millones de jugadores […] una entrega pone todos los puntos sobre las íes; no da puntada sin hilo. La personalización de las armas y armaduras alcanza cotas muy elevadas, siendo tan profundo como quiera el jugador. Sin embargo, es en lo jugable donde encontramos más diferencias. Todas las armas cuentan con sus nuevas habilidades, pero no resulta tan complicado acostumbrarse a ellas al percibirse todos los movimientos con más agilidad, más velocidad”.

Dragon Ball FighterZ

Pocas alegrías del calibre de FighterZ hemos tenido los fans de los juegos de lucha y los fans de Dragon Ball. La fusión perfecta ha tardado más de tres décadas en fraguarse, pero ya tenemos entre nosotros un homenaje completo al mundo de Toriyama con una base jugable profunda y competitiva como nunca antes. Que Goku reine en el EVO lo dice absolutamente todo. Un juego que nos encandiló: “Estamos ante uno de los referentes de la generación sin ninguna duda: frenético, variado, repleto de combinaciones y con un componente creativo para buscar el combo más largo posible que hará las delicias de los amantes del género. Algo que, además, no está reñido con ser accesible para los que son fans de Dragon Ball y quieren disfrutar del juego sin ninguna voluntad competitiva”.

Celeste

Desafío, superación y mensaje precioso. Estas son las propuestas de Celeste para consagrarse no solo como uno de los indies de referencia de los últimos años, sino también como un firme candidato a GOTY. Un plataformas 2D maravilloso repleto de contenido que te anima a superarte, como anima a la protagonista a hacerlo con sus miedos. Esto es lo que nos maravilló: “Celeste es uno de los plataformas 2D más destacados de los últimos años. Desafiante, sencillo de controlar y de exigencia quirúrgica para ser superado, es la demostración que el diseño de niveles muchas veces lo es todo. Solo dos botones, pero mucha habilidad, son necesarios para poder avanzar en los desafíos temáticos que se nos van mostrando con todo tipo de mecánicas cambiantes, momentos de estrés y saltos calculados al milímetro”.

Into the Breach

La estrategia no está reñida con el concepto indie ni con los tiempos actuales, donde parece que la inmediatez y la acción a raudales manda. Un buen ejemplo de ello es Into the Breach, uno de los sorpresones que nos deja este 2018. Un título medido hasta el milímetro que brinda una experiencia que vale la pena conocer. Casi perfecto, dijimos en su review: “Into the Breach es uno de los juegos de estrategia más accesibles, complejos y elegantes que hemos jugado nunca. Cada una de las piezas que lo compone interactúa entre sí hasta crear un juego que es mejor que la suma de sus partes e incluso su multiplicación. Para experimentar la genialidad de este título hay que jugarlo, sentir la emoción que irradia en cada turno, la tensión previa a pulsar el botón que finaliza nuestros turnos o la gloriosa sensación de euforia que da realizar una buena jugada. Pocos juegos consiguen ser tan infinitamente accesibles y al mismo tiempo tan infinitamente complejos, pero este es un ejemplo en el que se ha conseguido el balance perfecto”.

Far Cry 5

Ubisoft le tiene la medida tomada a esta generación, y esto se nota en sus grandes producciones. La primera que nos llegó en 2018 fue Far Cry 5, un juego descarnado, un arcade de los FPS donde disparar, conducir y machacar enemigos por doquier es su esencia. Así lo definimos hace algunos meses: “Con Far Cry 5, Ubisoft ha logrado tamizar la fórmula clásica, eliminar errores heredados y reforzar la arquitectura jugable con mecánicas procedentes de otros juegos que se integran en la estructura de diseño. Se trata del título más grande de la serie, también el más redondo en términos de jugabilidad. No se despoja enteramente de las misiones repetitivas o de recadero, pero la cantidad de opciones y de posibilidades es inmensa y todo un remedio contra el aburrimiento”.

God of War

Qué duda cabe que la obra de Santa Monica y Cory Barlog es uno de los grandes favoritos al Juego del Año. No solo por ofrecer un título de acción y exploración enorme, variado y producido con mimo y detalle. Sino por ser un reinicio ejemplar que vale la pena disfrutar de principio a fin. Una obra que nos impactó: “God of War es uno de los juegos más espectaculares para ver en PlayStation 4. A nivel técnico es un portento como acostumbran a serlo los exclusivos de las compañías que trabajan para Sony, y este no es menos. Es difícil achacarle algo a una entrega que luce de manera sorprendente desde un primer momento, ya en el diseño de personajes, enemigos y jefes finales, pasando por los modelados o la multitud de detalles por nimios que sean. La ropa de los personajes, la destrucción de escenarios, efectos especiales o los momentos espectaculares en QTE, por no hablar de las cinemáticas todas generadas con el motor del juego y con una transición que solo se distingue porque no podemos controlar a Kratos”.

Pillars of Eternity 2: Deadfire

El rol entendido como se hacía antaño todavía tiene hueco en la era que Skyrim lo cambió todo. Así podemos definir Pillars of Eternity 2, un juego brillante que se convierte en uno de los grandes referentes del año y uno de los pilares, valga la redundancia, de un género que tiene mucho qué decir. Y esto es lo que dijimos nosotros: “Si disfrutaste del anterior Pillars, no hay mucho más que recomendar encarecidamente saltar al barco y perderte por este archipìélago de piratas y aventuras. Si llegas de nuevas a esta clase de juegos, decir que no deberían intimidarte, a fin de cuentas nacieron en su día para abrir a un público más amplio el RPG tradicional y aunque hay muchos conceptos por conocer, no es necesario dominarlos todos para avanzar, entender y disfrutar de las nociones básicas de controlar a un grupo de aventureros con una gran cantidad de habilidades a su disposición y sedientos de aventuras en olvidadas mazmorras”.

Octopath

Square Enix fue una de las compañías que mayores focos recibió en los primeros meses de Nintendo gracias al proyecto Octopath, un juego que tenía un aroma a 16 bits maravilloso. Su salida nos confirmó muchas de las bondades del título de Acquire, que no dejó indiferente a nadie. Así nos sorprendió: “Octopath Traveler es un juego excepcional en todos y cada uno de sus apartados que nos recuerda por qué los que crecimos entre píxeles y música midi sentimos tanto arraigo por los videojuegos capaces de contar historias a pesar de la tecnología, y no estrictamente por ella. Su narrativa no es para todo el mundo, pues apunta en todo momento a lo íntimo y jamás a lo absoluto; no hay épica en un sentido convencional y quizá eso pueda jugarle en contra, pero no es algo que a título personal me haya mermado el disfrute de conocer a estos ocho personajes y a todos los secundarios de peso que hay en este mundo concebido por Acquire y Square Enix”.

Dead Cells

El mundo indie ha estado de enhorabuena este año con una gran cantidad de títulos que vale mucho la pena repasar. Entre ellos Dead Cells, un nombre que tiene un lugar especial entre los mejores juegos del año. Argumentos no nos faltan para defenderlo: “Dead Cells es otro ejemplo descollante del gran momento de los juegos 2D. Soberbio combate y todo un mundo de elecciones para uno de los indies del año, que apuesta por un azar que controla a la perfección para lograr su objetivo: divertir y sorprendernos siempre con algo distinto. Sin duda, uno de los grandes del roguelite que toma prestado de aquí y allá, pero muestra luego su personalidad y exhibe con orgullo lo pulido que está prácticamente todo”.

Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido

Una de las sagas más longeva e importante del género JRPG tenía un desafío enorme en el 30 aniversario, y se ha cumplido con creces. Posiblemente con una de las mejores entregas de la franquicia, que no le teme a nada (ni a la octava parte) y que hace confluir lo mejor de la serie en un título redondo. Nuestro análisis lo repasaba: “Tras un primer contacto con Dragon Quest XI: Ecos de un futuro perdido, es fácil quedarse anonadado ante sus espectaculares valores audiovisuales, aquellos que ensalzan el trabajo de Akira Toriyama hasta límites insospechados. Cuando ya sumamos varias horas, habremos caído presa de una de las mejores historias de la saga, apoyada en unos personajes memorables”.

NBA 2K19

El rey del deporte digital es desde hace tiempo Visual Concepts con su NBA 2K, y este año no podía ser menos. aprendiendo -a medias- la lección de las microtransacciones, pero siendo imbatible en jugabilidad y contenido. En el review lo teníamos claro: “Visual Concepts vuelve a demostrar que si alguien quiere competir con su propuesta, no lo va a tener nada fácil. NBA 2K19 suma pequeñas novedades en la cancha, pero de calidad, presume de una fórmula de simulación muy por encima de otros juegos deportivos, sobresaliendo el profundo sistema Dominio y mejoras en la defensa y el juego en el poste, así como mayores posibilidades tácticas en ataque. Mientras, dota de aún más contenido a todos sus modos, completando una cantidad de actividades inabarcable para cualquier tipo de jugador de NBA 2K, y hay muchos diferentes”.

Marvel’s Spider-Man

Teníamos ganas de que saliera definitivamente a la venta y por fin hemos podido comprobar que Insomniac y Sony tenían motivos para estar convencidos. Spider-Man es uno de los grandes títulos del año y un juego de súper héroes muy recomendable. Así lo definíamos: “Estamos ante probablemente la mejor entrega de la franquicia Spider-Man en muchos años. Tal vez una entrega que por fin le hace justicia por la cantidad de detalle, de inversión y de cariño que se ha puesto en ella. No es el juego definitivo del trepamuros sin lugar a dudas y, aunque parezca algo negativo, significa que hay espacio para que nos sorprendan con una segunda parte, un Arkham City que venga a mejorar el Arkham Asylum que lo precedió”.

The Red Strings Club

Las aventuras conversacionales parecen cosa del pasado, hasta que llega un estudio valenciano para demostrarnos que estamos equivocados. Una obra única, con mecánicas que mejoran la base que podemos esperar del género y una serie de dilemas que merece la pena vivir. Esto dijimos en el review: “Una buena historia de ciencia ficción siempre se escribe teniendo en cuenta una problemática del presente. Aquí se va más allá. Es una historia sobre el destino y la felicidad que hiperboliza con un sentido claramente crítico las tendencias actuales de la tecnología, que cuestiona los problemas de racismo, machismo y libertad que en la sociedad cyberpunk que construye aún siguen presentes, y que te da a conocer una serie de personajes profundos y diversos de los que siempre quieres conocer más”.

Yakuza 6: The Song of Life

Una saga con solera, que ha tenido grandes entregas y otras mejorables, pero que lleva un tiempo en un nivel de forma espectacular gracias a los Kiwami, a 0 y ahora a este cierre de la historia tal y como la conocíamos. No tuvimos dudas de considerarlo excelente: “Con un motor completamente nuevo que no solo mejoras gráficos sino qur tiene una influencia directa en la jugabilidad, nuevos sistemas de combate, de progresion, de subhistorias... Yakuza 6 se aparta del camino evolutivo y de expansión sobre mejor que llevaba la saga durante los últimos años y forma un conjunto muy sólido que hará las delicias de los fans de la franquicia. De nuevo SEGA completa un juego enorme de una calidad indudables que sin embargo probablemente volverá a sufrir por hacerse un hueco en occidente”.

The Messenger

¿Puede un juego con claro aroma a los Ninja Gaiden clásicos tener un hueco en pleno 2018? No solo puede sino que además, debe. Así es The Messenger, un juegazo que nos evoca tiempos pasados, pero con herramientas actuales para que sea todavía mejor. Nuestro review lo tenía claro: “The Messenger funciona y sorprende en todo lo que se propone y va más allá. Es un excelente título de corte nostálgico que sabe renovarse y jugar con las expectativas del jugador, con un argumento más complejo y divertido de lo que pueda parecer en un principio, y una jugabilidad llena de detalles y pequeñas mecánicas que lo convierten en una experiencia llena de dinamismo”.

Forza Horizon 4

Uno de los mejores juegos de conducción jamás creado, al que le queda corto definirlo como juego de carreras porque es mucho más. Una experiencia abrumadora, salvaje y simplemente imprescindible. Un gigante de la generación, como explicábamos en el análisis: “En cierto momento del juego, Playground Games homenajea a títulos míticos como OutRun, Sega Rally, Ridge Racer o Daytona. El gesto no es solo de agradecimiento a un legado exitoso en la conducción arcade. Es también una demostración de fuerza: una manera de decir que aquí, en Forza Horizon 4, todo esto que viviste se encuentra disponible. Y mucho más. Porque esta cuarta entrega no hace sino confirmarse como uno de los títulos más abrumadores que recordamos en el género. Por variedad, por números, por personalización. Por muchos motivos, pero sobre todo por la capacidad de transmitir experiencias únicas, cambiantes y frescas una vez detrás de otra”.

Assassin’s Creed Odyssey

Había miedo que Odyssey pecara de lo que le ha sucedido muchas veces a la saga Assassin’s: repetir una fórmula y agotarla antes de tiempo. Pero qué equivocados estaban los escépticos con posiblemente la mejor entrega de la serie, que bebe de Origins pero explota y amplía al máximo la experiencia conocida en 2017. Nuestro análisis no tenía dudas: “A partir de la fórmula de Assassin's Creed Origins, Ubisoft Quebec ha introducido una serie de cambios que lo acercan aún más al género RPG. La implementación de diálogos y decisiones es todo un acierto, aunque todavía hay margen para profundizar un poco más en ese aspecto. Por otra parte, el sistema de progresión funciona mediante un árbol de habilidades que permite asignar poderes a slots para usarlos como habilidades especiales durante las batallas. La interacción con el mundo mejora gracias al modo exploración, que prescinde, en parte, de marcadores. Además, los protagonistas tienen carisma y la trama argumental resulta amena y emocionante”.

Red Dead Redemption 2

Rockstar no decepciona, y la nueva entrega de su paticular visión del mundo del Lejano Oeste se ha convertido en uno de los nombres propios de la generación y de esta década de videojuegos. Un título muy poderoso en narrativa, en mundo abierto orgánico. En casi todo. El único 10 de Meristation se justifica así en el análisis: “Red Dead Redemption 2 es una obra maestra del videojuego. No es perfecto, pero esa imperfección es la que nos hace poner los pies en la tierra para entender que los techos están para batirlos, y Rockstar lo ha hecho. No solo es el mundo abierto más vivo al que nos enfrentado nunca, es que todo lo que ahí sucede fluye de una forma orgánica, natural; donde además de decirse cosas, se cuentan historias. El relleno desaparece y se da la mano al jugador para que aprenda constantemente nuevas mecánicas, unas inimaginables en un videojuego como éste, para que viva algunas de las escenas que formarán parte de los rankings de mejores momentos del videojuego moderno sin bajar el ritmo, manteniéndonos pegados a la pantalla por más de sesenta horas a la vez que nos deleita en lo visual y en lo sonoro”.

Astro Bot: Rescue Mission

La Realidad Virtual en Playstation 4 ha tenido un empujón enorme y necesario con Astro Bot, un juego creativo, revolucionario y que no puede dejar indiferente a nadie. Ninguna palabra puede definir lo que es hasta que se juega. Y en el análisis de Meristation dejamos claro que estábamos ante un referente: “Astro Bot es el mejor juego de PlayStation VR hasta la fecha, y lejos de conformarse con eso, también es uno de los mejores plataformas de los últimos tiempos y uno de los grandes nombres del año. Es el exponente más brillante de todo lo que puede ofrecer y dar de sí la tecnología de realidad virtual. Un continuo derroche de talento y creatividad”.

Return of Obra Dinn

Otro de los títulos de corte indie que demuestra que esta etiqueta es solo eso, una categoría. Y que a la hora de hablar de videojuegos, se puede hablar de algo mayúsculo con el trabajo que nos ocupa. Una obra, además, muy distinta a las demás. Así lo definimos: “Lucas Pope, creador de Papers Please, lo ha vuelto a hacer. Return of the Obra Dinn es un clásico moderno instantáneo. El genial creador nos ofrece una maravillosa aventura detectivesca en primera persona en un título fresco, original y rompedor como pocos se han visto ultimamente. Haciendo gala de una narrativa magistral, que busca la implicación y atención máxima por parte del jugador, lo sumerge por completo en esta aventura de reconstrucción de los hechos acontecidos en un velero mercante desaparecido durante 5 años en alta mar. Nunca nos habíamos sentidos verdaderos detectives con videojuego alguno como lo logra este Obra Dinn”.

Hitman 2

Vuelve el Agente 47 y lo hace con la brillantez que ya vislumbramos con la temporada anterior, que a pesar de ser episódica en su global era una propuesta brillante. Así nos dejó maravillados en el análisis: “Con Hitman 2, IO Interactive demuestra definitivamente que Hitman no podría estar en mejores manos y se ratifica como la mejor desarrolladora de sigilo de nuestros tiempos, al frente de la mejor saga de sigilo de nuestros tiempos. Muy pocos pueden acercarse a la complejidad de niveles y mecánicas que ofrece el Hitman moderno que ahora, liberado de la lastra de los lanzamientos episódicos, se convierte en baluarte del juego de un jugador con niveles de tamaño modesto”.

Tetris Effect

Tetris es eterno y es historia viva del videojuego. De él han bebido muchos juegos de puzzle. Adictivo como pocos, fue el primer rompe ventas transversal con su binomio con Game Boy. Pero este Effect es un paso más al frente: una maravilla audiovisual que te deja boquiabierto: “Tetris Effect es el juego perfecto que siempre ha sido Tetris, y si bien la exclusividad para Playstation VR no marca la diferencia como deseábamos, si lo hace el carácter de autor de prestigio de Tetsuya Mizuguchi. En Realidad Virtual no acaba de cuajar porque la propia naturaleza jugable de Tetris nos obliga a focalizar nuestra atención en un punto en particular, esto es, el rectángulo por el que caen las piezas que debemos encajar, algo que choca directamente con el concepto RV de sentirnos dentro de un juego con la libertad de admirar el mundo que nos rodea”.

Guacamelee! 2

Poco se puede decir de una secuela de un título tan exitoso como el primer Guacamelee. Desafiante pero ajustado, precioso a nivel visual y muy original; y con nuevas mecánicas que nos convencen de que sí, que era necesaria una secuela directa del primer título. Así lo transmitimos en nuestro review: “Peleas con toneladas de posibilidades contrastantes integradas con mano experta. Plataformas que recorren la práctica totalidad de la historia del género. Backtracking bien medido a lo largo de una campaña que nos enseña ideas nuevas hasta el final, junto con un nuevo sistema de progresión y un pollo luchador que no deja de sorprendernos. Todo lo que hizo grande al primer Guacamelee! vuelve tan amplificado como esperábamos. En pleno año dorado para los juegos bidimensionales, Guacamelee! 2 es una gran noticia para quienes aman los desafíos a la antigua: una gran secuela que pondrá complicado hacer algo aún más profundo con este mexiverso”.

Valkyria Chronicles 4

Hay que tomarse como un triunfo que una saga que empezó con tan buen pie en Playstation 3 y luego desapareció en occidente por malas ventas, ahora vuelva por la puerta grande con la cuarta entrega numerada de la serie de SEGA. Un título que encaja narrativa, jugabilidad y aspecto único como pocos lo consiguen. Nuestro review dijo: “Valkyria Chronicles 4 es un juego casi perfecto, cuyo principal problema es la cámara en determinados momentos (incluso llega a parecer que estamos en primera persona, con el pequeño descontrol que eso supone) y algunos momentos de frustración al mover el cursor en el mapa o cuando el personaje se te queda enganchado en alguna esquina mínima y te hace perder barra de movimiento o sufre más ataques enemigos de los necesarios. Son dos defectos mínimos, de los que nos olvidamos muy pronto gracias al baño de momentos maravillosos que nos ofrece durante una treintena de horas”.

Super Smash. Bros Ultimate

El gran nombre de Nintendo para este año cumple con lo prometido: ser la entrega definitiva de una serie millonaria, fundiendo elementos jugables y ofreciendo una cantidad ingente de contenido. Un título para meses, que solo tiene el contratiempo de un online que no está a la altura del resto. Así nos atrapó en el review: “Super Smash Bros. Ultimate es una oda al videojuego y la versión definitiva de la saga. Un título que se convierte en el máximo exponente de la saga, y que toca techo: cualquier cosa que venga después tendrá que romper convenciones y bases establecidas para buscar un nuevo camino, porque el trayecto iniciado en Nintendo 64 ha llegado a su última y espectacular parada. Una delícia jugable: más rápido y ofensivo, que le guiña el ojo a algunas mecánicas de Melee, añade novedades jugables de mucho peso y que se adapta a las exigencias de cualquier tipo de jugador: desde el más novato hasta el que busca una experiencia puramente competitiva”.