Lo que espera en la next gen

Guerra de exclusivos 2018: Metacritic dicta sentencia

Repasamos lo que ha dicho la crítica de los cinco exclusivos más importantes de cada una de las tres consolas principales: PS4, Xbox One y Nintendo Switch.

De entre todas las razones para comprarse una consola u otra, probablemente los juegos exclusivos con los que cuenta cada una de ellas sea la primera de ellas. Sencillamente, el tener que renunciar a algunos juegos en beneficio de otros es un precio que tenemos que estar dispuestos a pagar cuando nos decidimos por una plataforma, y es una guerra contínua entre las tres fabricantes de hardware de la que se habla permanentemente. De esta manera, muchos han sido los debates que se han generado durante este 2018 a este respecto.

¿Realmente ha tenido un mal año Nintendo Switch? ¿Está falta de exclusivos Xbox One? ¿Ha estado PlayStation 4 tan bien nutrida como esperábamos? A falta de un método más objetivo, tomaremos Metacritic como referencia para responder estas y más preguntas teniendo en cuenta los cinco juegos exclusivos de los que más se esperaba durante este 2018 para cada consola. Sin embargo, no han tenido porqué ser finalmente los mejor valorados, pero sí son exclusivos en consola, es decir, algunos de ellos pueden estar disponibles también en PC.

PlayStation 4: Kratos marca el camino

En el caso de PlayStation 4 es extremadamente sencillo definir cuál era el exclusivo más esperado de todos y es que God of War, la obra de Santa Monica, era no solo el más deseado de este 2018, sino uno de los más de toda la generación. La reinvención de una franquicia que empezaba a acusar cierto cansancio tras God of War: Ascension despertaba la curiosidad de toda la industria, y Cory Balrog y compañía no decepcionaron, convenciendo de forma prácticamente unánime. Así, un espléndido 94 en Metacritic deja bien a las claras que el resultado fue excelente.

Tras la llegada de God of War, Marvel's Spider-Man (87) era el otro gran exclusivo con el que contaba la consola de Sony, estando a cargo un estudio de los que más en forma se encuentran en los últimos años, como es Insomniac Games. Nuestro amigo y vecino se dejó ver en un juego portentoso a nivel técnico y jugable, aunque haciendo gala de algunos vicios de los mundos abiertos que creíamos finalmente superados. Otro de los que se esperaba mucho era Detroit: Become Human (78), obra de uno de los estudios fetiche de PlayStation como son los franceses de Quantic Dream. David Cage y los suyos ofrecieron una historia futurista con una fórmula jugable que ya se ha convertido en su seña de identidad, y que supuso un paso adelante en la forma de narrar historias del desarrollador galo. Sin embargo, no fue capaz de convencer a todos, y obtuvo algunas notas realmente bajas rondando el aprobado raspado o incluso el suspenso.

Para terminar el repaso a los exclusivos de PS4 hay que hablar de Ni No Kuni 2: Revenant Kingdom (84), y es que su predecesor fue uno de los JRPG más queridos de la pasada generación. Esta secuela, a pesar de su baja dificultad, gustó igualmente debido a una mayor cantidad de actividades secundarias y mayor variedad en las mismas, al tiempo que mantenía la esencia de Studio Ghibli aún sin contar con su colaboración. Y finalmente habría que mencionar a Shadow of the Colossus (91), el remake de un auténtico mito de la generación de los 128 bits y de la historia de los videojuegos, y uno de los motivos por los que Fumito Ueda está en tan alta consideración a pesar del tortuoso desarrollo de The Last Guardian. Viendo su nota media queda claro que Bluepoint, encargados de este remake, supieron recoger toda la esencia del clásico con un apartado técnico puesto al día.

Xbox One: al ritmo de Playground Games

La consola de Microsoft ha tenido un 2018 mejorable en cuanto a cantidad y es que a falta de que llegue Below esta próxima semana, nos hemos visto obligados a incluir a PUBG como exclusivo, ya que lo ha sido gran parte de 2018 al haber aparecido la pasada semana en PS4. Xbox One se ha visto revitalizada este pasado otoño gracias a Forza Horizon 4 (92), a cargo de un estudio que hoy por hoy es garantía de calidad como los recientemente adquiridos Playground Games. Con una propuesta no muy distante de lo que ya ofrecieron con la tercera entrega este estudio británico se ha terminado por consagrar como los reyes de la conducción arcade actualmente.

Peor suerte corrieron en Rare con su esperadísimo Sea of Thieves (69), un ambicioso proyecto que prometía aventuras en alta mar con temática pirata y un apartado visual personalísimo cuyos comienzos fueron ya difíciles. La falta de contenido inicial fue una losa demasiado pesada que el estudio sigue intentando superar dotando de nuevas expansiones que sean capaces de no solo convencer a nuevos jugadores, sino recuperar a los que se han perdido por el camino. El proyecto tiene demasiado potencial como para pensar que ya ha dicho su última palabra...  Otro título en el que Microsoft tenía puestas muchas esperanzas era State of Decay 2 (67), ya que su primera entrega fue de auténtico culto en Xbox 360, pero cuyo sucesor no supo aprovechar el legado de este, ya que a pesar de virtudes como las posibilidades de su mundo abierto o el juego cooperativo, otros puntos débiles como la ausencia de hilo argumental o la escasez de novedades de peso fueron demasiado.

Y sin embargo, hace apenas unos días nos ha llegado la gran sorpresa del año para Xbo xOne, y no es otro sino Ashen (84), el enésimo "soulslike" que ha resultado ser uno de los más acertados por su convincente sistema de combate y apartado visual. Cuando ya casi nos habíamos olvidado de él, fue anunciado durante los pasados The Game Awards, estando disponible inmediatamente y haciendo las delicias de los suscriptores de Xbox Game Pass, programa del que forma parte. Y para finalizar, poco más podemos decir de PUBG (85), el juego que comenzó con la fiebre de los battle royale, y que a pesar de haber perdido popularidad en beneficio de Fortnite promete seguir creciendo y que ofrece más diversidad de mapas y mayor realismo, en contraposición con el juego de Epic Games.

Nintendo Switch: Super Smash Bros Ultimate salva el 2018

Durante todo este año que está a punto de terminar se ha venido diciendo que Nintendo ha levantado el pie del acelerador tras el espléndido primer año de Nintendo Switch, algo de lo que Metacritic disiente. Dos de los cinco exclusivos más importantes de la consola hibrida son reediciones de juego de Wii U, y ese es el primer motivo por el que se acusa a la compañía de Kyoto de no haber apostado más fuerte durante este 2018, a los que hay que sumar otros como Hyrule Warriors, Captain Toad: Treasure Tracker o The World Ends With You, con lanzamiento original en DS. Pero el solo lanzamiento de Super Smash Bros Ultimate (93) hace apenas unas semanas ha dejado un sabor dulce en el paladar de los poseedores de una Nintendo Switch con su potente contenido offline y constante homenaje a la historia de los videojuegos, no ya de Nintendo en particular, sino de manera global.

Mientras, y a pesar de no considerarse una entrega principal -aunque su director sí lo haga-, Pokemon Let's Go (79) ha resultado ser un más que digno homenaje al mítico Pokemon Amarillo, habiendo conquistado mucho más a jugadores que a crítica, como podemos comprobar. Aunque adolece de una dificultad bajísima, ha supuesto un aperitivo ideal para el gran Pokemon 2019 que está por llegar, al tiempo que una puerta de entrada perfecta para nuevos jugadores. Y si hablamos de RPG, tenemos que hacerlo obligatoriamente de Octopath Traveler (83), un juego del que se esperaba mucho y que, aunque sabe recoger la esencia de los JRPG clásicos de la era de los 16 bits y se trata de un juego bellísimo desde el punto de vista visual y sonoro, cuenta con unos altibajos narrativos que cuesta pasar por alto.

Y sí, es cierto que los otros títulos exclusivos que mencionamos están ya en Wii U, pero es que se trata de dos absolutos imprescindibles. Uno de ellos es Donkey Kong Country: Tropical Freeze (86), uno de los mejores plataformas en 2D de la última década, con una precisión milimétrica en sus saltos y un fantástico diseño de niveles que casi hace que nos olvidemos de la ausencia total de novedades respecto a su versión original. La recopilación Bayonetta 1+2 (90) es otro de esos juegos que un poseedor de Nintendo Switch tiene que tener sí o sí, a no ser que los jugara en su lanzamiento original, obviamente. En ambos, Platinum Games demuestra por qué son los amos actualmente del hack & slash, al tiempo que el carisma de su protagonista hace el resto para completar dos juegos de acción completamente de verdadero lujo.

God of War

God of War es el renacimiento de la famosa franquicia de aventura y acción de Sony Santa Monica que continúa con las aventuras del legendario espartano Kratos y las consecuencias de sus actos. Como ya sucedió con la tercera entrega numerada, se trata de un videojuego exclusivo de PlayStation 4. Esta entrega, popularmente conocida como God of War 4, transcurrirá tras los acontecimientos ocurridos en God of War 3, pero en esta ocasión se ha optado por reemplazar las leyendas de la mitológia griega como marco argumental, en favor de la mitología nórdica, además de incluir un nuevo personaje: El hijo de Kratos. El juego se presentó de manera oficial durante la conferencia de Sony en el E3 de 2016 y por lo que se pudo ver, el gameplay también ha sufrido un importante cambio respecto a los títulos anteriores de la franquicia mostrando mecánicas de juego y planos de cámara que nunca antes habían sido empleados, entre otras novedades. Durante esta nueva aventura, los dragones, gigantes, dioses y todo tipo de criaturas fantásticas volverán a interponerse y complicar el camino del jugador.

God of War

Ni No Kuni II. Regreso al otro mundo.

  Hoy vamos a hablar en El Rincón del Chete de Ni No Kuni II: El Renacer de un Reino, secuela de la obra maestra que salió para ps3 Ni No Kuni: La Ira de la Bruja Blanca. La primera iteración de la saga ...