De otro planeta

Así fue el lanzamiento de Dreamcast en Japón en 1998

SEGA Dreamcast
SEGA Dreamcast

Vigésimo aniversario de la que es, para algunos, una de las mejores máquinas que nos ha dado el medio del ocio electrónico. Puro ADN SEGA.

Un 27 de noviembre de 1998 las tiendas japonesa amanecían con un nuevo logo visible desde las entradas y los estantes, un logo que marcaría el final de SEGA como productora de hardware en la industria del videojuego, pero que por suerte lo haría por todo lo alto al ofrecer un corto pero memorable catálogo que ahora, veinte años después, recordamos con júbilo y con la certeza de que no siempre la calidad va reñida con éxito. Dreamcast cumple 20 años.

Dreamcast fue la responsable de iniciar la sexta generación de consolas, la que consolidó el 3D de forma mucho más refinada y vigente en estos días; aunque no tuvo pocas competidoras. Xbox, GameCube y PlayStation 2, demasiados rivales para la contienda.

¿De dónde venía SEGA?

El contexto en que se lanzó esta consola en Japón no fue el más idóneo, no obstante, pues se venía de una breve y estrepitosa Saturn, que poco o nada pudo hacer para competir con Sony y Nintendo por ciertas decisiones y posibles errores de planificación que les jugaron una mala pasada. Pero su sucesora se atrevió a ir un paso más allá una máquina ciertamente adelantada a su tiempo al incluir elementos como el modo online y el almacenamiento interno.

El E3 de 1998 fue toda una declaración de intenciones, puesto que la SEGA Katana, que es nombre en clave con el que se conocía a nuestra protagonista de hoy (también Black Belt) pretendía esta vez sí unificar equipos de desarrollo de videojuegos arcade con la plataforma doméstica tradicional; es decir, tener un arcade en casa. Pero de verdad.

Con todo, se incluiría compatibilidad con placas Naomi, opción para 60 HZ y compatibilidad con tarjetas de memoria. Sobre el papel, era un sueño húmedo, todos los disparos parecían ir en la buena dirección, pero ni Sony ni Nintendo con PS2 y la que por aquel entonces se conocía como Dolphin (GameCube) fueron estímulos muy atractivos para el consumidor japonés, que respondería en consecuencia.

SEGA Dreamcast
Carátula americana de Sonic Adventure.

Y es así como llegamos al susodicho 27 de noviembre de 1998, el día en que Dreamcast dejo de ser una consola a la que referirse en futuro para empezar a hacerlo en presente. En su interior se encontraban componentes de gran potencia: el chip gráfico era 128 bits (PowerVR2 CLX2, 7 millones de polígonos por segundo y filtro de texturas triple) junto a un procesador de 200 MHz SH-4 con 360 y 1'4 GFLOPS capaz de recrear gráficos Gouraud, anti-aliasing y bump mapping.

Lanzamiento en Japón, un catálogo de garantías

SEGA sabía qué iba a gustar al público nipón, así que no dudaron mucho a la hora de elegir qué títulos debían acompañar al lanzamiento de la máquina en ese frío día de otoño: Virtua Fighter 3 Team Battle, Sega Rally 2, Tokio Extreme Racing Godzilla Generations y Ten Ten Tricelon.

SEGA Dreamcast
Shenmue

Esta puesta en escena se tradujo en más de 150.000 unidades vendidas de la consola, una cifra notable para aquellos tiempos, aunque no todo el mundo estuvo satisfecho con estos trabajos iniciales de Genki, la compañía que se encargó de estas primeras conversiones de recreativa. El gran valedor de la venta de la máquina sería Sonic Adventure, que llegaría más adelante, junto con SoulCalibur, otro de los grandes titanes, un año más tarde. El erizo vendería 4.42 millones de copias en todo el mundo —el más exitoso de la historia de Dreamcast—, mientras que SoulCalibur rondó las 300.000 unidades.

Al final, a pesar de su calidad y los récords iniciales en Estados Unidos, la competencia y demás circunstancias como las restructuraciones internas derivadas por las pérdidas económicas de los últimos ejercicios fiscales, terminó por tumbar el último deseo de SEGA, que abandonaría la producción de hardware definitivamente hasta el día de hoy.

Con más de 10,6 millones de consolas vendidas, por suerte Dreamcast sigue mostrando esa inolvidable animación cada vez que la enchufamos en el televisor.

Puedes leer aquí nuestro especial de 50 juegos imprescindibles de Dreamcast.

Sonic Adventure

Vuelve Sonic, el incombustible puercoespín azul, el que fuese buque insignia de SEGA durante sus años dorados, allá por mediados de esta década (93-95), y lo hace con la intención de volver a rememorar viejas glorias pasadas.
Sonic Adventure