Diablo III Eternal Collection
Diablo III Eternal Collection
Carátula de Diablo III Eternal Collection

Diablo III: Eternal Collection, Análisis Switch

Blizzard vuelve a trabajar para una consola de la gran N y lleva a Nintendo Switch una de sus marcas más queridas por los jugadores; Diablo III.

Desde el nuevo milenio la compañía americana Blizzard no había colaborado con Nintendo para lanzar uno de sus videojuegos. Fue Starcraft 64 para la consola de cartuchos Nintendo 64 y a pesar de no contar con características online permitía partidas multijugador a pantalla partida e incluso nuevo contenido en forma de misiones. Sin entrar en batallas sobre si era o no una adaptación convincente, lo cierto es que ya había ganas de disfrutar de otra de las propiedades intelectuales de la compañía americana.

Todos esperábamos que Blizzard volviera a Nintendo con Switch, sobre todo viendo el éxito de Hearthstone y su adaptabilidad a pantallas táctiles y sistemas portátiles. Era un pensamiento unánime y quizás el más lógico pero las mentes creativas tras World of Warcraft decidieron que sería mejor presentarse en Kioto con otra propuesta, Diablo III. La relación entre ambas empresas ha funcionado tan bien que ahora tenemos sobre la mesa una más que digna conversión de este juego de rol y acción multijugador con todo el contenido actualizado al que han apodado Eternal Collection.

Port a la altura

Y es que Blizzard ha llevado a cabo una gran gesta trasladando la experiencia original ya vista en ordenadores pero también en consolas PS3, PS4, Xbox 360 y Xbox One a la híbrida de Nintendo sin soltar lastre de ningún tipo. El juego se comporta estupendamente, aunque eso sí, a costa de perder resolución en la imagen tanto conectada a nuestro televisor como sujetando la máquina en nuestras manos. No obstante a pesar de trabajar a 960p en modo dock la acción se muestra en pantalla con gran nitidez y poco o nada vamos a echar de menos una resolución Full HD. Y lo que es mejor, a 60 contundentes y robustos frames por segundo ocurra lo que ocurra en pantalla. Y creednos, hemos intentado estresar la consola una y mil veces.

Si optamos por jugar a Diablo III: Eternal Collection en formato portátil la resolución baja hasta los 720p pero con idénticos resultados que en el modo clásico. La acción no se ve interrumpida en ningún momento por retrasos en la imagen y a la vista sigue luciendo espectacular. Sí es cierto que se nota algo más esa pérdida de resolución en comparación con otras máquinas pero lo suficiente como para darnos cuenta pero no molestar en partida. Eso sí, algunos textos reducen demasiado su tamaño y en ocasiones es difícil de entender a simple vista. Por suerte la aventura entra en pausa si entramos en el menú en solitario y da tiempo a leer con calma no siendo así si jugamos con amigos. Otro punto importante es que el videojuego llega tanto con textos y voces en castellano, aunque esto último necesite previamente de una descarga de 5 gigas para disfrutarse.

La adaptación de los controles no es tan cómoda como la originaria de ordenadores pero Blizzard ha sabido sacarle partido a la botonera de Nintendo Switch para crear una configuración cómoda, efectiva y lógica. Podemos también utilizar el mando Pro -con el que comparte configuración- para jugar a Diablo III: Eternal Collection y el consabido modo de juego con tan solo un JoyCon que funciona estupendamente si usamos el acople izquierdo ya que el derecho es algo más engorroso. Y por si os lo preguntáis, sí, es posible jugar dos personas al mismo tiempo con solo un par de JoyCon, incluso sin elegir otro perfil de la consola a costa de no poder utilizar su modo online o las ya clásicas Temporadas.

El Diablo viste de Prada

En modos de juego no está de más recalcar que el cartucho llega con todo el contenido disponible y actualizado de sus hermanos mayores. Esto incluye también el Modo Aventura desbloqueado de inicio, las Temporadas, los contratos, arenas así como las expansiones Reaper of Souls y Rise of the Necromancer -con sus respectivas clases añadidas en cada una de ellas-. Por ejemplo en la actualidad los servidores de Diablo III tanto en PC como en consolas soportan actualmente la Temporada 15, la misma que está disponible de inicio en la versión de Nintendo Switch. Al igual que en otras consolas, Diablo III: Eternal Collection no permite la conexión con nuestra cuenta de Battle.net para salvar avances o contactar con amigos. ¿Y qué pasa con el crossplay? De momento no, aunque quién sabe en un futuro…

La cooperación a través de Nintendo Online -o las refriegas- funcionan estupendamente y, por supuesto, hace falta contar con una suscripción activa al servicio para disfrutar del juego a través de la red de redes. Hemos realizado diversas pruebas y en todas ellas la experiencia ha sido satisfactoria y sin apenas retardo en las partidas. Se supone que el videojuego cuenta con un chat de voz a través de la APP de Nintendo Online pero por el momento ni la aplicación móvil se ha actualizado para dar soporte al susodicho ni existe forma alguna dentro del propio juego de abrir una sala de comunicación por voz.

Aunque pueda sonar evidente Diablo III: Eternal Collection para Nintendo Switch es una compra casi obligada. Una conversión perfecta para la híbrida de la gran N que trae como añadidos exclusivos una armadura de Ganondorf para transfigurar nuestro equipo, un retrato de The Legend of Zelda, unas alas de adorno y una mascota Cuco que recogerá por sí sola el dinero que suelten los enemigos al morir. El único punto negativo lo encontramos en su precio, veinte euros por encima del resto de versiones, sesenta euros frente a los cuarenta de PS4 y Xbox One.

CONCLUSIÓN

Si todavía sois de aquellos que no han probado Diablo III y poseéis una consola Nintendo Switch os alegrará saber que Diablo III: Eternal Collection para la híbrida es una estupenda adaptación del videojuego originario de PC. El rendimiento en la pequeña máquina mitad sobremesa mitad de “bolsillo” es excepcional por mucha acción que transcurra en su pequeña pantalla y los controles están perfectamente adaptados a sus botonera. Es un lujo poder disfrutar de todo el contenido actual en la palma de nuestras manos o tumbados en el sofá sin perder un ápice de calidad. Una compra más que recomendable a pesar de ser un videojuego con más de seis años de antigüedad.

LO MEJOR

  • Suave como la seda en todo momento.
  • Online estable.
  • Todo el contenido disponible.
  • Controles adaptados estupendamente, incluso jugando con un solo JoyCon.

LO PEOR

  • Algunos textos reducen demasiado su tamaño en portátil.
  • El doblaje al castellano debe descargarse por separado.
8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.