Territorio muggle

Harry Potter: Wizards Unite, Niantic contra su propia sombra

El efecto Pokémon GO no es eterno. La compañía de John Hanke afronta un nuevo proyecto con una gigantesca franquicia detrás. ¿Darán en el clavo?

Cuando John Hanke reconoció que el éxito de Pokémon GO le pilló por sorpresa incluso a él, seguramente no se imaginaba que esa sorpresa se traduciría en 2000 millones de dólares recaudados en poco más de dos años. Ingress, el primero de esos proyectos allá por 2014, les sirvió como prueba de estrés con lo que estaban a punto de engendrar.

A partir de ahí sucedieron dos cosas: la primera de ellas no dependió de ellos, una locura desmedida por parte de millones de personas queriendo jugar al mismo tiempo. La segunda fue la gestión de la compañía con su título, que tras un inicio descomunal comenzó a dar síntomas de estancamiento en mecánicas, contenido y jugabilidad. Poco a poco se fueron poniendo las pilas hasta convertir Pokémon GO en algo radicalmente distinto a lo que fue entonces.

Harry Potter: Wizards Unite
Harry Potter: Wizards Unite

Ahora se siente más juego, aunque se continúen echando cosas en falta. La política de comunicación ha mejorado, jugando con la intriga y la estrategia para revelar nuevas criaturas como Meltan y el beneplácito de The Pokémon Company a la hora de hacer que la obra interactúe con los inminentes Pokémon Let’s Go Pikachu/Eevee. Entonces, nos viene a la cabeza la siguiente pregunta, ¿dónde encaja Harry Potter: Wizards Unite en esta ecuación?

Planteando Hogwarts en Realidad Aumentada

Ya en julio comenzaron a escucharse declaraciones acerca del posible retraso de su próximo gran proyecto, una aplicación que, cuandoquiera que salga, tendrá al menos la certeza de contar con una expectación abrumadora detrás por dos focos al mismo tiempo: el aficionado de Pokémon GO, que querrá ver qué se sacan ahora de la chistera desde Niantic; y los amantes de la saga literaria de J.K. Rowling.

Seguramente sean más de los segundos que de los primeros, pero eso no será óbice para que la preocupación sea máxima. No pueden meter la pata ya no tanto por el fracaso comercial que eso pueda propiciar sino porque ya han aprendido la lección en el pasado. Sabemos que se volverá a apostar por la realidad aumentada, solo que quizá no sea ahora el momento de lanzar este nuevo proyecto cuando Pokémon GO vive su mejor momento de los últimos dieciocho meses.

Además de Niantic, la propia WB Games San Francisco está también colaborando en el desarrollo de la tecnología del título, suponemos que más para garantizar la fidelidad del tratamiento de la licencia que de lo estrictamente jugable, cuya hoja de ruta debe estar claramente marcada en las mentes de los chicos de Hanke.

Cediendo protagonismo al mago

La magia, no obstante, debe permanecer intacta en Harry Potter: Wizards Unite. Realidad aumentada en el mundo muggle suena factible, más fácil de imaginar incluso que en el de los monstruos de bolsillo de Game Freak. Desde el descubrimiento de nuevos ítems y artefactos pasando por el enfrentamiento contra bestias, incursiones para librar misiones en compañía, apariciones de personajes emblemáticos de la serie y, por qué no, dotar al juego de un componente RPG más agudo que en Pokémon GO.

Y es que es evidente que en el mundo de Pikachu y compañía los protagonistas son ellos; pero en Harry Potter: Wizards Unite se brinda la oportunidad de que los protagonistas no seamos otros que nosotros, nuestro avatar. Las posibilidades de personalización del entrenador son escasas, limitándose a lo estético y a elegir al comienzo uno de los tres equipos. Aquí damos por hecho que elegiremos la casa a la que perteneceremos y, acto seguido, esperamos que nuestro mago empiece siendo un mero principiante.

Ese cariz rolero le puede sentar de maravilla, haciendo que no aparezcan según qué habilidades hasta un nivel específico y que, entonces, seamos capaces de enfrentarnos a criaturas más grandes, más poderosas, que nos den acceso a nuevos territorios y misterios. La filosofía del juego de rol trasladada a móvil aderezada por la ambientación del mundo donde Hogwarts lo hace todo posible.

Si a esto sumamos la filtración de un RPG mundo abierto de Harry Potter con todas las papeletas de ser cierto, pensar en una posible interacción entre ambos proyectos tiene todo el sentido posible desde el momento en que Warner Bros. es la última propietaria de la licencia.

Las dudas son muchas, pero los deseos son todavía mayores. La sombra de Pokémon GO es muy, muy larga, quizá suficiente para eclipsar cualquier otro título que venga después. Hacer que estos dos productos sean compatibles en el mismo espacio de tiempo es la mayor tarea que tiene ahora mismo por delante Niantic.

2019 ya huele a tritones de jengibre.