Cazadores de Lore

Illidan Tempestira, el anti héroe de Warcraft

Hoy repasamos la historia de Illidan Tempestira, uno de los personajes más importantes de Warcraft. En el mmorpg para PC fue protagonista en dos ocasiones.

Este reportaje contiene destripes de Warcraft, World of Warcraft: Burning Crusade y Legion.

Illidan Stormrage o Tempestira como se le conoce en nuestro idioma, es uno de los icónicos personajes del lore asociado a Warcraft y protagonista absoluto en dos expansiones del aclamado título de rol multijugador World of Warcraft. Sería una titánica tarea hablar en profundidad de lo importante que es el Traidor para la saga puesto que las primeras menciones a su persona datan de miles de años atrás en el tiempo pero intentaremos repasar la trayectoria de este Elfo de la Noche tan particular que renegó de su destino druídico para liderar su propia batalla contra la Legión Ardiente.

Illidan y Malfurion; hermanos de sangre

El Señor de Terrallende es el hermano gemelo de Malfurion Tempestira, el archidruida más poderoso de todo Azeroth quien, a pesar de no poseer los dones de Illidan, obtuvo dicho título gracias a su alta dedicación al druidismo. A diferencia de su hermano, el traidor nació con los ojos de color dorado, una característica que se creía que era señal de que aquél elfo de la noche iba a ser un gran druida. Sin embargola hechicería le atrajo más que la magia terrenal obligando a Illidan a depender de ella, de su fuente de poder; el Pozo de la Eternidad.

Aunque pueda parecer que a partir de los hechos ocurridos en la Guerra de los Ancestros Illidan Tempestira sea un personaje malvado que arremete contra los aventureros en la expansión The Burning Crusade, la realidad es otra bien distinta. Es cierto que hace miles de años se unió a la Legión Ardiente comandada por Sargeras, aquella que invadió su hogar y que envenenó la mente de su amada reina Azshara así como la suya, pero el traidor lo hizo con el único objetivo de poner fin a la invasión demoníaca a Azeroth iniciada por Archimonde y su ejército. Aquella acción le valió una condena de 10,000 años de prisión.

La sexta expansión de World of Warcraft llamada Legion fue aquella que ató los cabos sueltos que la desperdigada historia de Illidan poseía entre la saga de videojuegos Warcraft y los libros relacionados sobre ella. Si bien es cierto que existen multitud de incoherencias con respecto a Crónicas, el libro cánon de la saga que explica con ahínco toda la historia de Azeroth, sus héroes y enemigos, Illidan tuvo siempre clara su intención de acabar con la Legión Ardiente.

El anti héroe de Warcraft

Stormrage ha sido desde sus inicios un personaje ambicioso, sediento de poder y con un lema que bien podría acompañarle durante toda su historia; el fin justifica los medios. Es egoísta, cruel y nada ni nadie lo detiene para conseguir su objetivo. Incluso si ello implica -sin motivos aparentes- atacar con sus ejércitos la noble ciudad de Shattrath liderada por los Naaru o crear un segundo Pozo de la Eternidad para seguir consumiendo magia arcana a pesar del peligro que conlleva para su mundo. Uno de los mayores antihéroes de Warcraft.

A pesar de que su aspecto más recordado es en su forma demoníaca, Illidan fue un Elfo de la Noche como otro cualquiera sin apenas diferenciación con su hermano Malfurion más allá de sus dorados ojos. Su característica venda tapándole la vista se debe a Sargeras quien se la arrebató para después ofrecerle un poder con forma de orbes que le permitiría ver cualquier tipo de magia. Sus famosas armas, las Gujas de guerra de Azzinoth que además podíamos conseguir al derrotarle en la banda Templo Oscuro, las obtuvo durante la Guerra de los Ancestros matando a su portador, un guardia apocalíptico de la Legión Ardiente llamado al igual que dichas armas. Es posible ver de esta guisa al traidor en World of Warcraft: Wrath of the Lich King, Cataclysm y Mist of Pandaria durante misiones de historia o mazmorras de grupo.

Tras diez mil años de encarcelamiento Tyrande, su amada no correspondida, lo liberó de su prisión para que los ayudara a repeler una nueva invasión demoníaca. Illidan quiso demostrar a su hermano que sus actos no estaban dirigidos por la Legión Ardiente y puso rumbo a Frondavil para detener a sus enemigos. Durante su travesía conoció a Arthas y midió sus fuerzas con él. El príncipe heredero de Lordaeron sabía que no iba a poder con él en batalla y además conocía su sed de poder por lo que le habló de la Calavera de Gul’dan, un poderoso artefacto capaz de terminar el asedio perpetrado por los demonios. Lo que no le contó es que aquél objeto con forma de cráneo escondía un terrible poder. Con ella entre sus manos, Illidan experimentó el mayor de sus cambios físicos y el que todos conocemos a día de hoy; el mismo se convirtió en un poderoso demonio alado, justo lo que él quería erradicar de Azeroth.

Illidan y el campeón del Rey Exánime volverían a verse las caras más tarde, con un traidor ya asentado en Terrallende y proclamado señor del mismo. Bajo su reinado en las tierras del exterior comandó un ejército formado por nagas, elfos de sangre, draenianos y los mismísimos Kael’thas y Lady Vashj para atacar la Ciudadela de Corona de Hielo, hogar de Arthas. Aquella orden vino de más arriba, del mismísimo Kill’jaeden, quien a pesar de sus fracasos para con la Legión Ardiente en anteriores capítulos de la historia decidió darle otra oportunidad de servirle tras conocer el importante ejército que el traidor había reunido. Aquél que juró acabar con Sargeras cayó en combate a manos de la Agonía de Escarcha y dado por muerto por su portador. Illidan en realidad solo estaba gravemente herido y tanto Vashj como Kael’thas decidieron llevarlo a Terrallende para que sus heridas sanaran.

¡No estáis preparados!

Illidan Stormrage fue el elegido para abanderar la primera expansión de World of Warcraft. No en vano, el personaje semi demonio es uno de los más importantes dentro de la historia de Warcraft y muchos de los hechos más notables que ocurrieron en Azeroth se deben a él. Sea por su persona o por los cambios que trajo al videojuego aquél gran parche de actualización con respecto al original, The Burning Crusade sigue siendo a día de hoy uno de los contenidos más queridos por los jugadores del mmorpg de Blizzard. Nuevos personajes, razas jugables, posibilidad de elegir la clase chamán y paladín en ambas facciones, monturas capaces de volar sobre Terrallende y mazmorras heroicas fueron algunas de sus muchas novedades.

Sin embargo cualquiera que no leyera entre líneas la historia original de orcos contra humanos pensó que Illidan era un ser malvado, un enemigo para Azeroth que debíamos destruir. La trama de la expansión nos mostraba cómo Illidan usaba la sangre de Magtheridon con los orcos Maghar, como ordenaba asaltos a la ciudad de Shattrath o escuchando a Akama pedir ayuda a los jugadores para liberar el Templo Oscuro. Incluso sus comandantes Kael’thas y Lady Vashj nos provocaban para odiar más al Elfo de la Noche.

El cazador no es nadie sin su presa

Has ganado... Maiev... Pero la cazadora... no es nada... sin la presa... Tú... no eres nada...sin... mi...

La historia de Illidan permaneció inalterable hasta la sexta expansión de nombre Legion. Hasta aquél momento la fábula de Blizzard contaba que un grupo formado por veinticinco héroes -jugadores-, Maiev Cantosombrío, Akama y el Juramorte Lengua Ceniza habían derrotado al señor de Terrallende. De hecho podemos ver, tras terminar la batalla, cómo Illidan antes de perecer en la terraza de Templo Oscuro acepta su derrota y decirle a su guardiana que “una cazadora no es nadie sin su presa”. Lo que ocurrió después nunca se supo… hasta Legion.

Quizás la frase de “no estaba muerto, estaba de parranda” sería la que mejor resumiera lo que ocurrió tras su hipotética muerte pero lo cierto es que Maiev llevó el cuerpo de Illidan a la Cámara de las Celadoras para que su alma sufriera junto a sus seguidores illidaris durante el resto de sus días. Sin embargo Gul’dan encontró a Illidan y lo rescató de su cautiverio para utilizar su cuerpo como contenedor de Sargeras. El orco vil llevó a Illidan al Torreón Grajo Negro y conjuró un ritual que separaría su cuerpo de su alma, recalando ésta en el Vacío Abisal.

Illidan reaparece con su cuerpo para dar fin a Gul’dan en el Bastión Nocturno de la misma forma en la que el brujo acabó con Varian Wrynn -el ritual no pudo completarse finalmente- y les dice a los héroes que ya han visto a lo que se enfrentan y que era mejor seguirle a él hacia el abismo. Cuando el señor de Terrallende pronunciaba esas palabras ninguno de los allí presentes -uno de ellos Khadgar- podía imaginar que entre sus próximos destinos se encontraba Argus, el planeta natal de los Eredar -y Draeneis-. Ni tampoco que Sargeras había encontrado las esencias de los titanes derrotados por él y que los estaba usando para crear el alma mundo de Argus; Argus el Aniquilador.

El fin de la Legión Ardiente

La batalla final de Legion contra Argus el Aniquilador acaba con una escena donde el mismísimo Sargeras, el eterno enemigo del traidor, clava su espada sobre Azeroth al mismo tiempo que los titanes usan el poder del Panteón para encerrarlo bajo la supervisión de Illidan Tempestira. El profeta Velen intenta convencer al Elfo de la Noche de que regrese con ellos a Azeroth pero Illidan le contesta lo mismo que una vez le dijo a Maiev; “un cazador no es nadie sin su presa”.

Esta es la historia -resumida- de Illidan Stormrage, uno de los personajes más incomprendidos de todo el lore de Warcraft. Sus acciones daban pie a ello pero nunca quiso hacerle daño a Azeroth, solo a la Legión Ardiente. Su amor no correspondido por Tyrande, las derrotas sufridas, sus enfrentamientos con su hermano y los ataques recibidos por parte de los héroes en Terrallende mientras se ocultaba le llegaron a desequilibrar mentalmente y a tomar decisiones arriesgadas. Hoy sabemos que siempre fue el elegido que derrotaría a Sargeras.

World of Warcraft: The Burning Crusade

La primera expansión para WoW añade nuevas razas jugables, nuevos territorios y un mayor nivel máximo de experiencia.
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