Two Point Hospital
Two Point Hospital
Carátula de Two Point Hospital

Análisis Two Point Hospital: El sucesor espiritual de Theme Hospital

Fabio Rodriguez

Analizamos Two Point Hospital. El heredero espiritual del mítico Theme Hospital, esta vez distribuido por Sega, llega con buenas dosis de medicina y gestión

21 años han pasado desde que Bullfrog Productions lanzara un juego de creación y gestión de hospitales con el nombre de Theme Hospital. Un videojuego que, al igual que los que seguía, consistía en construir un imperio de la actividad en cuestión - en este caso, ejercer la medicina como una máquina-. A lo largo de la década de los 90, Bullfrog Productions creó un nuevo marco de juego dentro del género de gestión y simulación que previamente habíamos visto en videojuegos como Simcity 2000. Pero el tiempo no pasa en balde; y pese a que los tiempos hayan cambiado los gustos, la cultura popular y, cómo no, los videojuegos; ya iba siendo hora de recibir un juego a la altura de los predecesores que cimentaron las bases. Unas bases de entretenimiento, ritmo y humor negro que nos han llevado hasta el título que nos atañe hoy: Two Point Hospital.

Two Point Hospital es la buena noticia que nos ha traído Two Point Studios. La nueva desarrolladora de videojuegos, compuesta por los antiguos Bullfrog, Lionhead y Muckyfoot, nos trae este título de PC que mantiene el espíritu innato de sus predecesores.

Un título muy esperado por muchos nostálgicos cuya experiencia se hace, como hemos visto otras veces, accesible a un nuevo público que no ha jugado nunca a este tipo género. Así que, tanto reputados doctores, como enfermeros primerizos; ambos recibirán las mismas dosis de gestión, construcción y sátira, que por lo que parece, es medicinal.

¿Hay algún médico en la sala?

Como no podía ser de otra forma, Two Point Hospital nos presenta una serie de espacios donde tendremos que comenzar a crear nuestro imperio de batas y bisturís. Con zonas de trabajo diferenciables, así como sus respectivos profesionales y el entorno que les rodea, ; marcarán la pauta de inicio para un juego al que no cuesta mucho adaptarse. A través del control de dichos espacios, así como la gestión de los tratamientos y el nivel de experiencia o felicidad de los profesionales, iremos mejorando el servicio y ampliando el hospital para tener una mayor reputación y calificación. Todo ello se premiará a la larga con nuevos objetos, más títulos, y cómo no, más dinero. Y es que en Two Point Hospital todo cuenta, en mayor o menor medida, para el correcto funcionamiento de nuestro centro médico. El correcto equilibrio de cada aspecto será decisivo si queremos expandir de la forma más óptima posible nuestra firma a otros hospitales de la zona.

En referencia a su funcionamiento; las primeras horas dejan claro cómo será el proceder del juego. Utilizando la clásica vista cenital del género; tendremos que construir un espacio (consulta, enfermería, farmacia, …), contratar o asignar a un profesional capacitado en la zona (médico, enfermero, bedel, …) y repetir el proceso para ir completando, poco a poco, el conjunto que conforma el centro médico. Un comienzo tranquilo y agradecido que nada tiene que ver con los siguientes compases del juego; donde las cosas se pondrán un poco más complicadas (a base de epidemias, desastres climatológicos y demás tipos de desdichas) y tendremos que optimizar todo nuestro equipo, recursos, dinero y espacio.

A través del control de nuestro hospital, en nuestras manos quedará mantener el orden y la salud de toda la ciudad de Two Point. Un imperio de vacunas, chistes malos y locura donde predominan tres aspectos que merecen ser analizados. La construcción, el personal y los pacientes.

Una ingeniosa "mediconstrucción"

En lo referente a la construcción, Two Point Hospital lleva dicho aspecto de una forma que ya hemos visto en antiguas entregas del mismo género. Algo normal teniendo en cuenta al equipo de desarrollo que lo ha creado. Sin embargo, ha mejorado el apartado técnico y visual así como el de gestión y contratación, algo que se agradece tanto por antiguos como por nuevos jugadores. Con el correcto desarrollo de nuestra expansión y el cumplimiento de misiones de diversa índole; poco a poco iremos desbloqueando nuevas salas, así como mejoras en el equipo, nuevos objetos y más terrenos.

Al principio puede resultar pan comido; pero la falta de espacio en un centro médico y el gran número de salas con las que contaremos tras largas horas de juego pueden imposibilitar nuestro desarrollo económico y darnos mala reputación. El tamaño de las salas, el aprovechamiento de su espacio y la correcta elección de un profesional son aspectos clave para el correcto funcionamiento de los hospitales que controlaremos. Muchas veces tendremos que servirnos de nuestros años de experiencia al Tetris para colocar de la manera más correcta posible el inmobiliario y las habitaciones; otras tendremos que hacer del hospital una jungla de plantas y cuadros para mejorar el hábitat y reducir el aburrimiento. Las posibilidades son incontables a la hora de elegir objetos y distribuirlos; sin embargo, quizá sí se haya echado en falta una personalización mayor en relación a los entornos, los objetos o el color. De cualquier forma, no nos dará tiempo a pensar en esos detalles. La velocidad de construcción y el rápido desarrollo del tiempo en el juego nos hará mantenernos siempre con algo que hacer, revisar o mirar. Y si aún así tenéis tiempo libre, podéis dedicaros a observar las rutinas y aventuras de otro aspecto importante en el juego; el personal.

Doctor Bellino, le llaman de Urgencias

Si algo destaca en este juego, para bien o para mal, es el personal. Sus diseños, su “hilarante” personalidad y sus formas de expresión tan variopintas bien podrían ser un tema de conversación muy divertido y anecdótico del que hablar durante horas; pero no sólamente es el elemento que dota de ese carácter tan desenfadado y gracioso (a veces) al juego; sino que además es quien le dota de “vida”. En nuestro paso por Two Point, deberemos llevar esa “vida” a las salas de nuestro hospital.

El personal se divide en varias ramas de profesión: Médico, enfermero, auxiliar, bedel, … Cada profesional se encargará de un aspecto o de una sala del centro en cuestión. Con todos los nombres extraños que uno se pueda imaginar, seleccionar al personal perfecto se decidirá observando su nivel, sus habilidades especiales y su precio. El nivel afectará a las estadísticas generales de un profesional (si no tiene experiencia no será tan productivo). Las habilidades especiales afectan de manera pasiva a las estadísticas del jugador. Según su profesión existirán diferentes mejoras que podrán hacer más rápido, productivo y feliz al profesional en cuestión. El dinero que el personal exige será mayor o menor en relación a su nivel y estadísticas. Además, con el dinero podremos ascender o promocionar a nuestro personal en relación a su trabajo o demandas; cosa que afectará, de manera positiva o negativa, a la felicidad general del equipo de nuestro hospital. Un equipo en el que hay desde reputadas doctoras hasta cazafantasmas. Sin embargo, hay otro punto importante en el hospital del que aún no hemos hablado. Los pacientes.

Padezco un ocito

Personas mayores, jóvenes, con bombillas por cabeza, con diarrea verbal… La lista de dolencias es infinita en un juego donde el cliente del hospital es el epicentro de este incansable simulador médico que tendremos que controlar. Para un correcto tratamiento (y por consiguiente, evitando la muerte del paciente), tendremos que asegurarnos de atar todos los cabos sueltos en su proceso de curación. Seleccionar a un profesional experimentado o con alguna habilidad especial que se encargue de él, tener la sala necesaria para el tratamiento del paciente, el estado de su equipo y su (más que probable) reparación, … Incluso el entorno o su ánimo.

Todo puede afectar hasta el punto de aburrirse en su estancia, irse enfadados del hospital, hacer sus necesidades en la recepción, o en el peor de los casos, morir. Por todo ello es importante mantener los ojos abiertos y; a medida que vaya mejorando nuestro hospital, ir añadiendo nuevo equipo, profesionales, entretenimiento, entorno… Y lo más importante: Baños. En Two Point Hospital todo debe ir bien calibrado. Más aún en los últimos compases del juego, donde un paso en falso puede suponer pérdidas de ingresos considerables y un caos general en el centro de salud.

Un Doctor doctorado

El sistema de misiones y recompensas funciona bien en un juego como Two Point Hospital. A través de mensajes en una pulida y sobria interfaz, nos irán dando información de nuevos virus, así como de la necesidad de construir nuevas salas o de la llegada de muchos payasos que han de ser curados. No falta nada en una lista de quehaceres interminable donde nos mandarán construir, contratar y curar entre otras cosas.

Sin embargo, todo esfuerzo tiene su recompensa, y en Two Point Hospital no iba a ser diferente. A medida que completamos las diferentes misiones, se nos recompensará de diversas formas. Ya sea con dinero, desbloqueando nuevo equipo, sala o terreno o dándonos monedas de una nueva divisa que nos dará acceso a comprar mejores objetos. Todo ello para mejorar nuestro hospital y ganar todos los premios en la Gala de los hospitales que Two Point Hospital tiene la amabilidad de hacer todos los años en sus villas.

CONCLUSIÓN

Two Point Hospital es el recuerdo más vivo de lo que hace 21 años nos trajo Bullfrog Studios. La experiencia en el género y la pasión con la que Two Point Studios ha sacado este título es reflejo de lo entretenido y notable que vemos en pantalla. Un refrescante juego que, se aleja de los cánones habituales de la industria y nos trae recuerdos a unos y novedad a otros. Un concepto que, pese a acabar siendo un poco repetitivo, mejora con su acabado técnico y su accesibilidad. Así que si os gustan los largos pasillos blancos, los flexos de neón en el techo y la muerte como tema principal a evitar, este es vuestro juego.

LO MEJOR

  • Su facilidad a la hora de hacerte con los conceptos básicos del juego
  • La innumerable cantidad de salas y aflicciones
  • El tono satírico y desenfadado que envuelve el juego

LO PEOR

  • Al final el título puede resultar repetitivo
  • Clásicos bugs y glitches en algunas interacciones con el entorno
  • Ausencia de una mayor personalización de objetos