Titan Quest
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Carátula de Titan Quest
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Titan Quest, análisis Switch

Alejandra Pernias

Analizamos la remasterización de Titan Quest para Nintendo Switch. ¿Vale la pena este regreso para la actual generación? Veamos cómo ha envejecido.

Titan Quest Anniversary Edition es la revisión de uno de los grandes clásicos que nos llegaban, hace ya unos años. Un RPG de origen occidental que deslumbró en su momento y que busca un nuevo hueco en esta generación. Brian Sullivan, uno de los creadores del mítico Age of Empires, fue el encargado de dar vida a esta idea que nació en su cabeza y que se materializó en el año 2006. Lo hizo con la ayuda de Randal Wallace, escritor de Braveheart. Más de 10 años han pasado desde que este clásico se lanzara al mercado para PC. Con esta incursión en el presente que se ha marcado Titan Quest Anniversary Edition nos llega un título con muchas horas por delante con el que disfrutar durante el verano en modo portátil para Nintendo Switch. Estará disponible a partir del 31 de julio en la consola de la Gran N.

Mitología, aventuras en la Antigua Grecia, paseos por el misticismo de Egipto y mucha acción son las premisas de este juego que ha regresado renovado para los amantes del género. Iron Lore y THQ Nordic son los encargados de devolvernos al clásico con esta versión que ya vio la luz hace unos meses en otros sistemas. Vamos a analizar si merece la pena este regreso como remasterización.

Mitos, leyendas e historia

La historia de Titan Quest es la mejor excusa para sumergirse durante horas en la propuesta. Los dioses y los Titanes han estado en guerra y esto ha desestabilizado la vida de los mundanos que habitan la Tierra. La devastación ha llegado a la morada de los humanos, los Titanes han regresado para reclamar su territorio. La vida está en peligro y parece que nadie puede evitar la caída de la existencia humana ante los imponentes titanes y sus secuaces. Grecia será el punto de partida de la epopeya en Titan Quest, visitaremos multitud de pueblos, cargados de vida en los que reina el caos absoluto.

El título cuenta con un selector de personajes en el que podemos crear nuestro avatar con unas escasas opciones que no dan mucho juego. De esta manera comienza una aventura más que amplia en la que pasar más de 40 horas de juego. Esta versión de Titan Quest viene muy bien acompañada por la expansión Inmortal Throne. Más horas, más contenido con el que aniquilar bestias y mejorar al personaje.

Uno de los puntos más positivos de Titan Quest se encuentra en su manera de narrar los hechos, si eres aficionado a la historia, disfrutarás. Mitos, leyendas y personajes históricos se esconden en un inmenso mapa, esto capta el interés del jugador desde el minuto uno y nos incita a descubrir más, a avanzar en su historia.

El buen ritmo de la campaña principal se entremezcla con misiones secundarias que invitan a mejorar y a subir de nivel para enfrentarnos de una manera más holgada a los peligros. Las voces de esta aventura clásica suenan en inglés pero tenemos todos los textos en español para no tener problemas de comprensión.

Tintes clásicos que pesan en la actualidad

Titan Quest es un clásico que ha envejecido mal. El RPG ha cumplido más de una década y eso le pesa. Sus mecánicas, que hace un tiempo resultaban cómodas e innovadoras, ahora son un lastre al que cuesta acostumbrarse de nuevo. A pesar de su interfaz mejorada sigue teniendo ese toque que resulta un tanto arcaico en los días que corren. Un ejemplo claro lo encontramos al matar a un enemigo y recoger el loot que deja suelto en el suelo. Es difícil hacerse con lo que queremos ya que tendremos que movernos hasta que se marque lo que nos interesa, esto resulta un tanto frustrante y muchas veces se deja de intentar por la desesperación.

La exploración es el gran objetivo de Titan Quest. Casi todo se centra en unos pasos muy marcados. Explorar, aniquilar enemigos para cumplir misiones y subir de nivel. Esto es una trampa en la actual generación. Nos hemos acostumbrado a una variedad de situaciones que proponen diferentes ritmos de juego. En el caso de este título el compás no varía y tendremos que seguir la misma melodía una y otra vez. Resulta peligroso porque caer en la monotonía y por ende en el aburrimiento no es complicado.

El combate en tiempo real de este RPG resulta poco natural, se siente como algo automático en lo que no tenemos demasiado control. Siempre podemos configurar nuestra manera de luchar pero no influiremos mucho en la acción más allá de mantener pulsado un botón. Eso sí, la variedad de armas es muy extensa. Espadas, hachas, puñales, bastones de magia, todo un arsenal a nuestra disposición. Las armaduras y objetos con los que podemos configurar la maestría de nuestro personaje también son un punto a favor y que siempre resulta interesante en este tipo de juegos.

Otro lastre lo encontramos en la gestión del inventario. Los menús no son intuitivos ni prácticos. Este sistema es vital para favorecer la progresión en un RPG y entrar al inventario para librar espacio o mantener nuestros tesoros más preciados es un peso difícil de levantar para la época en la que estamos.

Titan Quest y las mejoras para una nueva etapa

Doce años no son cualquier cosa. La evolución que hemos vivido durante este tiempo en los videojuegos han cambiado las normas. Titan Quest innovaba el género en su estreno, sin ciertas mejoras para lanzarse en nuestros días podría resultar un fiasco importante. Se ha adaptado la interfaz de usuario aunque no se ha conseguido la naturalidad necesaria para el mando. Desde luego este nuevo control no deja patente esa fluidez que aparecía en PC.

La presencia de bugs es continua y afectará a nuestro progreso. Se trata de un título de doce años en barrica, no se han arreglado los fallos que ahora mismo resultan vitales para la comodidad del jugador en la obra. Desde Black Forest Games han diseccionado el Titan Quest de PC para adaptarlo a consolas, sin embargo, no parece que se haya reparado en ese aspecto. Las cinemáticas tampoco se han mejorado y chirrían mucho cuando aparecen.

Algo que se ha creado con bastante acierto es la nueva ventana de botín. En este apartado podemos ver todos los objetos que hemos recogido sin la necesidad de señalarlos, no tenemos un cursor de ratón, así se facilitan las cosas.

Las mejoras visuales también se han implementado en Titan Quest. Era necesario renovar este apartado del juego para que pudiera lanzarse en la generación actual. Se resaltan los elementos con los que interactuamos, aunque parezca una nimiedad es algo importante. Se han mejorado la calidad de las texturas y se ha aumentado el rendimiento para las exigencias de la actualidad. Titan Quest se presenta bastante fluido tanto en el modo portátil de Nintendo Switch como en el dock. Se divisan ciertos dientes de sierra en ambos modos aunque no hay caídas de FPS importantes.

CONCLUSIÓN

Conclusión Titan Quest es todo un clásico, uno de esos que hicieron historia y realmente bueno en su época. Por desgracia, esta nueva versión para Nintendo Switch no entiende de naturalidad y no se adapta a la generación actual. Cuenta con varios fallos en su desempeño y acaba por no dar la talla si lo tratamos como una revisión de un juego clásico que se ha querido adaptar a nuestros días. Su historia es realmente interesante y gustará a todos los amantes de los mitos y leyendas. Sin embargo, esto cae en saco roto cuando hay poca continuidad y se cae en la monotonía de un título que innovó en estreno pero que ahora mismo se ve completamente obsoleto.

LO MEJOR

  • Su historia y ambientación
  • La portabilidad de Nintendo Switch para llevarlo a todas partes

LO PEOR

  • Los bugs que no se han arreglado
  • Técnicamente no da la talla
  • La veteranía le pesa en el género RPG
6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.