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Videojuegos como herramienta terapéutica, un caso real

Sergio C. González Sergio5Glez

Un escritor de GamesRadar cuenta su caso

Cómo Zelda BotW salvó del suicidio a un jugador

“Quería matarme a mí mismo”

Así comienza diciendo uno de los miembros del equipo de escritores de GamesRadar. Como muchas otras personas en la sociedad actual, la depresión es una enfermedad que afecta de mil maneras, un pulso con uno mismo que puede llevar a tomar decisiones de las que uno puede llegar a arrepentirse. El apoyo de los seres queridos es la mejor de las terapias, pero no todo el mundo tiene o puede acudir a este tipo de respaldos; sin embargo, los videojuegos han puesto de manifiesto una vez más su utilización como herramienta terapéutica, una vía de escape que hizo que este compañero de profesión lograse decirle sí de nuevo a la vida.

“Es una lucha diaria con dolor y ansiedad, que nunca crees que superarás y que te consume absolutamente todo. Trabajo, relaciones, amigos, sueños; es como un agujero negro que te absorbe todas las cosas que significan algo en ti hasta destrozarte, continúa diciendo para definir el dolor de su depresión.

Del todo a la nada; de la nada al todo

Pero en ese momento de destrucción de su mundo, de su vida, este jugador de videojuegos que podría ser cualquiera de nosotros encontró en The Legend of Zelda: Breath of the Wild esa luz que le hizo parar las manecillas del reloj, evadirse y… vivir.

El porqué cayó en esa depresión es secundario, aunque cuenta parte de ello en su relato; pero lo importante es cómo lo superó. “Es increíble cómo puede cambiarte la vida en un solo día”. Según cuenta, el momento en que insertó el cartucho del título de Nintendo en su flamante nueva Switch le hizo conocer algo que sabía que estaba ahí siempre que lo necesitaba, un personaje hierático y que no pronunciaba palabra, Link, pero que no necesitaba hablar para comunicarse con él. El lenguaje no verbal que se estableció entre ambos terminó forjando un vínculo traducido en un innumerable número de horas, en un sinfín de historias que derivaron en una cierta dependencia al título que él mismo reconoce.

Desprecintando una segunda oportunidad

Lo más curioso de todo es que cuando se puso a la venta Nintendo Switch, acudió a su tienda habitual a comprar la consola, pero en realidad no fue ese chaval de 14 años que en su momento hubiese estado mordiéndose las uñas esperando el día de lanzamiento, sino que acudió esa etapa abandonada de él mismo. El día que desprecintó el juego fue cuando todo cambió, porque “Link estaba esperando, y eso no significaba nada para mí. Menos que nada. Imaginad mi sorpresa cuando esto pasó a significarlo todo”.

Ese día comenzó un proceso de aprendizaje, donde cada vez que pasaba tiempo en aquel mundo de Hyrule pasaba más tiempo aprendiendo algo. Y eso le hizo escapar, escapar de la depresión que estuvo a punto de costarle la vida. Porque cuando el mundo se volvió oscuro, un lugar muy pequeño logró iluminarlo todo.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild

The Legend of Zelda: Breath of the Wild es la nueva aventura de acción de Nintendo para Wii U y Nintendo Switch que nos presenta el título más ambicioso de la saga con un mundo abierto por explorar y en el que realizar todo tipo de acciones como escalar además de otras clásicas como nadar o montar a caballo. Link despierta tras un profundo sueño de 100 años en un misterioso templo en el reino de Hyrule; junto a él, deberemos descubrir su pasado mientras escuchamos una voz que nos incita a enfrentarnos a un malvado ser que provocó el llamado cataclismo: Ganon.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild