Kirby y el Pincel Arcoíris

Cesar Otero

Retomando el espíritu de El Pincel Celestial, volvemos a dibujar el camino de Kirby stylus en mano, aunque esta vez en un entorno visual de plastilina que entra por los ojos. Así son las primeras horas con lo nuevo de Hal Laboratory y su bolita rosada.

Unos y Ceros de Plastilina

Dibujos infantiles en Super Mario World 2: Yoshi’s Island; universos de hilo en Kirby’s Epic Yarn; lana para crearlo todo en Yoshi’s Woolly World… Que Nintendo es una compañía que puede aportar ejemplos de hacer arte con códigos de unos y ceros es algo indiscutible. Y antes de ver a ese Yoshi de lana que tanto deseamos, y para aliviar el ritmo ligero de lanzamientos en Wii U, la gran N se saca de la manga con este Kirby y el Pincel Arcoíris uno de esos juegos que es como Captain Toad o Mario Vs Donkey Tipping Stars: 100% made in Nintendo.

Como el citado Toad, el Pincel Arcoíris ha tardado más tiempo del habitual en llegar. Pero pronto lo hará –aún habrá que esperar algo más. De momento hemos podido jugar a la versión Preview y avanzar un poco en sus imaginativos y a la vez tan familiares mundos. Vamos a contaros un poco de lo que hemos visto, así por encima, antes de que nos dejen echarle mano al código completo. Y lo vamos a hacer contestando una serie de preguntas que seguro algunos os haréis sobre este título. Vamos con la primera:

“ Vale. Pues, ¿qué es Kirby y el Pincel Arcoíris?”

A grandes rasgos, este nuevo título de la querida bolita rosada de Hal Laboratory es un plataformas 2D con puzles, exploración y combates. Pero a diferencia de las anteriores entregas, el Pincel Arcoíris nunca nos deja controlar a Kirby de manera directa, sino siempre de forma indirecta, como si fuéramos un ser externo que manipula el entorno a su favor (como si fuéramos no, que lo somos). Tomando su base jugable de El Pincel del Poder –aunque se nota que simplificando la fórmula restando interacción aquí y allá con respecto a este-, uno de esos primeros juegos de DS hechos para mostrar el potencial táctil de la portátil, la pantalla del GamePad y el stylus se convierten en nuestra forma de manejar a Kirby e ir superando los obstáculos, trazando en la pantalla táctil cuerdas de arcoíris para hacerlo avanzar.

“¿Stylus? ¿Entonces no se usa la cruceta ni los botones?”


Pues no, aquí no se utiliza más que lo dicho. Trazando una línea dibujaremos una cuerda, de la forma que sea, sobre la que Kirby marchará. La dirección en la que la hayamos trazado indicará dónde se moverá el personaje, si de arriba hacia abajo, o de derecha a izquierda. Y si incluimos giros en plan los looping de Sonic, Kirby avanzará más rápido. El crear cuerdas es lo esencial en todo el juego, no solo para que avance, sino para guiarlo hacia dónde queremos, para que salte obstáculos, esquive enemigos, etc. Si no jugamos al anterior Pincel del Poder, o si hace demasiado que lo jugamos, los primeros minutos con el Pincel Arcoíris serán algo confusos, caóticos cuando debamos o queramos hacer una acción en específico, pero tras ese tiempo de pánico le cogeremos enseguida el truco, y estaremos trazando cuerdas y moviéndolos como si lo manejásemos directamente con la cruceta.

“Pero, ¿cómo se pega a los enemigos
y se rompen las cosas?"


La acción y el combate cuentan con elementos propios. Para empezar, pulsando directamente sobre Kirby servirá para que lo carguemos para golpear al rival –si entramos en contacto con él simplemente girando perderemos vida; si lo mantenemos pulsado, la bolita entrará en un estado berserker y se hará más grande unos instantes, rompiendo y golpeando con fuerza todo lo que se mueva. Para romper elementos solo hay que cargar al personaje y enfocarlo en la dirección que sea. Pero cuidado, que las cuerdas solo se mantienen unos segundos y luego desaparecen, por lo que tenemos que ser rápidos dibujando si estamos ascendiendo o saltando. Para protegernos de peligros como balas de cañón, agua o pinchos, pintamos sobre nosotros como si creásemos un escudo. Cuando buceemos, como la bolita tiende a flotar, las cuerdas que limiten su ascenso será la única manera de poder guiarlo.

Como en Epic Mickey, el contador del pincel es limitado, y si dibujamos mucho y seguido lo gastaremos, quedándonos sin ‘pintura’ cuando más lo necesitemos. El medidor del pincel irá rellenándose mientras no se use –más rápido si estamos quietos en el suelo, más lento si estamos saltando por el aire. En algunas zonas nos encontraremos con partes del escenario que están en gris, no pudiendo dibujar en ellas; en otras rebotadores, cañones y tesoros bien inalcanzables nos pondrán a prueba para ver la pericia que tenemos creando cuerdas. Y para los que estén pensando en las cosas que Kirby podía hacer en Epic Yarn, sí, hay hasta tres transformaciones especiales del personaje –que no disfraces-. Pero esas nos las guardamos de momento, ya que hemos de probarlas más a fondo.

“¿Qué tal las fases y modos? No habrá solo la Campaña y punto”


De momento no lo hemos visto todo ni podemos cuantificar la extensión del modo Historia, en el que ayudamos al hada Eline (que se transforma en pincel) a derrotar a su amiga Claycia, artista que adora la plastilina pero que ha robado todos los colores de Dream Land. Pero como en Triple Deluxe o el citado Toad, el pasarse el modo Historia no supone conseguir el 100%, ya que este Pincel del Arcoíris oculta cinco tesoros por cada nivel, algunos exigiendo superar una complicada prueba de habilidad antes, además de miles de estrellas de oro que coger para que nos otorguen la medalla de Oro en la clasificación. Fuera parte tenemos el Modo Desafíos, con 48 habitaciones divididas cada una en 4 desafíos de 15 segundos cada uno para hallar los 4 tesoros por cada habitación y obtener la medalla de oro. Los tesoros del modo Historia nos darán figuras que podremos contemplar en una sala especial. Y si necesitamos ayuda, nada mejor que empezar a enchufar wiimotes y rodearnos de tres amigos para que nos echen una mano en el multijugador, manejando a tres Waddle Dees y añadiendo un nuevo elemento de peligro en las fases que hace que el contar con aliados tenga sentido más allá de facilitarnos el avance simplemente.

“Me llama la atención los gráficos. Recuerdan al Skull Monkeys”


Desde luego, el aspecto visual es la parte del león de este Pincel Arcoíris. Nos quedan por ver algunos mundos más, pero desde su inicio el juego entra por los ojos con una dirección artística soberbia en la que todo está hecho de plastilina, desde Kirby hasta los detalles como el fondo o cada elemento del escenario. Colorido y lleno de detalles, estamos ante otra demostración de Nintendo de cómo darle personalidad a un juego en base a una idea no tanto tan original como muy bien ejecutada. La intro es otro de esos cortos de animación Kirby que hacen sonreir, como al verlo rodar detrás de su manzana. Y la música es mezcla de temas clásicos modificados con tempo/instrumentación distinta y otros nuevos, por lo que la sensación de estar en casa con Kirby se hace patente enseguida.

 “¿Cuándo sale? ¿Me vale el amiibo de Dedede que tengo?”


Según la web oficial de Nintendo, aún falta un mes para el estreno de Kirby y el Pincel Arcoíris, hasta el 8 de mayo, viniendo tanto en versión física como digital. Los amiibos de la serie son compatibles, dándonos power ups una sola vez al día según usemos la figura de Kirby, el Rey Dedede o Meta Knight. De momento aún nos quedan 4 semanas hasta su estreno, así que las invertiremos en probar a fondo un título Nintendo de esos que no viene a reinventar la rueda, sino solo a hacérnoslo pasar bien con una propuesta colorista y divertida. Aún queda ver qué tal va la curva de dificultad –asignatura pendiente en el Triple Deluxe de 3DS de hace un año-, la extensión del modo Historia o sacarle el jugo al multijugador, pero de momento nos aferramos a lo que dijimos al inicio: Un juego 100% made in Nintendo.

Kirby y el Pincel Arcoíris

Kirby y el Pincel Arcoíris, desarrollado y distribuido por Nintendo para Wii U, es una nuevo título de plataformas de la franquicia Kirby.

Kirby y el Pincel Arcoíris