Hironobu Sakaguchi hace de la tragedia un RPG contando la historia de un hombre milenario. Un hombre que en ese tiempo arrastra las penalidades que producen recuerdos amargos como la muerte de amigos, familia y amores perdidos por la maldición de la inmortalidad y que compartirá con el jugador en Xbox 360.
Hironobu Sakaguchi hace de la tragedia un RPG contando la historia de un hombre milenario. Un hombre que en ese tiempo arrastra las penalidades que producen recuerdos amargos como la muerte de amigos, familia y amores perdidos por la maldición de la inmortalidad y que compartirá con el jugador en Xbox 360.
Microsoft, conocedora de los fallos que la condujeron a la escasa venta de su consola en tierras de oriente, parece que ha aprendido de sus errores y planea dar un golpe de efecto al mercado japonés e internacional con varios RPG's exclusivos para su plataforma, títulos que venden por sí mismos consolas y que hacen las delicias de los aficionados al género, entre los que encontramos los dos títulos en los que trabaja de manera simultánea Mistwalker: Blue Dragon y Lost Odyssey. Ambos aspiran a lo máximo, a convertirse en un nuevo referente, en un espejo en el que los futuros desarrolladores deban mirarse para que les alcance su reflejo. Lost Odyssey parte como el segundo proyecto, pero es al que más elogios le han llovido de su creador. ¿Queréis saber a que viene tanta alabanza...?
Lost Odyssey (Xbox 360)
Lost Odyssey (Xbox 360)
Lost Odyssey (Xbox 360)
Cualquiera podía haber pensado que, en su exilio voluntario de Hawai, el señor Sakaguchi se podía haber dedicado a vivir del pasado mientras disfrutaba de su afición a la pesca. Pero la mentalidad japonesa, la cultura ancestral que bombea en el corazón de Sakaguchi le instaba a no darse por satisfecho, a seguir hacia delante y a superar los límites que él mismo había impuesto.
Lost Odyssey (Xbox 360)
Y de entre la niebla surge Mistwalker, estudio que crea y que en alianza con Microsoft tratará de conseguir que la nueva Xbox360 arrase en tierras donde antes fracasó su predecesora, y de paso permitir que Sakaguchi regrese a lo grande, para así recuperar todos los elogios y admiración que su trabajo le granjeó con sus creaciones anteriores. Si finalmente ambas premisas se cumplen, no cabe la menor duda de que será en gran medida gracias a dos palabras: Lost Odyssey. ¿Que por qué?
Lost Odyssey (Xbox 360)
Lost Odyssey (Xbox 360)
Un hombre que arrastra las penalidades propias que producen tantos recuerdos amargos que una existencia como la suya ha dado de sí, y que ahora compartirá con el jugador. Amigos, familia, amores... todos han muerto dejando en su ser un poso de rabia incontenida por su condición de 'inmortal'.
Lost Odyssey (Xbox 360)
Lost Odyssey (Xbox 360)
Así que en un principio Lost Odyssey nos hará reflexionar sobre las desventajas de una vida cuyo fin no se divisa en el horizonte y experimentar unos resquemores que sintetiza mejor que nadie Freddie Mercury con su Who wants to live Forever? De este modo, con la maldición de Kaim como hilo conductor de la historia, nos asaltarán durante la aventura todo tipo de recuerdos relacionados con su pasado, historias dentro de la historia que nos ayudarán a conocer más a nuestro héroe. Junto con Kaim tendrá un papel relevante Seth, una mujer que también padece de la soledad que conlleva vivir 1000 años.
Lost Odyssey (Xbox 360)
El diseño de personajes corre a cargo de Takehiko Inoue, que se estrena creando personajes para videojuegos con Lost Odyssey y que cuenta entre sus geniales creaciones con Slam Dunk, el manga más vendido en la historia de Japón. Para completar el póquer de ases, las músicas del juego las pone Nobuo Uematsu, que entre concierto y concierto de su gira pertrechada de temas extraídos de Final Fantasy todavía encuentra tiempo para componer nuevas y geniales melodías, con una importante carga melancólica en su repertorio final especial para la ocasión.
Lost Odyssey (Xbox 360)
Lost Odyssey (Xbox 360)
Lost Odyssey (Xbox 360)
Lost Odyssey (Xbox 360)
Lost Odyssey será un RPG por turnos al más puro estilo de los Final Fantasy, aunque según palabras de su creador, no todo se remitirá a luchas mecánicas, sino que habrá fragmentos de acción real en plena batalla. Esto significa que el comportamiento físico de los objetos y de los hechizos variará en cada combate, gracias a que el motor del juego recalculará los efectos de la acción , que parecerá diferente dependiendo del lugar en el que se realice.
Todo un abanico de efectos de humo, luz, sombras y fuego se desplegará ante nuestros ojos como nunca lo ha hecho antes. Además, la interactividad con el mundo en el que se desenvuelve Lost Odyssey será completa, de modo que podremos presenciar todo tipo de reacciones dependiendo de cómo interactúe Kaim con su entorno. En cuanto al sistema de juego, los pocos detalles que se han revelado hasta el momento indican que Kaim será capaz de absorber energía y habilidades de los mortales, debido a la debilidad innata que le causa su linaje. El jugador podrá administrar y gestionar todos los conjuros, técnicas y demás extraídos por esta vía. Además, su aplicación en batalla dará lugar a todo un espectáculo visual.
Lost Odyssey (Xbox 360)
Lost Odyssey (Xbox 360)
Para concluir, y seguro que como muchos de vosotros imagináis, posiblemente al jugar a Lost Odyssey sentiremos sensaciones muy parecidas a las que experimentamos con cualquier partida a un Final Fantasy; el 'tufillo' es inevitable. No en vano, entre el equipo de producción encontramos a más miembros del grupo que en su día trabajó en entregas pasadas de dicha saga. Esto es un arma de doble filo: seguramente viviremos, durante el transcurso de la aventura, situaciones muy familiares a las que nos tiene acostumbrados cualquier FF, pero por otra parte, esto mismo permitirá que Lost Odyssey se convierta, quizá, en uno de esos juegos que se recuerdan por largo tiempo. Dejaros crecer algunas uñas para el año que viene.
J-RPG del creador de Final Fantas y con un componente humano y sentimental que acompañará al protagonista a lo largo de sus 1000 años de vida en la revolución industrial de un mundo precedentemente dominado por la magia.