Syberia II, Impresiones (PC)

Francisco A. Fortes

Hace dos años ayudamos a Kate Walker, abogada de New York, a seguir los pasos de un genio en mecánica cuya pista se había perdido en un pueblo francés. Ahora, empujados por el deseo de este mismo genio, nos dirigimos hacia algún punto indeterminado entre Oriente y Occidente: el lugar es Syberia.

Hace dos años ayudamos a Kate Walker, abogada de New York, a seguir los pasos de un genio en mecánica cuya pista se había perdido en un pueblo francés. Ahora, empujados por el deseo de este mismo genio, nos dirigimos hacia algún punto indeterminado entre Oriente y Occidente, lejos, muy lejos en dirección Norte: Syberia. El frío será quien delate el fin del viaje, o más bien, el inicio del camino en esta segunda parte.

Con una prematura versión de Syberia 2 en mis manos debo admitir que por un fugaz instante me han llegado recuerdos de años pasados, momentos en los que las aventuras gráficas ocupaban las primeras posiciones en un hipotético ranking a los mejores juegos del momento. Una época de escasos colores, sonidos desde el pc-speaker y mucha, mucha imaginación, donde las cosas eran muy diferentes. Por suerte, y en contra de lo que indica el mercado, un género tan infravalorado como el de las aventuras gráficas nunca morirá mientras salgan títulos como el que ahora tratamos. Estamos de enhorabuena.

Syberia II (PC)

Se necesitaba una aventura como las de antes allá por Septiembre de 2002. Había hambre de un juego que recuperara el estilo clásico de moverse a base de clicks de ratón, combinar elementos, resolver retorcidos puzzles y pasarse una hora conversando con personajes que por mucho que disimularan, sabíamos que de su generosidad dependía nuestro avance. Había sequía de aventuras gráficas, y fue entonces cuando apareció Syberia. Un mero entremés, como pronto descubrimos.

La historia del título no hacía más crear las bases de un mundo muy especial, y nos preparaba para un fantástico viaje hacia el lugar del que obtiene el nombre. Por fin, dentro de unos meses, ese viaje se iniciará en su plenitud con la segunda parte, justo donde lo dejamos: montados en un tren rumbo a Syberia.

Syberia II (PC)

Más que una secuela, nos encontramos ante una natural continuación. Como en Shenmue, el ejemplo más claro de comparación en este sentido, la impresión de terminar Syberia y pasar a Syberia 2 es como la de desplazar la delgada página que separa los capítulos de una mismo libro. Al igual que en Shenmue se nos mostrará un pequeño vídeo a modo de resumen introductorio, pero como en la saga de Yu Suzuki, si realmente queremos enterarnos de qué sucede y por qué hacemos lo que hacemos, es inevitable conocer todas sus partes y en el orden pertinente. El todo no es lo mismo que la suma de sus partes.

¿Cómo explicar si no que en el viaje nos acompañe un excéntrico y diminuto genio en mecánica? ¿Y un robot parlante perfectamente autónomo? ¿Y el porqué de que en nuestro trayecto cada población esté impregnada por las huellas de esas maravillas robotizadas?

Syberia II (PC)

Syberia rebosaba y rebosa ahora detalles a toneladas, en un estilo muy peculiar que usa lo cotidiano para generar ambientes especiales, consiguiendo que sin un abuso de elementos irreales o fantásticos, un escenario en apariencia vulgar, con una iluminación y música adecuada, dé la impresión de cierta "magia". Carisma, lo llaman otros. Pensad por un momento en películas como "La ciudad de los niños perdidos" o "Amélie", y trasladar su esencia a un videojuego. Es la mejor forma para hacerse una idea de lo que el diseñador principal, Benoît Sokal, ha conseguido.

Esta segunda parte comienza con la obligada parada de nuestro tren en una estación indeterminada a medio camino de Syberia. El carbón de la locomotora estará bajo mínimos y nos veremos obligados a repostar, sin saber que ello nos deparará muchos sudores: sudores fríos.

Las cercanías de Syberia se harán cada vez más patentes, y la nieve y el hielo estarán presentes en todas las localizaciones. De hecho nuestra protagonista no parará de decirnos que necesita abrigo, que por otra parte conseguiremos más adelante. Una vez bajemos del tren, y en busca de carbón, nos encontraremos ante un pueblo casi desierto y cuya entrada no estará vedada: sólo quienes posean la llave de la región podrán entrar.

De nuevo se repite la clásica jugabilidad lineal, quizá lo más reprochable tanto en la primera parte como en la segunda; no obstante, la sensación de falta de libertad es disimulada muy bien gracias a un guión soberbio. Un ejemplo será la obtención de la llave del pueblo antes mencionada. Conoceremos a una niña, y qué mejor forma que sobornar a un infante que con caramelos.

Syberia II (PC)

Pero no tendremos dinero, así que habrá que tomarlo prestado, y una vez usado el dinero necesitaremos recuperarlo, lo que nos obligará a encontrar la llave que abre la máquina expendedora de caramelos. De estas forma una simple acción desembocará en muchas acciones encadenadas, y justo en medio entrarán los diálogos, la revelaciones que los personajes soltarán mientras hilvanan junto a nosotros la historia, y esa "magia" tan especial que destila la saga.

¿Qué puedo decir como admirador de la primera parte? Syberia 2, tras varias horas, me ha parecido más dinámico que su predecesor. La primera parte, y para mi gusto, adolecía, eso sí, de un comienzo algo lento, lo que no es sinónimo de aburrido. Pero aquí las cosas han cambiado lo suficiente para hacerlo un verdadero "nudo", considerando al anterior como un "planteamiento".

Syberia II (PC)

Al comenzar Syberia 2 se puede decir que tenemos unas localizaciones algo reducidas, como la mitad de las que se nos permitía recorrer en la primera parte. Pero con ello las acciones estarán más concentradas, y sabremos con exactitud lo que debemos hacer. Se focaliza la acción y se vuelve más directo, lo que podemos traducir en más provechoso: aquellos instantes que antes dedicábamos a recorrer largas calles vacías, ahora lo dedicaremos a probar cual moneda es la que nos sirve o a intentar colarnos en determinada parcela para coger prestado un poco de gasolina.

Syberia II (PC)

Si en el apartado jugable la evolución apenas tiene novedades, en lo que respecta a gráficos será casi inapreciable. Sí, posiblemente los personajes dispongan de más polígonos y el sistema de iluminación en tiempo real haya mejorado, pero en términos absolutos se ve igual, y basta comprobar que mezclando capturas de ambos títulos, nuestra capacidad para reconocer a cual pertenece -sin saber las localizaciones de memoria-, es escasa. No obstante, difícilmente se podría mejorar, sobre todo considerando los fondos prerrenderizados. Hubiera sido preferible que incluyeran más elementos animados, pero cada uno de ellos constituye por si solo una obra de arte infográfica. Muy pocos juegos rayan a tanto nivel, y en su totalidad.

Syberia II (PC)
Syberia II (PC)

Syberia II (PC)

¿Deseáis saber más? ¿Pretendéis que os explique en pocas palabras lo que se siente al escuchar la banda sonora que el compositor Inon Zur ha creado, una mezcla orquestal a medio camino de Europa y el exotismo de Asia? ¿Llegará por fin nuestra protagonista a Syberia, tras tantas penurias? Muy pronto la versión española, y con un doblaje a la altura, estará entre nosotros y será analizada en su justa medida. De momento os dejo con la impaciencia, pues yo me piro a la estación, no vaya a ser que el tren se marche sin mí. Abrigaros bien.

Syberia II

Kate Walker continua su largo viaje, esta nueva aventura gráfica de Microïds pretende alargar el éxito de la primera entrega, conservando los puntos fuertes que hicieron triunfar a su antecesora.
Syberia II