El Barça se consuela goleando al PSG
Fabregas, que se retiró a un minuto,, no marcó en su último partido de azulgrana en el fin de una época. Men y Cindric no jugaron.
El partido por el tercer puesto se denomina eufemísticamente final de consolación, pero entre equipo deprimidos, y ese ambiente el Barça fue muy superior al PSG, al que zarandeó en la primera parte (22-13) para colgarse el bronce de la Final Four por la inercia de su juego: 37-31. Quizá no tenga mucha importancia, pero siempre es mejor ser tercero que cuarto, por más que los protagonistas estén deprimidos.
En este choque el Barça tuvo más piernas, más velocidad, mejor portería, y eso, tan simple, decidió la posición definitiva en Colonia. Gonzalo Pérez fue un gigante, y en una acción del PSG dejó en evidencia su calidad: paró cinco lanzamientos en el mismo ataque para desesperación de Syprzak, por ejemplo.
En el choque que cierra la temporada y acaba con una época en el Barça con la marcha de Fabregas, el hombre que ha impuesto un sello en el juego barcelonista, el francés abandonó la pista un minuto antes del final. Intentó sumar un último gol a su carrera en el equipo catalán, pero en este encuentro, en el que tenía interés por firmar su adiós marcando, se le negó la eficacia.
Ortega mantuvo en el banquillo a Mem (¿lesionado?) y a Cindric, a los que no utilizó. Richardson fue más protagonista en el lateral derecho y en esa situación siempre cumple, aunque el más útil fue Janc, la navaja suiza del equipo azulgrana, en este choque siete goles. En esos guiños al futuro, Makuc fue el motor del equipo, y Pol Valera tuvo buenos minutos en la pista. Todo eso dio de si la consolación, con la goleada del Barça.