BALONMANO | MUNDIAL FEMENINO

Mireya González, decepción, disgusto y lista para jugar

La leonesa reconoce que quería estar desde el principo con las Guerreras y que intuía que cuando la llamó Prades "no eran buenas noticias"

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Mireya González en su primer entrenamiento con las Guerreras.

En 48 horas Mireya González (León, 30 años) ha pasado de estar de vacaciones en su casa con una agenda de partidos de televisión para ver a las Guerreras a entrenarse desde hoy con ellas, en Almoradí. Es la jugadora a la que ha convocado José Ignacio Prades para reemplazar a la lesionada Lara González.

“Lara es un puntal de las actuales Guerreras, por todo lo que aporta y porque es un poco nuestra líder en defensa”, asegura el seleccionador, que no quiere centrarse en la ausencia de la alicantina (se rompió un dedo el día antes del debut en el Mundial) y piensa que “el grupo va a tener que esforzarse un poco más para que no se note su ausencia”.

Respecto a los motivos por los que ha elegido a una lateral zurda para reemplazar a una diestra, Prades da varios: “Podía pensar en un lateral izquierdo, o en una especialista en defensa, pero también puedo pensar en remodelar el equipo y dar más protagonismo a Irene Espínola en la defensa, con lo cual Mireya echa una mano en el lateral, y además, tiene experiencia, que es muy importante en este Campeonato del Mundo en el que las jugadoras están muy responsabilizadas”.

Mireya González, subcampeona mundial en 2019 en Japón, asegura que cuando recibió la llamada del seleccionador “intuía que era por una mala noticia, un disgusto el conocer que Lara González se había lesionado y no podría participar”, y no esconde tampoco “la decepción por no estar en la primera lista de Prades”, porque ella tenía ilusión de volver con las Guerreras desde el primer momento.

“La llamada me ha cogido en casa; sólo he tenido que hacer la maleta y venir. De haber estado aún en Rumanía hubiese sido todo más complicado”, confiesa la leonesa.

Vio el debut de España por la televisión, y comprende que en la primera mitad se pasasen apuros ante Argentina, “ya sabes, la presión de jugar en casa, de querer hacerlo bien ante un pabellón lleno”, pero avanza que para ella “en la segunda parte las Guerreras fueron un auténtico terremoto tanto en defensa como en ataque. Es que jugaron de una manera insaciable”, y recuerda que dejaron a Argentina en sólo tres goles en treinta minutos.

Mañana, segundo entrenamiento con España para estar lista para entrar en el equipo frente a China si Prades decide incluirla en el grupo de 16 que hay que inscribir; dos se quedan en la grada.