ATLETISMO

Medallista made in Spain

Mario García Romo se llevó la medalla de plata en DMR (relevo de distancia) y el bronce en el 3.000 del Campeonato Nacional Universitario indoor de EE UU.

Medallista made in Spain
Ole Miss

"Me gustaría dedicarme profesionalmente al atletismo unos años pero no quiero ser atleta mucho tiempo porque creo que puedo ser útil para la sociedad en otras áreas como la química, bioquímica e incluso medicina, porque estoy barajando estudiar la carrera después de graduarme", asegura Mario García Romo a AS pocas horas después de hacer historia en el NCAA de EE UU celebrado en Fayetteville (Arkansas). El salmantino, nacido en Villar de Gallimazo hace 21 años (29/06/1999), logró dos medallas en el Campeonato Nacional Universitario de pista cubierta para los 'Rebeldes' de Ole Miss, universidad pública de investigación de Misisipi con 173 años de historia.

La hazaña del atleta español, que empezó en el atletismo con 8 años en carreras populares y que tiene como referente a Álvaro de Arriba, ha sido grandiosa y ha llevado a colocar a su escuela en el puesto 10º, de 83 universidades, del campeonato con 20 puntos, 14 de ellos gracias al desempeño de Mario merced a su medalla de bronce en los 3.000 metros y a la plata que logró formando parte del cuarteto de DMR, el relevo combinado de distancia que se compone de una posta de 1.200 metros, otra de 400, un tercer relevo de 800 y el cuarto y definitivo de 1.600 metros, el que realizó García Romo. "El bronce en 3.000 con 7:48.59 fue un subidón que venía a unirse a la plata en el relevo corriendo en 3:53.28 los 1.600 metros que equivaldría a 3:38 el 1.500 que me pondría en el Top-10 Sub 23 en España de todos los tiempos, y encima mantuve el ritmo 100 metros más. Ni yo mismo sé cómo he conseguido correr tan rápido este año", explica.

Mario, a la derecha de la foto, junto a sus tres compañeros del relevo que lograron la plata.

Para poner en magnitud aún más lo conseguido, un dato. Es el primer atleta masculino de la historia de Ole Miss que suma puntos en más de una prueba en la NCAA bajo techo y sus ocho puntos totales (6 del bronce más 2 de la parte proporcional de los 8 de la plata en el relevo) son la máxima puntuación desde que Sam Kendricks (bronce en los Juegos de Río y campeón del mundo en Londres 2017 y Doha 2019) quedara subcampeón en salto con pértiga en 2014.

Pero, ¿cómo llegó Mario a EE UU en 2018? "Vine aquí buscando un mejor horario para compaginar atletismo y estudios y también una nueva experiencia, aprender inglés y descubrir un mundo diferente en torno al atletismo que había vivido en Europa. Estoy estudiando química bioquímica en la Universidad de Misisipi, un poco diferente a biotecnología que estudiaba en Salamanca pero suficiente para que me la puedan convalidar en España. Que mi hermano Jaime estuviera viviendo en EE UU influyó, fue el empujón definitivo porque ya sabía lo que me iba a encontrar, cómo eran las competiciones, el sistema de entrenamiento... Conseguí la beca y vine, es una oportunidad en la vida que debes aprovechar. Al final sólo coincidimos un año, pero fue muy bonito poder competir juntos".

El salmantino destaca las facilidades para combinar deporte y estudios en EE UU, y las instalaciones: "Son impresionantes, comparables a las que puede tener un equipo de fútbol de primera división en España. Como en las películas de universidades que vemos en España". Mario, elogiado por los entrenadores de Old Miss y apodado Cohete, es humilde y asegura: "No sé si decir que soy una estrella porque pese a mi buen papel estoy un poco eclipsado por los fenómenos de Oregon (Hooker y Teare) que me ganaron en el 3.000 y que son unos atletas increíbles que podrían compararse ahora mismo a cualquier atleta de una final olímpica. Sí que es verdad que se reconoce mi trabajo y se me acercan a felicitarme o a animarme antes o después de las carreras. Estoy muy agradecido a toda esa gente".

Mario en el relevo largo.

"Quiero llegar a ser atleta profesional e intentar participar en unos JJ OO para poder luchar por las medallas para luego después dedicarme a mi profesión y ayudar a la gente en otros ámbitos", afirma dejando patente su objetivo para el verano: "A principios de temporada veía los Juegos de Tokio lejos de mi alcance, pero ahora lo veo como un objetivo optimista pero realista y voy a luchar por ello. Seguramente buscaré la clasificación en 1.500 porque la mínima olímpica es mucho más accesible para mí en esa prueba que en el 5.000. Lo intentaré aquí en EE UU y si no en Europa en junio para después competir en el Campeonato de España en Getafe porque las plazas para los Juegos se deciden ahí y Tokio es el objetivo principal de todo atleta".

Pero antes de pensar en aros, tenía otro desafío inmediato: el Universitario de EE UU de campo a través ayer mismo en Stillwater (Oklahoma), "a 3 horas y media en autobús". "No sé quién tuvo la brillante idea de ponerlo dos días después del de pista cubierta. Llego un poco cansado, pero saldré a correr con todo aun sabiendo que me enfrento a gente muy buena. Intentaré hacerlo lo mejor posible y puedo realizar un buen papel pese al tute de competir el fin de semana. Espero que tras los 8 primeros kilómetros pueda empujar fuerte en los dos últimos para conseguir una buena posición en meta", decía a este medio a menos de 24 horas de la salida". ¿El resultado? 30º final con 30:35 en los 10 kilómetros de cross. Pasó factura el esfuerzo, pero en el regreso a Misisipi, "once horas de bus para volver a casa" tendrá tiempo de darse cuenta y valorar su gran rendimiento. Y de todo lo que le espera por delante.