GIMNASIA

La última locura de Biles

Un programa de la CBS ha mostrado a la reina de la gimnasia realizando un dificilísimo salto de potro (Yang Wei) que sólo han ejecutado los hombres.

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La última locura de Biles
Laurence Griffiths Getty Images

Un salto para hombres ejecutado por una pequeña (1,42 metros) supermujer. Es la última genialidad, o locura, de Simone Biles. Una pirueta que registraron las cámaras del programa 60 Minutes de la CBS mientras lo ensayaba en su cuartel general y que rápidamente se viralizó por las redes. Una muestra más de que la estadounidense está llevando la gimnasia artística femenina a otra dimensión y de que será la reina de los Juegos de Tokio en julio.

"Biles es sobrehumana, una caja de sorpresas", la describe con admiración Ana Pérez, la única española que estuvo en Río 2016 y que, ahora lesionada, lucha por volver a compartir tapiz en Japón con la estadounidense. ¿Qué ha sacado la de Columbus (Ohio) de su chistera? Un 'Yang Wei'. Un salto de potro bautizado así por el campeón olímpico chino en Sidney 2000. Encadena un Yurchenko (aproximación en rondada para entrar en el potro de espaldas) con un doble mortal carpado. Uno de los saltos de mayor calificación entre los hombres y que nunca había realizado una mujer.

"Yo le pedí a mi entrenadora probarlo y me dijo que otro día. Es un salto de mucho riesgo. Impresiona y da mucho respeto", describe Ana Pérez. Laurent Landi, el francés que entrena a la menuda bomba, califica el ejercicio en el reportaje como "muy, muy complicado". "El mayor temor es que se puede dañar los tobillos, es peligroso", añade.

"Requiere mucha altura (Biles se alza por encima de los dos metros). Al hacer un doble mortal, la recepción es muy complicada. Si no entras bien en el potro y empujas lo suficiente, el porrazo es importante. También es clave cogerse bien las piernas. Si la mano no agarra perfecto, no eres capaz de tirar de las piernas para imprimir la velocidad de rotación que necesitas y caes", prosigue la sevillana, que no tiene dudas de que Biles lo realizará en competición.

El escenario podrían ser los Trials USA que tendrán lugar en St. Louis entre el 24 y el 27 de junio. En 2019, antes de los Mundiales en los que llegó a las 25 medallas (superó las 23 de Vitaly Scherbo y 19 de ellas son de oro), eligió las pruebas de selección estadounidenses para mostrar sus últimas genialidades. Un triple-doble en suelo y doble-doble de salida en la barra de equilibrios, dos acrobacias inéditas y fuera del alcance de las mortales. Tan difíciles, que la Federación Internacional de Gimnasia (FIG), para incluirlas en el código, puntuó la segunda a la baja para evitar que otras gimnastas la imitaran poniendo en riesgo su integridad. Biles, despechada y a la vez sobrada, la sacó de su programa en Stuttgart.

Como cualquier genio, Biles está alzando su especialidad a otro nivel. "Al final lo que hace falta es talento, por mucho que entrenes. Ella recoge todas las cualidades. Es rápida, dispone de potencia, habilidad... Yo no tengo ni la mitad de su potencia. Es algo innato", explica la mejor gimnasta española, que no ve posible que nadie llegue a su altura aunque se machaque en la sala.

Biles, que el próximo 14 de marzo cumplirá 24 años, conquistó cuatro oros de cinco posibles en Río (fue bronce en la barra de equilibrios por un resbalón) y amenaza con seguir rompiendo registros en la que se anuncia como última cita olímpica. El mundo la espera.

La pandemia estuvo a punto de forzar su retirada

Simones Biles relata en 60 Minutes que, tras el aplazamiento de un año de los Juegos de Tokio por la pandemia, dudó si continuar. "Tenía en mente terminar en tres meses. Realmente, pensé en que no iba a ser capaz de hacerlo. Me tomé un poco de tiempo, hablé con mis entrenadores y Cecile (Landi) me dijo: 'Simone, has entrenado tan duro para esto... ¿Por qué vas a renunciar?'. Y concluí que no vine de tan lejos para dejarlo así. Quiero ver de qué soy capaz", contó. El año adicional le ha dado para seguir intentando cosas nuevas, como el 'Yang Wei'.