JUDO

Ippon al coronavirus

Los madrileños Fran Garrigós y Estrella López atienden a As tras colgarse sendos bronces en el último Europeo de judo: "Fue una pasada".

Ippon al coronavirus

Los casi siete meses que mediaron entre la fecha original de los Europeos de judo, previstos para comienzos de mayo, y su celebración definitiva durante la pasada semana no fueron obstáculo para Fran Garrigós ni para Estrella López. Si acaso acicate, porque ambos se colgaron sendas medallas de bronce en los campeonatos disputados en Praga (República Checa).

López, nacida en la capital, se ganó la medalla venciendo en la final de consolación de la categoría de hasta 52 kilos a la rusa Natalia Kuziutina. Fueron ocho minutos de puro desgaste que se resolvieron en la técnica de oro gracias a un waza-ari. Garrigós, de Móstoles, accedió al metal en la categoría de hasta 60 kilos. Su ippon al ucraniano Artem Lesiuk fue casi un ippon al virus que ha frenado en seco a tantos deportistas y tantas vidas.

Lo de Praga fue el primer test de élite para Garrigós y López desde el confinamiento. El positivo de un compañero en el equipo español les obligó a guardar cuarentena y les alejó del Grand Slam de Budapest del pasado octubre, en el que otro madrileño que en Praga no pudo tocar podio, Niko Sherazadishvili, se hizo con el bronce.

"Veníamos preparando mucho los Europeos, era el objetivo al no haber Juegos ni Mundiales. Esta temporada hemos entrenado para eso", relata a AS Garrigós, de 25 años. "Nos hemos adaptado, haciendo lo que podíamos en casa, saliendo a correr cuando podíamos... Poco a poco hemos ido recuperando nuestros entrenamientos completos, siempre adecuándolos a las posibilidades que teníamos", explica sobre su método durante esos meses en los que el país entero se recluyó en casa. Para él el aplazamiento de los Juegos ha supuesto un gatillazo. "Me veía muy bien, pero creo que hemos ganado tiempo para mejorar cosas que teníamos pendientes", analiza positivo. "Espero que se celebren, ya veremos si con público o no. El judo necesita una medalla", sentencia.

López, que cuenta 27 años y es titulada en Psicología, tercia que lo conseguido en República Checa "fue una pasada". "Me costó un poco empezar, en el primer combate no me sentí muy bien. Pero luego fui entrando en la competición. Estoy flipando aún", añade incrédula. Cuenta que el confinamiento le pilló en Almería. Por suerte, en un piso con terraza, espacio útil para entrenar. Cree que el aspecto mental fue clave: "Puse mucha cabeza, haciendo trabajo psicológico todas las semanas. En algún momento se hizo duro". Para ella unos Juegos en 2021 suponen "más oportunidades" para conseguir ganarse una plaza. Aguantar el tipo ha merecido la pena.