BOXEO

Gago vuelve a la acción y se anota un combate accidentado

Recibió un cabezazo en la ceja izquierda que le produjo mucha sangre y se impuso a los puntos tras pararse en el sexto asalto la pelea ante el nicaragüense Mairena.

Gago vuelve a la acción y se anota un combate accidentado
AIOL

Es una bendición volver a ver boxeo profesional. Y contar con gente, aunque solo sean 400 aficionados, como ese puñado de privilegiados de la noche del frontón Bizkaia, muy desnudo en esta era de la pandemia en la que Euskadi se va a sumergir en el estado de alarma. Se programaron cuatro peleas y fueron espectaculares, aunque el estelar se quedó en un 'interruptus'. Un cabezazo sin querer, aunque fue advertido por ello, de Mairena a Gago dejó a este sangrando de forma profunda. Otra vez el problema en las cejas. Se le abrió la izquierda y luego, parecía que por envidia, le ocurrió lo mismo con la derecha. Tras ver el estropicio el médico, el árbitro paró la pelea al comenzar el sexto asalto y, como el golpe y la herida habían sido involuntarios, se decidió por cartulinas. Además, el púgil local tenía dificultades para ver, se quejaba por la vaselina. Con Daniel Galván de juez, ganó el vizcaíno por estrecho margen: 46-48, 49-45 (otorgado por Maritxalar, que a la vez participaba en la retransmisión de Euskal Telebista) y 46-48. Un colofón agridulce a una velada preciosa. Pudo irse a su casa el 'Macho' a contarle la peripecia a su hija Nahiara, nacida hace cuatro días para unirse a su hermana Desiré.

El combate, en el pluma, fue una fiesta de las manos. Muchas se llevaron ambos, en especial un Gago que se medía con un enemigo más alto y en la distancia larga le mantuvo a raya. Mairena esperaba el fallo, zurraba de lo lindo y en esa guerra, tres asaltos más podían haber sido letales para Andoni, aunque este siempre está muy entero. No es fácil aguantar al campeón continental (hasta hoy 23-3-3, 7 KO) fuera de un ring y sin combates con un rival, solo entrenando.Así ha estado desde hace casi ocho meses, cuando venció por KO en el Navarra Arena a otro nicaragüense, Carlos Arroyo. Había previsto defender el Europeo que ganó el 8 de junio de 2019, pero todo se ha ido torciendo. Primero declinó la oferta Marc Vidal y la EBU decretó como rival al inglés Gavin McDonnell. Pero la pandemia derribó sus ideas como no lo hacen los puños ajenos. Así que anda ansioso, con combates de rodaje, si es que ese término existe para este hombre.

El que no estaba en plan sparring o para hacer kilómetros al 'Machito' era el nicaragüense, afincado en Girona, Brayan Ariel Mairena, sustituto de su compatriota Mendoza, que se cayó del cartel. Conociendo la resistencia infinita del vizcaíno, cuyo lema es 'morir matando' y la sangre su compañera de viaje, rompió las hostilidades con mucha dinamita en la derecha y el apoyo de la zurda, manos voladas hasta abrir una brecha en la ceja derecha de Andoni. Un susto que heló el frontón bilbaíno. Gago se echaba muy encima de su rival, buscaba la distancia corta y sus guantazos no llegaban con potencia. Cobró lo suyo.

Vibraba el público por los intercambios en medio del ensogado. El ídolo del Bizkaia buscó su distancia, y desde dentro lanzó el 'upper' para levantar el rostro del centroamericano. En el tercero combinó el de Otxarkoaga una serie que castigó sobremanera al nicaragüense, advertido dos páginas antes por pegar con la cabeza, aunque de forma involuntaria, lo que a la postre resultó su sentencia. No se guardaron nada. A Gago parece que lo tienes atrapado, con ese boxeo deslavazado, poco ortodoxo, siempre agónico, pero nunca cazas la pieza. A Brayan le restaron un punto en el cuarto por repetidos golpes en la nuca. Tomó las riendas en el quinto, no dejaba de intentarlo, aunque se comió varios crochets. Se estaban castigando ambos de lo lindo, una disputa que no hacía prisioneros, donde el rey europeo se siente tan a gusto, pero al ir a abrir el sexto, el árbitro paró la refriega por la herida en la ceja del local.

En el previo, en la categoría superwelter, Jhon Jader corroboró las buenas sensaciones que desprende desde que debutó, en julio del año pasado, con un nuevo triunfo que añadir a una colección que va por el siete de siete. El chico viene de sumar más de 100 combates de boxeo olímpico y cuatro años en la selección española. Ha sido en los últimos tiempos una de las grandes promesas del boxeo amateur. Le sirvió de mucho la disputa con el veterano Chiruta, un púgil de 40 años que tiene mucha escuela a sus espaldas, a base de morder el polvo con ese currículo de 17-42. Lleva dos semanas con las pruebas del COVID y la pelea le ha pillado fuera de encuadre. Es mucho más estático que el bilbaíno, pero pega duro y es puro espectáculo. 'La Roca' lo mismo saluda socarronamente a la concurrencia, que baja la guardia y pone la cara desafiante ante el rival para que le aplique lo que considera unos sopapos.

Jhon mostró parte de sus cualidades técnicas, su dinamismo, jab, capacidad para defender y sus diferentes combinaciones. Tras el tanteo de saque, en el segundo asalto, el rumano le lanzó al suelo con un gancho. Ha patentado ese golpe, el 'Chirutazo'. Va extendiendo los brazos de forma en apariencia anárquica y resulta difícil ordenar ideas, hasta que dispara su gran arma. Un pequeño accidente laboral. Pilló al bilbaíno a contrapié, pero se rehizo inmediatamente y volvió a llevar la iniciativa, castigando abajo al veterano. En el quinto le gritaron desde la esquina que espabilara porque se le podía escapar la borrica y obedeció. Empezó a colocar mejor los golpes. Su forma de bailar sobre el cuadrilátero no desequilibró al púgil rumano, que siguió con su táctica de demolición con el gasto preciso. Le entró una serie de izquierda-derecha y en el sexto el dictamen parecía claro: la esquina roja de 'Jonja' se llevó el triunfo.

En el primer combate, el inglés Ruegg derrotó a los puntos claramente a Sandro Hernández. Durante los seis asaltos programados solo hubo un púgil sobre el cuadrilátero. Al final el venezolano trató de atajar por el camino más corto buscando el KO a la desesperada, pero salió cruz. Y Rikar Urrutia, boxeador de Mungia de 23 años, alcanzó la tercera victoria. Fue ante el andaluz 'Loquito' Muñoz. Admitió que fue el más complicado que ha tenido hasta el momento, pero lo importante es que ya lo tiene en el bolsillo, a los puntos.