NATACIÓN | LA INTRAHISTORIA

Lidón Muñoz, una española en la burbuja de la ISL en Budapest

La nadadora castellonense pasará cinco semanas compitiendo con el equipo de Federica Pellegrini: "Aprender de las mejores es una oportunidad".

Lidón Muñoz.
GORKA LEIZA

Desde el pasado lunes, Lidón Muñoz se encuentra recluida en un hotel de la Isla Margarita de Budapest, a orillas del Danubio, donde se celebrará desde este viernes y hasta el 22 de noviembre la segunda edición de la International Swimming League (ISL). "Tenemos una habitación para cada una. Vamos en autobús a los entrenamientos y a las competiciones. Podemos pasear una hora y media por la isla y nos llevan a cenar también en autobús", relata la castellonense, la única española.

"Dije que sí desde el inicio. Aprendí mucho el año pasado. Estás rodeada de grandes nadadores y sacas conclusiones", valora la velocista, que tiene muchas posibilidades de ir a los Juegos de Tokio. De hecho, ya logró la mínima el pasado invierno, que deberá volver a batir en este periodo preolímpico.

Debido a la pandemia, el populoso proyecto del magnate ucranio Konstantin Grigorishin se ha visto obligado a cambiar el formato. Los diez equipos participantes, que reunirán a más de 100 nadadores, cuentan con bajas sensibles, especialmente de la natación estadounidense o australiana, a quienes su país no les ha dejado viajar. Los participantes deben someterse a dos tests PCR antes de la primera prueba y luego repiten cada cinco días. Lidón se integra en el Aqua Centurions, capitaneado por Federica Pellegrini.

"Es una líder increíble, nunca vi otra igual. Es competitiva y está por ella y por el equipo. En España no se ve tanto, ella te exige, te envuelve en su ambiente", explica Lidón, quien reconoce que para ella, y aunque esté lejos de su grupo de entrenamiento, esta experiencia es un máster avanzado: "Aquí me garantizo nadar contra las mejores, algo que solo haría en una gran competición si llego a la final. Me quedo a pie de piscina y veo cómo respiran, por ejemplo. Detalles que te ayudan a mejorar", comenta.

Apasionada de su deporte, y en quinto de Medicina ("he tenido que cambiar mis planes, quería licenciarme en 2021 y deberé alargarlo otro año"), sueña con ir a Tokio aunque haya restricciones: "Quizás soy conformista, pero me da igual si hay un protocolo estricto. Sería el precio a pagar, pero iría con crecer. Nunca he estado". En Budapest, estas cinco semanas, plantará otra semilla.