GESTAS DEPORTIVAS

Michael Phelps: la memoria de la mayor proeza olímpica

El estadounidense ganó 28 medallas en los Juegos, 23 de oro. Es el mejor deportista olímpico de siempre. En Pekín 2008 hizo historia.

Michael Phelps: la memoria de la mayor proeza olímpica

La excepcionalidad de Michael Phelps se explica desde diferentes perspectivas. Las singularidades de su cuerpo, con una envergadura desproporcionada y unos pies de gigante, le permitieron moverse como nadie en el agua. La fuerte personalidad, hecha a prueba de balas y construida siempre sobre un objetivo que alcanzar, le hicieron arrasar a cualquier rival que se pusiera por delante. Es el deportista olímpico más condecorado de siempre, con 23 oros colgados a su cuello, una cifra que solo cuatro países enteros superan en natación.

En su destacado palmarés despunta el dominio abrumador en los Juegos Olímpicos de 2008. El tiburón de Baltimore superó en el Cubo de Agua de Pekín las siete medallas de oro de Mark Spitz en Múnich 72. Fue la consagración definitiva como el mejor deportista olímpico de todos los tiempos. "Se me había metido en la cabeza lograr algo inédito en el mundo del deporte, paralelo con mi objetivo de cambiar la natación. Ni siquiera sé cómo me siento ahora", aseguró tras el éxito. La trayectoria de Phelps dejó imágenes imborrables en los cuatro Juegos en los que participó. Ninguna tuvo la emotividad y el impacto de su fenómeno en Pekín 2008. Una gesta deportiva de dimensiones increíbles.