BOXEO

Navarrete, por la 'segunda fase'

Emanuel Navarrete se enfrenta este viernes a Rubén Villa por el Mundial WBO del pluma, el cual está vacante. El mexicano persigue el título en su segunda división.

Previa del Navarrete vs Villa: WBO del peso pluma.
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Tras la pandemia el movimiento parecía claro. Lo había avisado Paco Valcárcel, presidente de la WBO, en una entrevista en el podcast 'Boxeo a la Carrera' y se confirmó poco después: Emanuel Navarrete (32-1, 28 KO) dejaba su título del supergallo y subía al pluma, una categoría en la que el título también se quedaba vacante porque Shakur Stevenson ascendía al superpluma. Jamell Herring, campeón WBO en esa división, abandonó Top Rank y firmó con MTK. Habrá que ver si se producirá ese combate. De momento, el mexicano si que sigue con el plan previsto. Ruben Villa (18-0, 5 KO) fue nombrado coaspirante en el peso pluma y debía enfrentarse a Navarrete.

Ese combate será este viernes en la burbuja de Top Rank en Las Vegas. El 'Vaquero' persigue así proclamarse campeón mundial en su segunda división. El objetivo que tiene es primero esa victoria y después unificar, un posibilidad que no se dio en el supergallo y por la que decidió cambiar de categoría en este 2020 (en febrero había sumado una nueva defensa). Además, el mexicano, de 25 años, ha acabado de formarse fisiológicamente hablando, por lo que las 122 libras se le quedaban pequeñas.

En las 126 la duda está en saber si su pegada seguirá siendo la misma. Además, sus errores en defensa pueden costarle caros, ya que sus oponentes tendrán más poder. Fuera de eso, la pelea ante Villa se presenta más igualada de lo que puede parecer. El estadounidense, de 23 años, tiene un bagaje amateur de 133 peleas (solo 17 derrotas). Su boxeo con movilidad y su velocidad pueden ser un problema para el Vaquero. Pese a todo, Navarrete ha ido demostrando que siempre va al frente y que su pegada es de gran campeón. Para Villa es su gran examen, pero para Navarrete más. El mexicano debe demostrar que todos los elogios que hay sobre él no son excesivos. Tiene que dejar claro que está preparado para la 'segunda fase'.