DOPAJE

La nueva Ley Antidopaje sortea el 'azote' del TAD

El Consejo de Ministros autorizó la modificación "urgente" de la ley orgánica, que debe adecuarse al Código de la AMA antes del 1 de enero de 2021.

La nueva Ley Antidopaje sortea el 'azote' del TAD

El Consejo de Ministros autorizó hoy la tramitación "urgente" del Anteproyecto de Ley Orgánica de Lucha contra el Dopaje, que debe adecuar la legislación española al nuevo Código Mundial, que entrará en vigor el 1 de enero de 2021. De no llegarse a tiempo, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) podría suspender a España y retirarle la potestad de realizar controles, como ya ocurrió en 2016, cuando la situación de interinidad política no permitió la modificación de un texto que, al tener carácter orgánico, necesita de una mayoría absoluta del pleno del Congreso.

La Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD) ya tiene el visto bueno de la AMA al anteproyecto. Una modificación que eliminará de su nombre, y de sus competencias, la palabra salud, que volverá al CSD como antes de la Ley del 2013. Medicina y dopaje son dos conceptos que no casan bien juntos para la AMA.

Pero lo más importante de la modificación será que el director de la Agencia perderá la potestad sancionadora, que pasará a recaer en un Comité Nacional Antidopaje, independiente de la AEPSAD. Los recursos se formularán también ante este órgano, y la sanción sólo podrá ser revisada en lo contencioso. Se elimina así del proceso al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), que tumbó numerosas resoluciones e incluso negó la validez del pasaporte biológico en España, asunto aún no cerrado. "El TAD ha sido un azote", reconocen fuentes de antidopaje. La AMA entiende que hay demasiadas instancias judiciales que redundan en una mala resolución de los expedientes (Operación Puerto, Galgo...).

Otras novedades serán un rigor sancionador más leve con deportistas amateur y con las drogas sociales si no hay intencionalidad de mejora del rendimiento. Al igual que con los menores (la frontera se establece en los 16 años y no en los 18 que recoge la legislación española), aunque sí se agravarán las penas para los inductores de estos a doparse.

Ahora, los políticos tendrán que correr en el Congreso o España podría ser suspendida de nuevo.