BOXEO

El trono nacional del supermosca se queda sin reina

Joana Suárez y Buchra El Quaissi hicieron combate nulo por un cabezazo accidental y el Campeonato de España del supermosca se quedó vacante.

Crónica del Joana Suárez y Buchra El Quaissi: Campeonato de España del supermosca.
AIOL Diario As

"No, no, no, aguanta", pedía Joana 'Nany' Suárez en la esquina neutral del ring. En la otra, el médico examinaba el corto que Buchra El Quaissi tenía en su frente. Un cabezo accidental en el segundo asalto provocó la situación. El galeno no dejó seguir las acciones y el pleito se terminó. Al no haber sonado la campana del segundo asalto y ser un cabezazo accidental no se iban a las cartulinas (si hubiese sonado, sí), el combate se decretó nulo. A Suárez se le escapó alguna lágrima y ante las cámaras de EITB fue clara: "Es una pena por el trabajo realizado. Quedan 10-15 segundos y a los puntos ganaba", aseguró triste.

Tenía razón. En los dos primeros asaltos la asturiana se mostró superior. Dominó con su mayor envergadura y supo frenar las entradas de El Quaissi, quien quería recortar la distancia con ímpetu, pero se quedaba fuera de distancia. Eso sí, conectó alguna mano buena aislada, pero el combate estaba del lado de Suárez. Tras un upper qué conectó, vio cómo la catalana se metió en la corta distancia y las dos cabezas impactaron. Fortuito y el combate acabó. "Espero una revancha", concluyó Nany ante la televisión. Sería lo justo.

Jon Míguez sacó un triunfo trabajado ante Zoltan Szabo

Jon Míguez golpea a Zoltan Szabo durante los primeros asaltos de su combate.

La primera velada de boxeo tras el confinamiento fue en Castro Urdiales, y allí el gran ídolo de la afición es Jon Míguez. Iba a disputar el Nacional del welter, pero su rival, Avelino Vázquez, se cayó a una semana al no recibir el OK médico y MGZ Promotions tuvo que buscar un recambio. No habría título, pero Míguez tuvo un pleito exigente frente al excampeón húngaro Zoltan Szabo. La victoria fue para el español por decisión unánime. No le importaron los cambios de última hora a los aficionados. Ocuparon todos los asientos disponibles (1.000 debido al protocolo anticovid) y vibraron con el 'Good Boy'.

Szabo no fue de paseo a Cantabria, y eso se notó en el primer asalto. Tomó el centro del ring y sorprendió con manos rápidas. Míguez estuvo tranquilo, estudiándole... lo que le costó el round. Se llevó las manos más claras, pero el plan salió bien. En esos tres minutos iniciales descubrió todos los errores de su rival y los atacó. Hizo un buen papel en la corta distancia, variando los planos y cambiado de guardia. Además, trabajó muy bien el cuerpo e hizo daño al húngaro con buenos hooks al hígado. Desde el segundo asalto el duelo se decantó para el local, pero nunca fue sencillo. Cada mano de Szabo llevaba peligro y podía ser letal. El propio Míguez lo reconoció al final: "Con alguna acción pinchó abajo, pero pude aguantar y seguir adelante".

Míguez demostró condiciones mejoradas en lo que a boxeo se refiere y también dejó claro que inteligencia no le falta. En el sexto round se quedó en la corta y varió el plan. Dejó hacer a Szabo y le contragolpeó con un crochet a pera que envió al suelo al húngaro. Era duro y se notó. Se levantó y siguió ofreciendo batalla. Mientras, Míguez continuaba aumentando el castigo. Szabo empezó a evidenciar el cansancio y los golpes desde el séptimo asalto. Se arrugaba más, pero seguía dando batalla. Con un hook al hígado Míguez logró otra caída a su favor en el octavo. En el noveno y en décimo el español no tuvo desfallecimiento. Siguió apretando y sacando golpes duros, pero su promotora le encontró un rival que con una semana de aviso cumplió con lo que querían: darle trabajo, hacerle crecer y dar una pelea bonita. Chapeau.

Momento en el que Jon Míguez envía a Zoltan Szabo al suelo por primera vez.

La velada, además de por los combates, fue noticia por ser la primera en la que había un protocolo anticovid en marcha. Lo que mas llamó la atención al público fue que después de una caída de un púgil, el árbitro desinfectaba sus guantes. Partía el ritmo, ya que le daba más tiempo para recuperarse, pero así lo decía la ley. En el resto de pleitos de la noche todo fueron victorias de los que actuaban de locales. El KO de la noche lo firmó Jon Jader Obregón, quien fundió en el primer asalto al experimentado Edwin Palacios. Mario Ospina también finalizó el duelo frente a Romeli Martínez en el round inicial. Mientras, Santi Vanegas, frente a Dionis Martínez y Rikar Urrutia, contra Fernando Gandarias, vencieron por decisión unánime.