JUEGOS OLÍMPICOS

España podría llevar dos abanderados a Tokio 2020

Serían Saúl Craviotto (mejor palmarés) y Mireia Belmonte. "Es una opción que está ahí", confirma Blanco, que recuerda que lo propondrán y votarán las federaciones olímpicas.

Saúl Craviotto y Mireia Belmonte muerden sus medallas olímpicas en los Juegos de Río 2016.

La posibilidad de que España desfile el 24 de julio en el Estadio Olímpico de Tokio con dos abanderados, Saúl Craviotto y Mireia Belmonte, está abierta. La decisión se tomará el 29 de abril en la junta de federaciones olímpicas de verano, que reunirá a 33 presidentes. A día de hoy, y según la norma, el elegido debería ser el piragüista (dos oros, una plata y un bronce), pero la idea circula por el Comité Olímpico Español. “Es una opción que está ahí”, confirmó Alejandro Blanco, su presidente, hoy a AS. “Habrá una votación y serán los presidentes los que decidirán, yo no elijo al abanderado. Ellos serán los que hagan las propuestas”, sigue. La noche anterior, en Tiempo de Juego, tampoco dio un no rotundo a esa opción: “Hasta ahora nunca la han llevado dos. Esperemos a ver qué pasa”.

La regla dice que el abanderado será “el deportista clasificado en esos Juegos con mejor palmarés olímpico de la delegación”. Y ese es Saúl Craviotto. Pero Mireia Belmonte (un oro, dos platas y un bronce) se ha postulado públicamente. “Espero ser yo, creo que tengo un palmarés bastante completo. Y si no, me gustaría que otra mujer lo fuese”, dijo la nadadora hace unos días en Madrid. Para 2016, una plataforma en Change.org recogió 75.000 firmas a su favor. Sólo dos han tenido el honor en verano, Isabel Fernández en Atenas 2004 y la Infanta Cristina en Seúl 1988. Lydia Valentín (oro, plata y bronce en halterofilia) también se deja querer.

“Me hace ilusión y sería lo máximo, pero no quiero generar ninguna polémica. Mireia es una deportista a la que admiro”, deja claro Craviotto, quien para el 29 de abril, además, podría tener aún su billete en el aire. El K4 500 del que forma parte está clasificado, pero las plazas no son nominales y el puesto se lo jugarán seis palistas en unos selectivos internos que se pueden alargar hasta mayo.

ASÍ ES LA NORMA DEL COE

-“Ser el deportista clasificado en esos Juegos con mejor palmarés olímpico de la delegación”.
-“Estar presente en la ciudad donde se celebra la ceremonia el día de la inauguración”.
-“Que el deportista no haya sido ya abanderado en unos Juegos”.

La norma del COE se estableció para Atenas 2004, por impulso de Blanco, para evitar que Arantxa Sánchez Vicario, que llevaba retirada dos años, portara la bandera en vez de la campeona olímpica de judo Isabel Fernández. Pero la regla se quebró para Londres 2012, cuando fue elegido Rafa Nadal (luego no participó por lesión) en detrimento de los regatistas Iker Martínez y Xabi Fernández (entonces que fueran dos era un hándicap), que tenían mejor palmarés.

Blanco recuerda que, a día de hoy, el abanderado sería Saúl Craviotto y que nunca en unos Juegos de verano se ha visto a un doble portador. Pero  también que la potestad está en las federaciones. Y el Comité Olímpico Internacional no prohíbe que sean dos. Ya ha ocurrido en Juegos de Invierno. El debate está abierto.

ABANDERADOS DOBLES EN JUEGOS DE INVIERNO

En Juegos de Invierno ya hay precedentes de doble abanderado. En Vancouver 2010, los hermanos Andreas y Wolfgang Linger llevaron la enseña de Austria. Una fórmula que utilizó Canadá en PyeongChang 2018 con los patinadores Tessa Virtue y Scott Moir.