TOKIO 2020 | SUEÑOS DE ORO

Sueños de oro en Tokio 2020

España aspira a superar las 17 medallas de Río 2016. Lydia, Carolina, Sandra, Cubelos y Peña, Tortosa y Carro dan el pistoletazo para la cita con una foto en AS.

El frío golpea en el exterior en una mañana de diciembre en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid. La ya mítica Residencia Blume, bautizada así en honor de don Joaquín, el gimnasta que pudo haber sido campeón olímpico en Roma 1960, pero un accidente de avión truncó su sueño. Unos sueños que siguen vivos en las 294 camas sobre las que descansa gran parte de la élite del deporte español. Varios de ellos, destinados a ser protagonistas en los Juegos de Tokio (24 de julio-9 de agosto), acuden a la llamada de AS, vestidos con la equipación con la que competirán en Japón, para realizar la foto que da el pistoletazo al año olímpico. Entre risas, proponen repetirla, ya con las medallas al cuello.

"Es un año diferente, mágico, y vives de otra forma cada entrenamiento", explica Lydia Valentín, que ya tiene la colección completa (oro, plata y bronce) en halterofilia, mientras se ajusta las cintas rosas a las muñecas. Como hará en Tokio. Ella (34 años) es la gran dama de la residencia, en la que vive desde el 2001, 18 años ya... Trece lleva Íñigo Peña y once Paco Cubelos. El K2 1.000 subcampeón mundial. "Cada deportista lleva su procesión por dentro", advierte el vasco. "Intentamos que sea un año más, pero está claro que es lo más importante de tu carrera", se sincera el talaverano. Gente dura, que cambia una vida 'normal' por una meta incierta y poco dinero.

Detrás, Íñigo Peña, Carolina Marín y Fernando Carro. Delante, Lydia Valentín, Sandra Sánchez, Paco Cubelos y Jesús Tortosa, en el CAR de Madrid.

Jesús Tortosa, el benjamín (22 años), es madrileño pero tras Río 2016, cuando ya fue quinto en taekwondo, decidió ingresar como interno. "Te pasas tres años sacrificando mucho y con la clasificación comienzas a disfrutar", apunta. A su lado, Carolina Marín, huésped "desde hace trece años". En el CAR se ha recuperado de una grave lesión de rodilla. "Aquí encuentras todas las facilidades y puedes preocuparte sólo de dar el máximo", cuenta. Sandra Sánchez, con 38 años, optó por entrar en la Blume hace dos. "Pierdes independencia, pero ganas tanto tiempo de entrenamiento y descanso...". "Lo bonito es la empatía que hay entre deportistas", dice el atleta Fernando Carro.

España llevará a Japón a unos 300 deportistas, de los que ya hay clasificados 167. "Lo vamos a hacer muy bien", adelanta Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español. Desde Barcelona 1992, la media de medallas es de 18, y 17 se lograron en Río. Las previsiones más razonables apuntan a una arriba o una abajo. De momento, es tiempo para soñar. De sueños dorados.