RUGBY | MUNDIAL

El Escocia-Japón finalmente se jugará pese al tifón Hagibis

El tifón llegó al archipiélago este sábado y dejó muertos, heridos y múltiples destrozos. El Namibia-Canadá fue suspendido; el crucial Escocia-Japón sí se disputará.

Tifón Hagibis Japón 2019
JIJI PRESS EFE

El temido tifón Hagibis ha llegado a Japón. Tocó tierra este sábado al mediodía en la península de Izu, y sus efectos no tardaron en sentirse en varias partes del país ya que el diámetro es casi equivalente a la mitad del archipiélago nipón, obligando entre otras cosas a cancelar otro de los partidos del Mundial de rugby, el intrascendente (sólo se jugaban evitar la última plaza del grupo B) Namibia-Canadá programado para las 05:15 del domingo en España y a jugarse en la ciudad de Kamaishi.

"El riesgo de posibles deslizamientos de tierra en las cercanías del estadio y a lo largo de las carreteras de acceso al lugar, se consideran muy alto, después de la lluvia torrencial que hubo durante toda la noche", reza el comunicado emitido al respecto por World Rugby. 

Y Alain Gilpin, director del torneo, afirmó: “Nos hemos mantenido en contacto con las autoridades de la ciudad y el lugar durante las últimas 24 horas. Evaluamos retrasar el horario de inicio y jugar el partido sin espectadores, pero en línea con la fuerte recomendación de las autoridades locales, tomamos una decisión difícil, pero correcta, de cancelar el partido".

Puede respirar tranquilos los organizadores, sin embargo, porque el Escocia-Japón finalmente podrá disputarse. El duelo decidirá este domingo (12:45, #Vamos) cuál de los dos equipos acompaña a cuartos a Irlanda (que ganó el sábado 45-7 a Samoa) desde el grupo A.

Para meterse entre los ocho mejores, Escocia tiene que ganar a Japón por más de siete puntos o bien anotando cuatro ensayos o más. A Japón le vale una victoria simple, una derrota por siete puntos o menos o una derrota con cuatro ensayos o más para avanzar a las eliminatorias por primera vez en su historia.

Ayer ambos equipos lidiaron de forma distinta con la incertidumbre. Los escoceses realizaron ejercicios ligeros en su hotel y los anfitriones se entrenaron al aire libre en Tokio, dejando una de las imágenes del día cuando tuvieron que cruzar un túnel de vestuarios inundado. Finalmente, en torno a las cuatro de la madrugada en España, once de la mañana en Japón, la comitiva encargada de revisar el estado del Estadio Internacional de Yokohama tomó la decisión definitiva de seguir adelante con el partido.

El tifón hizo estragos

La llegada de Hagibis al litoral japonés vino precedida de un tornado que afectó a la prefectura de Chiba, sobre todo a la ciudad de Ichihara, y de un terremoto de 5,7 grados en la escala de Richter que se ha sentido en zonas de Tokio, Yokohama, donde se iba a disputar el cancelado Inglaterra-Francia del Mundial de rugby este sábado (el Nueva Zelanda-Italia, también suspendido, era en la cercana Toyota), Kanagawa y Shizuoka.

Ya ha habido que lamentar dos muertes y varios heridos. Las autoridades japonesas han ordenado la evacuación de unas 262.000 personas y han recomendado la de más de 5 millones en 13 de las 47 prefecturas en que se divide el país. Se ha informado de 17 desaparecidos, cortes de electricidad, cancelación de vuelos e interrupciones del servicio en varios transportes públicos por todo el país. La Agencia Meteorológica de Japón ha activado el nivel de alerta 5 para lluvias, el máximo, que implica la posibilidad de precipitaciones “con una intensidad observada una vez cada varias décadas” en distintas ciudades, incluida Tokio, la capital.