JUDO | MUNDIALES DE JAPÓN

María Bernabéu: "El judo es la filosofía de vida que elegí"

La alicantina de 31 años aspira a la única medalla mundialista que falta en su palmarés, el oro, en la cuna de su deporte, Japón: "Será especial".

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María Bernabéu: "El judo es la filosofía de vida que elegí"
LUIS CONTE

El histórico pabellón octogonal Nippon Budōkan (Estadio de las Artes Marciales de Japón, en su traducción al castellano) se construyó en Tokio con motivo de los Juegos de 1964. En este 2019 acoge los Mundiales, y en 2020 albergará otra cita olímpica. Allí defenderá Niko Sherazadishvili mañana su oro en -90 kg. También competirá en -70 kg María Bernabéu, plata en 2015, bronce en 2017 y quinta en Río 2016.

Para Bernabéu (nacida en Salamanca, alicantina de adopción de 31 años) resulta “muy especial” combatir en Japón: "Aparte de ser la cuna de mi deporte, se trata del país en el que descubrí una forma de entender la vida tanto dentro como fuera del tatami llena de valores, de constancia para lograr la excelencia en lo que haces, y de respeto a niveles increíbles. Me abrió la mente". María practicaba patinaje, pero pronto descubrió el judo: "Comencé por el consejo de mi madre y, como una niña más, como un juego. Hasta que comprobé que se me daba bien. Luego me interesé por esa parte espiritual y como filosofía. Cuando conviertes tu disciplina en un estilo vital, sale todo con sencillez, pules detalles con gusto y eres la misma en cualquier ámbito".

Bernabéu, creyente, humilde y trabajadora, ha compaginado los estudios de Derecho y el judo: "Ahora empezaré unas prácticas. Aunque es complicado dividir los horarios, no imposible. Ambas cosas me encantan, así que los momentos difíciles se gestionan mejor. La existencia que llevo es la que yo escogí. Tiene sus pros y sus contras, pero soy feliz con el camino elegido y no cambiaría nada. Para una vida normal siempre habrá tiempo. Para el futuro, pretendo ayudar en los dos campos en los que he luchado: deporte y Derecho".

En Río se reprochó no "apretar los dientes hasta el final" en su pelea por el bronce frente a la alemana Laura Vargas Koch: "No obstante, me parece clave digerir todo lo que te pasa de una manera realista y constructiva. Debes saber dónde están los fallos y perdonar los errores para avanzar en cada competición y en cada objetivo que te marcas. Además, rodearte de gente de confianza. En mi caso, mi entrenador, Carlos Montero".

A María sólo le falta el oro en su colección de medallas mundialistas. Aunque afronta el torneo "con tranquilidad", no desea exteriorizar metas concretas: "Me siento muy bien. Lo único que me sirve es ser yo misma y entregarme al 200%, ofrecer mi mejor versión y disfrutar dentro del tatami". Y tras el Mundial, los Juegos de 2020: "Un deportista no los pierde de vista si aspira a lo máximo en su actividad".