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ATLETISMO | CARRERA DE LA MUJER

La Carrera de la Mujer fue una fiesta de 36.000 corredoras

Ganó Laura Luengo, corrió Mireia Belmonte, que se acercó al top-30. “Es una fiesta, la marea rosa te empuja”, decía una corredora.

"¿Quién ha puesto aquí esta cuesta?", gritaba una corredora vestida de rosa desde Plaza de España a Gran Vía. "Venga, no lo pienses, que se puede, poco a poco". Es una de las millares de escenas de compañerismo que se vivieron en la Carrera de la Mujer de Madrid, donde 36.000 mujeres recorrieron cerca de 6,6 kilómetros, desde Princesa al Paseo Camoens, en una mañana soleada con un toque refrescante. Perfecta para hacer deporte y para que la marea rosa se desplegara por Madrid.

Ganó Laura Luengo, con 21:29, en una pugna con Helena García Escudero, que hablaba de “lo bonito del ambiente”: “Simplemente la fiesta que es esta carrera te empuja hacia adelante, estoy segura que la marea rosa la hemos sentido desde la primera mujer hasta la última”. Ese sentimiento lo pudo vivir Mireia Belmonte, que entró en el top-30 (fue 27ª) y corrió en 26:45, muy cerca de los 4:00 por kilómetro. “No sé si el tiempo es bueno, ni el puesto, pero sí que lo he dado todo. Corrí a tope, tener las calles de Madrid desiertas para ti y para todas estas mujeres es un lujo”.

Pero la Carrera de la Mujer es, además de una competición, un evento social que se ha transformado en masivo desde que naciera en 2004 y así se veían entrar a meta a grupos numerosísimos, intergeneracionales, de madres, hijas, abuelas. Unas corrían, otras hacían CaCo (caminar-correr). “No se trata de hacer tiempo, ni de correr mucho, sino de pasar un buen día de convivencia y deporte”, explicaba Carmen, que corrió con su nieta.

“Salió un día perfecto, como se merecen las 36.000 mujeres. Es emocionante ver como las mujeres responden al deporte y a la solidaridad (parte de la recaudación va para la lucha contra el cáncer”, explicaba Fran Chico, director de la carrera, que recibió “buen feedback” de las corredoras: “Bueno, también me han dicho que hay cuestas, porque cuando vas en el autobús en la Gran Vía no parece tan cuesta arriba, pero corriendo… Eso sí, el recorrido es monumental y la camiseta rosa son buenos aliados”.

En meta, conciertos, degustación de productos, una clase de boxeo con Joana Pastrana… y, sobre todo mucha convivencia. “El año que viene repetimos”, decía un grupo sobre esta carrera que ha tenido hasta 7.000 dorsales en lista de espera. La gran fiesta de la atletismo popular femenino tiene un nombre indiscutible: Carrera de la Mujer.