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Todas las claves de la agencia libre de los Cleveland Browns

Todas las claves de la agencia libre de los Cleveland Browns

MATTHEW STOCKMAN

AFP

Una vez encontrado el quarterback franquicia, el problema de los Browns no debería ser una plantilla que ya tiene calidad y necesita pocos retoques.

En 2019 ya no valen ni excusas ni bromas en Cleveland. Los Browns no pueden aspirar a tener un récord equilibrado y a seguir creciendo. Tienen que ir a por todas. No solo deberían luchar por ganar la división, también por avanzar en los playoffs y quien sabe si jugar la Super Bowl. Los Browns empiezan a tener argumentos de sobra para ser parte de la élite de la NFL.

Sin embargo, parten con algunas dudas razonables en su staff técnico. Parece que la plantilla adora a Freddie Kitchens, que ha pasado en cuatro meses de entrenador de corredores a coordinador ofensivo y por último a entrenador principal. No tengo muy claro que esa relación tan cercana y de confianza entre el técnico y los jugadores sea una buena cosa. También creo que ese salto tan meteórico a liderar el staff técnico ha sido en parte obligado para evitar que se fuera a otra franquicia. Quizá un año más como coordinador ofensivo habría sido lo ideal, pero también era imposible. Todd Monken, nuevo coordinador ofensivo, también parece un entrenador demasiado vertical y amante del pase profundo. El año pasado Mayfield nos encantó a casi todos, y parece tener una proyección fantástica, pero quizá lo que necesita es trabajar el pase y las lecturas cortas. No sé si Monken es el ideal para eso. Steve Wilks sí que es aparentemente un gran fichaje que debería hacer crecer a una defensa 4-3 que tiene muchos de los nombres que necesita pero que ha rendido por debajo de lo que debería.

Las elecciones pasadas en el draft

En diciembre de 2017 John Dorsey llegó a los Browns como general manager para cambiar el estilo pausado y científico de Sashi Brown, su antecesor, por otro más agresivo. Como curiosidad, a Dorsey le debió gustar lo que heredó de Sashi Brown, porque mantuvo dentro de la franquicia a Paul DePodesta, que era la mano derecha del anterior General Manager y el jefe de estrategia.

Lo más importante es que, por fin, encontraron el que parece su quarterback para muchos años con el pick 1 del draft. Mayfield es la mejor noticia de la franquicia desde su refundación. En primera ronda también eligieron a Denzel Ward, su actual cornerback número 1 y elegido para la Pro Bowl. En segunda llegó Corbett, que es su cuarto hombre en el interior de la OL, y a Nick Chubb, un running back que en su primera temporada se ha quedado a cuatro yardas de las mil con una media de 5,2 por intento. Chad Thomas (DE) llegó en tercera y se ha pasado el año lesionado y Antonio Callaway en cuarta con la sensación de que puede llegar a ser un gran número 2 pero que se queda cortito como número 1. Avery (LB) también parece tener mucha proyección después de ser elegido con una quinta. En sexta llegaron Ratley (WR) y Simeon Thomas (CB). El primero tuvo un papel anecdótico y el segundo ni siquiera entró en el roster. La conclusión es que el primer draft de Dorsey no solo puede ser el mejor de la historia del equipo si Mayfield sigue progresando como en su primer año, también parece buenísimo en global.

Otra vez, dinero de sobra

Los Browns tienen otra vez dinero de sobra para gastar. Unos 80 millones de dólares. Y eso sin contar el millón que se han gastado ya en el fichaje de Kareem Hunt. Un regalo que muchos han criticado como poco ético, pero que, sin entrar en disquisiciones filosóficas, convertirá su backfield en un arma de destrucción masiva en cuanto Hunt se pueda incorporar al equipo después de cumplir la sanción que le imponga la NFL.

Tampoco tienen demasiados agentes libres a los que retener. Quizá la mayor duda sea Greg Robinson como left tackle. El año pasado firmo un contrato de un año a prueba y en la segunda mitad de la temporada ha estado fenomenal. Ahora aspira a un contrato de larga duración. La otra opción es hacerle un nuevo contrato de un año, pero como la segunda prueba salga igual de bien, el año que viene habrá que pagarle una morterada. Con Desmond Harrison como suplente quizá deberían apostar por invertir en Robinson, pero no hay que descartar que busquen un titular más sólido en la agencia libre o en el draft. Del resto no hay demasiado que salvar: Gaines (CB) por si deja de lesionarse, Rashad Higgins por si sigue progresando, Briean Boddy-Calhoun para asegurar la profundidad en el safety… En cualquier caso, ninguna de esas renovaciones es cuestión de vida o muerte.

Cortes y renovaciones futuras

Hablando de contratos vigentes, parece posible el corte o traspaso de Jamie Collins, que costará en 2019 11,75 millones. Su marcha solo dejaría 2,5 millones pendientes mientras que el equipo liberaría 9,25. Otro que podría tener un pie fuera es Travis Carrie, que simplemente no vale los 9 millones que habría que pagarle este año. Lo ideal sería traspasarlo, pero es difícil que alguien pique.

Mirando al futuro, los Browns tampoco pueden volverse locos sobrepagando este año. En 2020 tendrán que renovar a Tretter, Randall, Ogbah y Schobert, y en 2021 a Garrett y Ogunjobi entre otros. Tienen una plantilla muy buena que aún no ha rendido a su auténtico nivel, pero costará mantenerla y poco a poco van a ir perdiendo el margen económico al que están acostumbrados.

Lo que necesitan

CORNERBACKS: Sin duda, el mayor problema de Cleveland está en la posición de cornerback. Han encontrado un número 1 excepcional en Denzer Ward, pero el resto acumula lesiones como E.J. Gaines (agente libre) o Terrance Mitchell, o simplemente no valen lo que cuestan, que es el caso de Travis Carrie. Yo creo que este año, de nuevo, su prioridad en primera ronda está en encontrar otro cornerback dominante. Y tampoco estaría de más dar un repaso a lo que esté disponible en la agencia libre.

RECEPTORES: Es difícil encontrar un receptor de slot mejor que Jarvis Landry y Antonio Callaway podría ser suficiente como número 2 abierto, pero los Browns necesitan otro buen profundo que podrán encontrar en segunda ronda del draft. Parece imposible que los Steelers acepten un traspaso dentro de su propia división, pero Antonio Brown les vendría como anillo al dedo y seguro que se han planteado ofrecer una de sus dos terceras rondas por él. Si no, creo que llegará en segunda ronda de un draft con un buen puñado de receptores sólidos que estarán disponibles con el pick 49.

DEFENSIVE TACKLE: Ogunjobi es buenísimo, pero Coley es francamente mejorable. Si los Browns no usan su primera ronda en un cornerback, creo que lo harán en un línea interior. Y más si, como parece, en la agencia libre no hay mucho de lo que rascar en esta posición.

TACKLE OFENSIVO: Si renuevan a Robinson quizá sea suficiente con gastar una de las dos terceras rondas en un left tackle de futuro, pero no hay que descartar que lo fichen en la agencia libre. Lo normal es que los Patriots dejen marchar a Trent Brown si creen que Isaiah Wynn se ha recuperado bien de su rotura de Aquiles y creo que Dorsey pujará por él… incluso aunque renueve a Robinson. En el lado derecho, Hubbard también es mejorable. Con la calidad que tiene por dentro, la OL de los Browns podría ser en 2020 la envidia de media NFL si toca las teclas adecuadas.

LINEBACKER: Schobert es un grandísimo linebacker interior y el pass rush de Avery puede ser en el futuro otra gran arma del equipo, Jamie Collins también entra bien en blitz y es bueno contra la carrera, lo mismo que pasa con Kirksey si se mantiene sano. Sin embargo, quizá haya llegado el momento de dejar marchar a Collins y buscar un especialista en cobertura que resuelva los problemas del año pasado para defender a los tight ends rivales.

PASS RUSHER: Myles Garrett es una bestia, pero falta profundidad en la posición. Los Browns deberían plantearse invertir en un buen end que entre en rotación con Ogbah, le ponga las pilas, aumente las posibilidades defensivas y mejore a Zettel.

Su draft y conclusión

Los Browns tienen 11 elecciones en el próximo draft. Una primera (pick 17), una segunda (49), dos terceras (81 y 96), una cuarta (113), tres quintas (134, 145 y 160), una sexta (177) y dos séptimas (209 y 214). Tantas rondas intermedias son ideales para ayudar a cerrar algún traspaso interesante y, vista la presunta profundidad de este draft, fácilmente podrían encontrar cuatro o cinco jugadores titulares.

El problema de estos Browns en los últimos años no ha sido tanto la plantilla, si exceptuamos la posición de quarterback, como el mal uso que ha hecho de ella el staff técnico. Este año no pueden permitir que les pase lo mismo. No necesitan muchos cambios para tener una plantilla tremendamente competitiva. Ahora lo importante es que los entrenadores sepan mover sus piezas y encontrar las pocas que les faltan. Con el dinero que tienen para gastar y un buen puñado de elecciones altas en el draft, deberían conseguirlas.