BOXEO

Joana Pastrana: un Mundial con vistas a la sierra madrileña

Joana Pastrana: un Mundial con vistas a la sierra madrileña

DANI SANCHEZ

DIARIO AS

La madrileña defiende el IBF del peso mínimo en Moralzarzal el 9 de marzo. Se encuentra muy cómoda en su nueva sede. "No pudimos decir que no", asegura.

Joana Pastrana (Madrid, 28 años) está inmersa en la preparación de su próximo reto. El 9 de marzo en la Ciudad Deportiva Navafría de Moralzarzal defiende el Mundial del peso mínimo por la FIB. Tras ganarlo, en junio de 2018, ante la turco-alemana Oezlem Sahin y defenderlo, en octubre, frente a la tailandesa Siriporn Taweesuk, Pastrana afronta una pelea que le ilusiona, siempre quiso cruzarse con una mexicana. La ‘Bronca’, Ana Arrazola (28-12-3, 14 KO), llegará con ganas de guerra y de marcharse con el cinturón.

“La pelea será difícil y muy espectacular. Es una rival que se caracteriza por ir al frente, meter mucho ritmo y aprovechar cada error. Debo estar muy concentrada y no fallar. Gran parte de su carrera ha peleado en pesos por encima del suyo y por primera vez en mucho tiempo llega a un combate en su verdadera categoría. Tiene ganas de gloria, pero yo más”, admite la madrileña, que atesora un récord de 14 victorias (5, KO) y una derrota (cuando se fracturó la mano).

La defensa será especial y diferente. Tras ganar sus tres últimos títulos en Alcobendas, Pastrana y su equipo, Guantes de Lobo, abandonaron el municipio por falta de apoyo institucional. Ahora, lucen radiantes en Moralzarzal. “Cuando nos llegó la propuesta fue imposible decir que no. Estamos muy felices y espero un gran ambiente. Me dejaré todo para que la gente disfrute”, promete. Joana ya es una ‘moraleña’ más y no duda en mostrarlo.

El pasado sábado, para promocionar la pelea, realizó un entrenamiento público en el Centro de Mayores de la localidad (este sábado 16 a las 12:00 hará otro en el Corte Inglés de Sanchinarro). La gente la vio en acción, pero también descubrió su simpatía. “Gracias por tu cercanía y amabilidad”, le decían los aficionados mientras firmaba autógrafos. “Sólo trato como quiero que me traten y aquí ya me siento como en casa”, respondía la campeona. Puro carisma.

La estrategia y el estudio, claves de Pastrana

Nico González, Joana Pastrana y Álvaro Gil-Casares tras revalidad el Mundial IBF.

El boxeo español está en auge y uno de sus puntos más importante es la profesionalización de los equipos. Buena muestra de ello es el equipo Guantes de Lobo, con Joana Pastrana a la cabeza. La española es dos veces campeona mundial y en sus combates por el no ha sido la misma. Pastrana sufre una metamorfosis con cada rival. Nicolás González, su entrenador, y Álvaro Gil-Casares, su mánager, desmenuzan el boxeo de su rival y trazan un plan. Pastrana lo aprende y lo ejecuta. Sin fisuras.

Ante Oezlem Sahin, en su primer Mundial, Pastrana tuvo que bregar con un púgil que iba a la guerra y era peligrosa con su cabeza (podía producir un corte fortuito). Por ello, la española se movió por el ring y dejó que la turco-alemana fallase para atacarla sobre su error y ahí cimentar su victoria. Mientras, ante Siriporn Taweesuk, fue la madrileña la que mandó. Presionó, lanzó más golpes y fue generando los huecos para dejar KO a la tailandesa. Ahora toca Arrazola. Zurda y guerra, otro estudio, otro plan… y esperan que otra victoria.