NATACIÓN

Baker supera su obsesión y bate el récord mundial de 100 espalda

La estadounidense, de 21 años y con la enfermedad de Crohn, batió la plusmarca de los 100 espalda (58.00). Cada día a las 20:00 le sonaba la alarma del móvil para recordarle su objetivo.

Baker.
Harry How
Alberto Martínez
Licenciado desde 2006 pero escribiendo crónicas desde 2003. En AS desde 2005, donde informa del Espanyol y de polideportivo, especialmente de deportes acuáticos. Ha estado en tres Juegos Olímpicos, cinco Mundiales de Natación y tres Europeos. Autor del libro ‘Jesús Rollán eterno’.
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Solamente Katie Ledecky había logrado batir récords del mundo en suelo estadounidense en la última década, pero esta dato lo rompió la joven espaldista Kathleen Baker, plata en Río 2016, y desde este domingo la nadadora más rápida en los 100 espalda, con un tiempo de 58.00. La anterior plusmarca estaba en manos de la canadiense Kylie Masse (58.10). El récord se había convertido en una obsesión para la nadadora de la Universidad de Berkeley y mejora por tres décimas la mejor marca de Missy Franklin, quien poseía el récord estadounidense.

Cada día, a las 20:00, en el móvil de Baker saltaba una alarma. Esa señal le recordaba que su objetivo era el récord mundial. "Estaba mirando para ver si ganaba, pero me estaba dando cuenta de que iba a hacer un 58 corto y estaba literalmente temblando cuando vi el resultado", comentó la estadounidense después de nadar su prueba en Irvine. "Mi objetivo el año pasado era 58.5, y ahora volver a rebajar esa marca cinco centésimas con mis 21 años es bastante bueno", comentó.

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Baker es una nadadora que ya demostró maneras con apenas 17 años. Su entrenador Marsch, para los medios estadounidenses, explicó también los problemas que tiene la nadadora. "Esta mañana ella vino con los ojos hinchados y ásperos, y le dije que me alegraba que hubiera dormido hasta las 10:00", comentó después de que le preguntaron por la enfermedad de Crohn que padece, y que le impide en ocasiones rendir. Esta dolencia causa inflamación y malestar en el aparato digestivo.

"Antes de cada entrenamiento, le pregunto cómo se encuentra. Si ella no me dice que está excelente, es que no se siente bien. Hay momentos que tienen que ir a tomar vacunas, y tarda una semana en normalizarse. Su cuerpo debe recuperarse, por eso variamos y vamos adaptando el plan de entrenamiento", comentó. Pero la tenacidad de Baker le hace no detenerse en su empeño de seguir mejorando marcas. Este año ha aumentado el trabajo de fuerza, incluso ha entrenado practicando surf en San Diego, California. Además, ha incluido en 200 espalda en su prueba, y le ha ayudado. En dos semanas, en los Pan Pacificos, se medirán a canadienses y australianas.

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