PREMIOS AS DEL DEPORTE 2016

"Este 2016 ha sido el gran año del piragüismo español"

Saúl Craviotto, Cristian Toro y Marcus Cooper reciben sus Premios y ya sueñan con los próximos Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Cuatro medallas, tres de oro, y pleno de diplomas. Ese fue el gigantesco botín del piragüismo español en los Juegos de Río. El que más lució de todos los deportes. Inalcanzable para el resto. Saúl Craviotto y Cristian Toro fueron la pareja ganadora en K2 200 metros, Marcus Cooper se colgó el oro en K1 1.000 m y Maialen Chourraut, en K1 eslalon. ­Craviotto, además, añadió un bronce en K1 200 m.  “Este 2016 ha sido el gran año del piragüismo --asegura Craviotto--. Ahora hay más presión, pero para nosotros es un estímulo”.

Brillantes Premios AS del Deporte que han elevado su disciplina a la cima del olimpismo español. Dieciséis medallas en toda la historia, doce en lo que va de siglo, solo por detrás de las 19 de la vela. Un impulso formidable que arrancó con David Cal en Atenas 2004 y ha tenido continuidad con nuestros premiados. Presente y también futuro, mucho. Como el de Toro y como el de Cooper, que aterrizó en Río con solo 21 años para quemar etapas en su aprendizaje y volvió bañado en oro tras una de las remontadas más increíbles que se recuerdan. Tan emotivo como prometedor. ­Japón le espera. Pero no solo a él: Craviotto se ve “con fuerzas para una cita olímpica más”, sería la cuarta consecutiva en la carrera por su quinto podio. Ejemplo perfecto para su compañero de paladas, para un Toro que también aspira a ser policía.

La base del éxito del piragüismo es que ha sabido lidiar con los recortes en tiempo de crisis y mantenerse fuerte y unido. Sus triunfos han dado un impulso a las licencias. “En Mallorca se ha notado mucho el incremento de la popularidad”, afirma Cooper. Y Toro lo confirma: “En mi club (Fluvial de Lugo), al día siguiente de ganar el oro 50 niños querían cambiar de deporte y subirse a la piragüa”.

Juanjo Román, actual presidente federativo, entregó los Premios AS con orgullo. El piragüismo es un ejemplo, ya sea en aguas tranquilas o cuando vienen bravas. Felicidades.