FORO EVENTOS DEPORTIVOS 2016 DE AS

“La Spartan Race sirve para transformar a las personas”

La popular carrera de obstáculos patrocinada por Reebok ha abierto una nuevo sector de mercado. Hasta 60.000 personas la han hecho en España.

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“La NBA de las carreras de obstáculos” o la Reebok Spartan Race ha revolucionado en muy poco tiempo el panorama deportivo en España. Hasta 60.000 personas la han hecho y han vivido una experiencia que “es única”. “Es una carrera que tiene mucho de entretenimiento, pero sobre todo sirve para transformar a las personas. Cuando te preparas y haces una Spartan Race cambias completamente, por el entrenamiento, por la mentalidad…”, cuenta Ángel Sanz, country manager en España de esta prueba de obstáculos, barro y fuego.

De que es “una experiencia transformadora” da fe en el Foro Eventos Deportivos de As, Remigio Lluch, director de márketing de Prisa Noticias y espartano desde que acabó la cita de Valencia en Paterna: “Es un evento deportivo que en sí respira valores. Desde un punto de vista empresarial se puede enfocar como aquel que ve la vida como un reto permanente. No puedes llegar tú a meta y que otros cuatro queden en el camino. Tienes que llegar en equipo. Incluso cuando te cruzas en la carrera con gente que está en apuros, le echas un cable. No sabes cuál es el reto o el obstáculo que te espera, cuál será más difícil; el uno, el dos o el cinco”. Lluch constató su experiencia con un emotivo vídeo en el que se le veía sufrir, pasarlo mal, pero al final… sonreír.

La Spartan es como “el Pan Bimbo al pan de molde” . A todas las carreras de obstáculos se les llama Spartan, pero en realidad sólo cinco de las 150 que se hacen en España lo son verdaderamente. Sanz no ve con malos ojos las otras pruebas: “Se está construyendo un nuevo sector y considero que las otras carreras, como el Mud Day, no son competencia. Es más, muchos de los que las hacen, después vienen a la nuestra”. Eso le sucedió al equipo de AS, el Fango Team, que primero fue al Mud Day y después acabó en la Spartan.

La Spartan se identifica por la colaboración que hace con Reebok, marca muy ligada al crossfit (público potencial espartano) desde que en 2005 se fusionó con Adidas. “Reebok estaba enfocada a deportes convencionales pero en la fusión, vimos que había un público joven de 25 y 35 años relacionado con el crossfit. Contactamos con la central de Spartan en EE UU y ahora somos title sponsor”, cuenta Carlos Pastrana, director de sports marketing de Reebok, que ya tiene su propia línea de ropa espartana, con el icono Delta (físico, psíquico y social), que ya es un éxito: “En la última que se hizo en Barcelona, el 25% del calzado era de nuestra marca por encima de otras que era del 16%”.

Una de las características que hace especial la Spartan es que otorga la categoría de espartano a todo el que la finaliza, una especie de transformación a superhombre y en la que se quiere fomentar ese espíritu colectivo al que hacía mención Lluch. Lo cuenta Ángel Sanz: “Ser espartano es una mezcla de factores. El nombre Spartan, la película 300… Para ti o para mí el concepto espartano puede tener variaciones, pero la base es la misma. Nosotros decimos que no hacemos carreras de obstáculos, sino que creamos experiencias para que la gente interactúe. Generamos contenido, entrenamientos, nutrición, compañerismo… Hemos querido transmitir por qué tiene sentido hacer una carrera de obstáculos. Es una metáfora de la vida. Es acción. Aquí pasan cosas todo el rato”.

La Spartan Race.

¿Y cuál es el tipo de público que acude a una Spartan Race? “La parte de crossfit ha sido la más natural por el partnering con Reebok y por el tipo de prueba, donde los deportistas ven consolidados los entrenamientos. Pero luego es gente que hace ejercicio, running, triatlones, escalada, trail, muchos esquiadores de fondo… En Barcelona el 35% de los corredores eran chicas, porque ellas han entendido que es una experiencia que les va a transformar. Si no pueden correr, trotan, andan, pero al final dicen yo he terminado la Spartan. Soy espartana”, dice Sanz.

Otra vez, la voz de la experiencia espartana de Remigio Lluch corrobora como se desemboca en una Spartan Race: “Empecé en el running, cuando me aburrí me pasé al trail en la montaña y cuando apareció la Spartan en Valencia, me dije: ‘Esta es mi prueba’. Es algo que exige una preparación, pero yo corría en un río maravilloso como el Turia, lleno de obstáculos, e hice de él mi gimnasio”.

Juan Gutiérrez, moderador de la charla en el Auditorio Goyeneche, hace ver una paradoja de la prueba. Si es tan complicada, ¿cómo es posible que la pueda hacer ‘gente normal’? Sanz sale al contraataque: “Hay carreras de cinco kilómetros, de 13 y de 21. Puedes hacerla tan exigente como quieras. O en 27 minutos o en dos horas. Da la entrada a cualquier persona que quieras. Nos anunciamos en una revista de moda femenina y preparamos en ocho semanas a una chica que llevaba diez años sin hacer ejercicio. El reto era Si Jimena puede,Yo puedo. Y lo acabó en Rivas”. Y la Spartan tiene un punto adictivo: "Hasta el 36% repite".

Hay carreras de élite, pero suponen el 2%. Porque al final la Spartan supone vivir una experiencia grupal. “Cuando tienes un día difícil y piensas en ella te hace afrontar la vida de otra forma”, cuenta Lluch. De eso se trata esta prueba, de transformar a las personas.