JUEGOS OLÍMPICOS

Se cumplen 30 años de la elección de Barcelona 92

“Barcelona ha cometido una injusticia con Samaranch. Personalidades creen que sin su intervención Barcelona nunca hubiese tenido los Juegos de 1992.

Se cumplen 30 años de la elección de Barcelona 92
DIARIO AS

A las 12:32 del 17 de octubre de 1986, en el Palacio de Beaulie de Lausana (Suiza), Juan Antonio Samaranch, entonces presidente del Comité Olímpico Internacional (CIO) pronunció una sencilla frase, con pausa intermedia: "A la ville de... ¡Barcelona!".

Hoy se ha rememorado esa fecha con una mesa redonda en el Museo Olímpico y del Deporte de Barcelona con cuatro de los protagonistas de ese momento que han coincidido en que "Barcelona comete una injusticia con Juan Antonio Samaranch. Sin él la ciudad no hubiese logrado los Juegos".

Enric Truñó, regidor de deportes del Ayuntamiento de Barcelona (1981-1995); Romà Cuyàs, Secretario de Estado para el Deporte (1982-1987); Manuel Fonseca, Secretario General del Comité Olímpico Español (1986-1987) y Josep Lluis Vilaseca, Secretario General del Deporte de la Generalitat de Catalunya (1980-1995), han protagonizado un acto que ha hecho pequeño el auditorio del Museo.

En el transcurso del debate, José Luis Vilaseca ha hecho una reflexión al respecto:" Es increíble que hoy en día se critique a Samaranch en Barcelona. Creo que hay que reconsiderar un hecho que considero un oprobio. No nos podemos quedar quietos cuando se quita su nombre a una estatura. Hay que reparar una injusticia tan grande".

Enric Truño ha abierto el turno de intervenciones recordando que: “Fue un conjunto de motivaciones. Samaranch exigía un proyecto de máxima calidad que respondiese a lo exigido por el CIO y las Federaciones Olímpicas. Hubo una buena Oficina Olimpica que hizo un gran trabajo al poner delante a una persona de la honestidad de José Miguel Abad, junto a la creación de Asociación de Empresarios Olímpicos, con 92 empresas que aportaron 100 millones de pesetas cada uno", ha remarcado

José Lluis Vilaseca ha rememorado que: "Se hablaba de organizar una exposición universal en Barcelona y Samaranch dijo que lo más adecuado y con más proyección eran unos Juegos Olímpicos. Hubo que unir a la Generalitat de Catalunya, al Ayuntamento de Barcelona y al Gobierno Central para que se aceptase la propuesta de Samaranch, algo que no fue nada fácil en ese momento".

Cuyàs ha desvelado que: "La candidatura fue un trabajo agotador. En noviembre de 1983 debían presentarse las ciudades españolas candidatas a los Juegos de 1992 y logré que sólo se presentase Barcelona. Así se mostraba unidad de acción frente a las poderosas candidaturas de París y Amsterdam".

Manuel Fonseca ha revelado que: "Fui nombrado Director General de Deportes de los JJ.OO. de Barcelona y no fui bien recibido por algunos sectores barceloneses. Era un madrileño y eso no gustaba. Respondí que "Catalunya nunca ha rechazado a nadie que venga a trabajar”. Al final acabaron felicitándome.

El proyecto se presentó en noviembre de 1982 en Lausana y Romà. Cuyàs ha hecho mención a Pascual Maragall y Leopoldo Rodés, así como tres periodistas barceloneses: Andreu Mercé Varela, Álex Botines y Carlos Pardo como pieza claves de la difusión mundial de ese proyecto.

Ha recordado que: "El 14 de enero de 1982, el entonces alcalde de Barcelona Narcis Serra me pidió que realizase un estudio de los costes, organización, financiación e infraestructuras de los posibles Juegos de 1992 y ese fue el dossier de la candidatura presentad ante el COI"

"Hubo un estudio paralelo que decía que Barcelona no estaba preparada para acoger unos Juegos en Barcelona y yo me negué a aceptarlo, lo que tuvo un alto precio político posterior".

El Consejo Plenario del Ayuntamiento de Barcelona voto por unanimidad ,en junio de 1981, que se tirase adelante la candidatura. Truño ha dicho al respecto de esa decisión que: "Fue un desafío porque, al principio de los ayuntamientos democráticos, había un déficit económico del 100 por cien anual y se había de abordar muchas reformas antes que aventurarse en unos Juegos. Además había que poner de acuerdo a arquitectos y economistas para hacer un proyecto racional de gasto y cambio económico y urbanístico de la ciudad y Pascual Maragall tenía la habilidad de invitar y convencer a la gente a unirse al proyecto. Esa dinámica fue clave para que todo se pusiera en funcionamiento".

"El discurso de Pasqual Maragall, por la noche en Montjuïc, al volver de Lausana tras la elección fue corto pero revelador con la frase: "Es un gran día para Barcelona y lo que es bueno para Barcelona lo es para España"

Cuyas ha dicho también que: "Quizás los Juegos salen de una regla no escrita que es la alternancia continental y en 1992 tocaba Europa, Si no se hubiera respetado todo eso no hubiésemos tenido los Juegos ni con Samaranch. Aún así es una injusticia flagrante no reconocer la labor de Samaranch, el 90 por ciento de su trabajo fue por Barcelona, por Catalunya y el deporte internacional", ha finalizado.