WATERPOLO | RUSIA 12 - ESPAÑA 10

Rusia gana a España y la despierta de su sueño olímpico

Mal partido de las de Oca, que se atascaron ofensivamente y permitieron el contraataque de su rival. Un parcial de 3-5 en el tercer cuarto fue definitivo.

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RTVE

A las guerreras del agua se les esfumó el sueño de las medallas a toda velocidad, como nadó Rusia, que destrozó al equipo de Miki Oca al contraataque (hasta tres goles así) y con una gran defensa sobre las boyas españolas, en un tercer parcial que fue determinante (3-5). La desolación fue evidente en el conjunto español, que llegaba a estos Juegos dispuesto a todo y se ha quedado en el fatídico cruce de cuartos ante un rival que, en este ciclo olímpico, lo ha ido controlando en los partidos importantes.

Más seria de que costumbre, cerrando la boya española en defensa y con Glyzina acertada en ataque, Rusia ya puso en problemas al equipo de Oca antes del descanso. La Selección empezó con el turbo puesto, con un parcial de 3-1 gracias al contrataaque que anotó Mati Ortiz, a una extraordinaria vaselina de Laura López y a la jovencísima Paula Leiton, que vive su primera experiencia olímpica a sus 16 años. Pero lo que parecía un partido llano para el equipo español se acabó convirtiendo en un oleaje que la engulló.

Las españolas estuvieron espesas en ataque, y eso que probaron la variante de jugar con dos boyas. Pero ante el cerrojo ruso, las lanzadoras no estuvieron acertadas ni tampoco pudieron aprovechar las superioridades. Se llegó con 3-2 al final del primer parcial y luego la fuerza de Ru Tarragó fue clave para mantener el pulso. Rusia empató de penalti, incluso se puso por delante (4-5), aunque Tarragó fue vital para anotar dos goles, de contraataque y lanzamiento, y llegar al descanso con 5-5.

Neutralizadas Leiton y Maica García, era el momento de las lanzadoras. Anni Espar, en uno de sus balanceos desde posición 2, puso nuevamente por delante a España (6-5) y Laura López marcaba su segundo gol de penalti (7-6). Pero Rusia encontraba los caminos en ataque. Nadó más y halló a la defensora de boya desprotegida. Así llegaron los tantos del 6-6 y el 7-7. A Rusia le dio por nadar rápido y España falló ataques inexplicables y concedió la oportunidad del contraataque. Al final del tercer parcial, Simanovich y Prokofyeva pusieron un 8-10 peligroso.

Intentó reaccionar la Selección, mejoró en defensa, pero siguió igual de atascada en ataque. No sabía como finalizar las jugadas las españolas, bloqueadas también mentalmente por la situación. A falta de tres minutos y medio, Tarragó, quién si no, marcó el 9-10 pero Karimova respondió dejando claro que era la tarde de Rusia en la Piscina Olímpica de Río. No hubo tiempo para mucho más, solo para que pasara el tiempo y la Selección agonizara ante la incapacidad de darle la vuelta al marcador. En Río, las guerreras del agua no podrán subir al podio.

Hicimos todo lo que no teníamos que hacer”

 Cabizabaja, con los ojos rojos, desconsaladas. La Selección femenina de waterpolo abandonó la Piscina Olímpica de Río descompuesta después de haber quedado apeada de los Juegos antes de lo que ellas querían. Los cuartos de final representan el escollo más grande en cualquier deporte de equipo, y un mal día les envía ahora al lado que no querían: pelear por la quinta plaza.

“Jugamos mal, hicimos todo lo que no teníamos que hacer”, comentó Maica García, quien destacó que “Rusia era peligrosa al contraataque y dejamos que salieran. Además, no supimos reaccionar”, añadió. En la misma línea, abrupto en el discurso, se comportó Miki Oca. “Lo habíamos dicho, se puede ganar a cualquiera o perder. Cada partido iba a ser una guerra y en este caso hemos perdido”.

Para el seleccionador, “Rusia estuvo mejor que nosotras”, pese a que en el comienzo del encuentro la Selección fue superior. “Salimos bien, pero a medida que avanzaba el partido nos hicieron daño a la contra y no encontramos nuestro juego. Ellas abrieron un hueco grande y lo aprovecharon. Teníamos que volcarnos y encontraron espacios”.

El seleccionador motivó al equipo seguir para acabar “lo más arriba posible, porque quedan dos partidos y hay que ir a por todas”. Un pequeño consuelo para una Selección que llegaba a Río pensando en cotas más altas.