Mack Horton devuelve a Australia a la cima del 400 libre
El australiano gana por 13 centésimas al chino Sun Yang y logra emular a su ídolo Grant Hackett con esta medalla de oro.


En los últimos 15 metros de la prueba, el chino Sun Yang, campeón olímpico de 400 libre en Londres, aumentaba las revoluciones de sus brazadas para dar alcance a un chico australiano de 20 años que nada como si no compitiría. Avanzaba Mack Horton con parsimonia, sin perder el estilo, sin apenas cambiar el ritmo ni la frecuencia, pero metiendo más pies. Y así, con ese mínimo margen, Horton se ha proclamado campeón olímpico de 400 libre por solo 13 centésimas.Australia recupera el trono de esta distancia mítica de la natación, que tanto encumbró Grant Hackett a principios de siglo, cuando Horton era apenas un niño que soñaba algún día que ser como él. Pues ya puede presumir de una medalla de oro.
Noticias relacionadas
Los 400 libre siempre premian la serenidad y nunca la locura. Esa que le dio al británico James Guy, un gran nadador pero sin mesura, que salió como un torpedo. Lideró la prueba durante 300 metros, pero le faltó fuelle para seguir el cambio de ritmo de los medallistas y finalizó en sexta posición, a más de tres segundos de Horton. El australiano, siempre camuflado entre la quinta y la tercera posición, aceleró en los últimos 100 metros y se batió en un bonito duelo con el chino Yang, que ha llegado a tiempo para subirse a otro podido después de sus problemas de dopaje en 2014 (3:41.68).
El bronce fue para un nadador que representa el espíritu italiano. Gabriele Detti pertenece a una generación de fondistas, capitaneados por Gregorio Paltrinieri, que han devuelto a este país a la elite mundial. Apareció por detrás, reservando fuerzas, para hincarle el diente a un bronce que le sabe a oro (3:43.49).