JUEGOS OLÍMPICOS

Vestidos contra el zika y la contaminación en Río

De cara al riesgo del mosquito y de las aguas fecales, EE.UU. y Corea del Sur crean equipaciones especiales para sus atletas.

Vestidos contra el zika y la contaminación en Río
AFP

Los Juegos Olímpicos siempre sirven de escaparate para las nuevas tecnologías y tendencias en la indumentaria deportiva. Pero este año en Río, los avances que más llaman la atención no tienen nada que ver con el intento de mejorar la performance de los atletas.

Con miedo del virus zika y de las aguas inmundas donde se disputarán las pruebas de piragüismo, triatlón, aguas abiertas y vela, Corea del Sur y Estados Unidos han innovado para proteger la salud de sus atletas.

Los coreanos han presentado su “uniformen antizika”, un conjunto de pantalón largo, camisa de manga larga, americana y sombrero hechos de un tejido sumergido en una sustancia repelente, que ahuyenta el aedes aegypti, el mosquito transmisor del virus del zika, dengue y chikungunya. Esta sustancia se llama permetrina y el fabricante garantiza que mantiene su eficacia hasta alrededor de 100 lavados.

Aunque mucho se habla del zika, los mosquitos no deben de ser una gran preocupación durante los Juegos ya que es invierno en Río, período en lo que la supervivencia y circulación de los insectos es naturalmente más pequeña por las condiciones climáticas. El aedes egypti necesita una combinación de calor y lluvia para proliferarse, factores climáticos característicos del verano carioca.

Pero las estaciones del año no cambian el alto nivel de contaminación de las aguas de la Bahia de Guanabara, playa de Copacabana y Lagoa Rodrigo de Freitas, escenarios olímpicos de la vela, triatlón, aguas abiertas y piragüismo. Y pensando en esto que los estadounidenses han presentado su “equipación anticontaminación”.

La idea es que la indumentaria funcione como una “segunda piel” en dos camadas. La primera evita que el agua entre en contacto con el cuerpo y la segunda está revestida con un material antimicrobiano.

Pero la solución encontrada por ambos países presentan fallos importantes. El uniformen coreano sólo será utilizado en las ceremonias de apertura y cierre de los Juegos. Y la indumentaria estadounidense protege sólo la piel, que es apenas una de las vías de acceso de los patógenos. El riesgo de infección también existe por la ingestión e inhalación accidental del agua contaminada.