RÍO 2016 | VELA

“El agua está sucia, pero serán nuestros Juegos Olímpicos”

Támara Echegoyen y Berta Betanzos vuelven a Río. Son una opción clara de medalla en los Juegos, de una vela que ha dado 19 alegrías a España.

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“El agua está sucia, pero serán nuestros Juegos Olímpicos”

Dos regatistas grandes en un barco que vuela, el de la clase 49erFX que se estrena en Río. A Támara Echegoyen (1,73 m.) y Berta Betanzos (1,79) les dijeron que la mezcla no funcionaría. Pero combinó bien. La gallega de 32 años fue campeona olímpica en Londres 2012 en Elliott. La cántabra de 28, del mundo en 470 en 2011. Se unieron en 2013 y el año pasado se proclamaron campeonas mundiales. Son una opción clara de medalla en Río, de una vela que ha dado 19 alegrías a España.

“He pasado de conducir un seiscientos a entrar en la Fórmula 1,en la curva más peligrosa y corriendo con 20 barcos alrededor”. Así describe Támara su cambio. “Yo iba colgada del trapecio, y sigo igual. Pero para Támara la diferencia ha sido grande”, corrobora Berta.

En la vela, deporte de sensaciones y condicionado por mar y viento, entrenar donde se compite es vital. Y jueves, Támara y Berta volverán otra vez a la Bahía de Guanabara, donde permanecerán hasta el 24. Allí siguen desembocando muchos vertidos incontrolados de Río. ¿Está tan mal? “La realidad es que el agua está sucia. Va por días, y la última vez que fuimos había mareas bastante fuertes. Es lo que nos preocupa más a nivel técnico, porque te puede estropear el resultado. Lo de coger una enfermedad ya es tema aparte, y nos estamos vacunando”, responde Berta.

“Un taxista de 42 años me dijo que cuando nació ya estaba así ¡Y llevan 42 años intentando limpiarla! Hay veces que te encuentras suciedad formando como icebergs por las mareas o la lluvia. Residuos que se pueden enganchar. Pero son nuestros Juegos, los que nos tocaron, y estamos encantadas”, apoya la campeona olímpica, a la que se iluminan los ojos al hablar de Río.

Una ciudad difícil, donde Tara Pacheco y Fernando Echávarri fueron atracados a punta de pistola: “Berta y yo somos precavidas desde el primer día. Cambiamos el chip a la hora de movernos porque hay más delincuencia, e intentamos evitar los sustos. No hemos tenido ninguno, pero no paseamos demasiado”. Todo sea por la medalla.