David Lorenzo, el 'finisher' que domina la táctica de los 1.500
El madrileño sorprendió con su bronce en los Nacionales de 1.500 donde tenía una marca diez segundos peor que algunos rivales.


David Lorenzo (Rivas, 1993) no suele presentarse a las carreras de 1.500 con la mejor marca, pero como la prueba sea lenta... sus rivales tiemblan. Lorenzo demostró su potente sprint final en los pasados Campeonatos de España de Madrid, donde, con un ataque lejano, arañó la medalla de bronce y sólo le superaron Manuel Olmedo y Marc Alcalá (en los cuadros de meta). “Vi un hueco a falta de 400 metros y no lo pensé. Pegué un cambio muy fuerte”, cuenta el ripense, que acredita 3:46.12 y batió a rivales con registros de más nivel como David Bustos (3:34.77) o Llorenç Sales (3:38.64). “Fue muy valiente. Era uno de los que más temía”, contó Olmedo, con 3:34.
David es un chico alegre y desenfadado al que le va la marcha y no se asusta cuando ve los currículums de sus contrincantes: “Me crezco, es que cuando corro con gente con mejor marca que yo me vengo arriba. No pienso en nombres, sólo en ganar”. Así se colgó el bronce nacional, “el mayor éxito” de su corta carrera, en la que ha sido campeón de España sub-23. “Pero este podio absoluto es otra historia”, relata Lorenzo, que confiesa, que estuvo dos noches sin dormir después de aquella final: “Con la adrenalina no conciliaba el sueño, recordaba la carrera, la alegría de mi gente, alguna lagrimilla se me escapó...”.
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Lorenzo es uno de los pilares del numeroso grupo de Arturo Martín Tagarro, técnico de Arturo Casado, Víctor Corrales, Fernando Carro, Elena García... “David es muy buen competidor a nivel táctico, un gran compañero, de los que hacen grupo, aunque él también sabe que le quedan facetas por pulir. Si lo hace, puede correr en menos de 3:40”, relata el míster. Lorenzo asevera: “Arturo sabe mis defectos. Me controla mucho. Me falla el fondo, la parte aeróbica. Pero soy consciente y estoy intentando trabajarla. También en verano me despisto un poquillo (se ríe), pero cuando estoy en competición me cuido”.
Espera que este bronce sea “un punto de inflexión”. “No quiero subirme a las nubes, pero me gustaría acercarme a esos 3:40 y dar algún sustillo que otro”, dice Loren, que, mientras, en el camino gastará “alguna broma a los júniors (Pablo Sánchez-Valladares o Jesús Ramos) del grupo y a los amigos de Rivas”.

