Super Bowl 50

Análisis del ataque de Denver Broncos de cara a la Super Bowl

El ataque de Peyton Manning ya no da miedo. Sin embargo, tienen armas para intentar dañar el esquema defensivo de los Panthers.
Patriots-Eagles: Super Bowl LII en vivo

Peyton Manning, quarterback de Denver Broncos, encargado de marcar los tiempos del ataque de Broncos
Dustin Bradford AFP

Hemos llegado al punto en el que un ataque comandado por Peyton Manning ya no da miedo. Incluso todos estamos de acuerdo en que la parte ofensiva de los Broncos es la más débil del equipo. Sin embargo, tienen armas para intentar dañar el esquema defensivo de los Panthers.

El equipo de Charlotte basa su defensa en una 4-3 en vanguardia y en su Cover-2 en la retaguardia. A partir de aquí, surgen variantes zonales. Juegan muchas veces Quarters o Cover-3, siempre con muchos hombres en la zona profunda evitando así que el QB rival lance profundo. Mientras que su front-7 es muy agresivo, su secundaria espera al error para interceptar el pase. La línea defensiva y los linebackers son agresivos, pero sin necesidad de jugar en blitz. Un 28% de las veces que juegan en defensa lanzan a jugadores que no son de la DL a por el QB. Lo mejor es que suele funcionarles bastante bien ya que consiguen dejar al pasador rival en un 32’3 de QBR (quarterback rating). Lo bueno si breve, dos veces bueno.

Los Broncos es un equipo que suele empezar los partidos atacando más o menos bien. Sus primeros drives consiguen mover a la defensa y pueden incluso anotar en varios ataques. A medida que se desarrolla el encuentro, su ofensiva se vuelve más y más previsible, y de ahí vienen esas segundas partes tan horribles que le han costado algún partido. Dentro de esta previsibilidad, hay un dato que llama muchísimo la atención. Cuando Manning lanza a su derecha tiene un 77´3 de QBR, mientras que cuando lanza a su izquierda posee un 47’6. Si nos vamos a pases a más de 20 yardas a ese lado izquierdo, ese QBR se queda en 3’4. Si, si, no habéis leído mal. Un 3’4 de QBR. Su estado físico y sus dolencias en cada parte del tronco superior, están obligando a Manning a lanzar con mala mecánica, lo que repercute en su precisión.

Imagen 1

Sus lecturas siguen siendo buenas, pero sus lanzamientos no llegan a donde su mente manda. Vemos algo de esto en la imagen 1. Recibe el snap, lee perfectamente la defensa del rival, tiene tiempo para lanzar…pero su cuerpo adopta un gesto impropio del lanzamiento que va a realizar. El backfoot lo levanta mucho perdiendo estabilidad y haciendo que su cuerpo gire. Él intenta darle fuerza al pase con esa mecánica, pero, al hacerlo, pierde mucha precisión. Sanders había conseguido cierta separación y, si el pase hubiese sido bueno, podría haberlo atrapado.

Emmanuel Sanders es su objetivo principal cuando de ataque aéreo se trata. Es su seguro y suele buscarlo mucho en rutas comeback frente a defensas zonales como la que va a defender Carolina. Estas rutas consisten en atacar verticalmente el cushion del CB (distancia que deja el defensor frente al receptor), hacer una parada y volver dos o tres pasos para recibir el balón.

Imagen 2

Ante la reticencia de jugar debajo del center a principios de año, Manning ha tenido que doblarse a los deseos de su entrenador. A Kubiak le gusta que su QB juegue ahí para empezar la jugada y usar play action para abrir más zonas del campo defensivo. En la imagen 2 vemos a Manning jugar el play action y leer ese lado derecho. Hacia este lado (su lado bueno al ser él diestro) si está pasando bien, sobre todo en rutas que acaban con el receptor pegado a la banda. Aún mantiene ese buen back shoulder pass (lanzar al hombro exterior). Vemos como Sanders inicia la ruta y como corta hacia fuera a la altura del primer down. El pase es bueno y la recepción también.

Carolina suele ser conservador respecto a su secundaria. Es un equipo que no tiene prisas, espera a que el rival arriesgue y ahí es donde no te perdonan. Estamos acostumbrados a ver como se suceden esta serie de pases a zonas medias. No les preocupa que el QB encuentre a los receptores en 6/7 yardas. Lo que tratan de evitar son lanzamientos de más de 20 yardas. Son un equipo que juega mucho con el reloj y que, al ir generalmente por delante en el marcador, no les importa conceder cierto campo. Su cobertura Quarters es el mayor ejemplo de esto. En esta cobertura, los Panthers mandan a cuatro hombres a la zona profunda, dejando a solo tres para toda la zona media. Para intentar atacar profundo frente a esta cobertura, Manning y los Broncos juegan muchas veces el dagger concept. Este combo de rutas consiste en mezclar tres rutas a diferentes niveles.

Frente a defensas zonales en Cover-3, los de Denver juegan el anchor concept, y casi siempre buscando a Sanders. Este combo se basa en tener ocupado al free safety (encargado de la zona profunda media) mediante una ruta post que le ataca directamente a él.

Imagen 3

En la imagen 3 lo podéis observar mejor. Sanders y Thomas juegan en el backside del ataque. Mientras que Thomas juega la post route (naranja), Sanders corta hacia dentro aprovechando el cushion del CB y el hueco que ha creado la ruta de su compañero. Manning, con un pocket limpio, pone un balón muy bombeado y muy lento, provocando que le dé tiempo al defensor para llegar a él y casi interceptar el pase. Si, el pase es a la izquierda de Manning. Acuérdense de ello. Estos son errores que Norman, Coleman o incluso Harper no van a dejar pasar. Para este partido me imagino a un Peyton Manning buscando mucho el lado de McClain. Sin duda, el CB llegado para suplir la baja de Tillman es el punto más débil de este equipo defensivo. En los dos partidos de playoffs jugados por los Panthers, McClain ha sido buscado por el QB rival en 30 ocasiones, siendo 15 las veces que el balón llegó al receptor. En estas 15 recepciones, el equipo rival acumuló 147 yardas, inclyendo tres TDs anotados en su zona. A pesar de estos números, la sensación no es del todo mala con él, pero no tiene el talento de sus compañeros de unidad. Frente a los Cardinals, Josh Norman se ocupaba del lado de Floyd, y McClain se situaba en el contrario. Para este partido me imagino a Norman siempre en el lado derecho del ataque y a McClain en el izquierdo, independientemente de quien sea el receptor apostado allí.

Y si hablamos de bajas, o de jugadores tocados, salta el nombre de Thomas Davis. Es una incógnita el estado de forma con el que jugará el veterano linebacker este partido. Davis es vital para la defensa de los Panthers. Y lo es por la sencilla razón de que en esa defensa zonal, su velocidad y rango para atacar pases lanzados ahí, son únicos. Indudablemente, la figura de Kuechly está por encima del resto, pero Davis es el encargado del trabajo sucio, y eso lo hace como nadie en esta liga. No creo que el brazo de Davis esté en condiciones para realizar buenos tackles, por lo que esto lo debe aprovechar el ataque de Broncos para intentar ganar yardas después de la recepción en zonas medias. Cuando el rival propone una clásica Cover-2, Manning busca mucho las rutas cruzadas desde el slot o las stick de sus TEs.

Una vez que el veterano QB lee situaciones de dos safeties profundos, su primera opción va a ser buscar la zona del medio. Se trata de una situación rápida y sencilla, con un pase que apenas entraña peligro. Davis es muy bueno, al igual que Kuechly, llegando rápido a estos pases y, si le sumas la capacidad de ambos para placar al atacante, consiguen minimizar posibles daños. Ya vimos cómo tras la salida del campo por lesión en el NFC Championship Game, David Johnson (RB de los Cardinals) lo aprovechó para lastimar a la defensa y ganar yardas por esa zona media. Los Panthers deben tener mucho cuidado con este tipo de situaciones, y los Broncos deben explotarlas. A Carolina no le vas a ganar a base de big plays,

tu ataque debe ser sostenido y sin prisas, evitando errores que puedan ser castigados con puntos defensivos. Si volvemos a echar mano a las estadísticas, observamos que los Panthers es el equipo que más puntos anota desde su propia defensa. Esta unidad ha conseguido 148 puntos en lo que llevamos de temporada (32 en estos playoffs) y solo permite anotar puntos en el 26´5% de los drives del rival. Son números que asustan y que son provocados por su manera de llevar los partidos. Sus inicios tan apabullantes, y que los ponen arriba en el marcador tan rápido, hacen que el rival tenga que arriesgar en ataque, jugando a lo que quiere esta defensa, con pases largos y susceptibles de ser recuperados o, al menos, conseguir dar tiempo para que su línea defensiva sea capaz de llegar hasta el QB y golpearlo. Aquí aparecen los dos grandes nombres de la vanguardia defensiva: Kawann Short y Star Lotulelei.

Imagen 4

La defensa de los Panthers tiene sus conceptos e ideas bastante claros, pero pueden llegar a ser muy flexibles y buscar otras situaciones para poner en dificultades al ataque rival. Frente a los Cardinals, y ante su poderío aéreo, Ron Rivera y McDermott fueron capaces de mostrar alguna defensa individual. En la imagen 4 vemos como con la Cover-1 dan tiempo a que la DL haga su trabajo. Es Lotulelei quien colapsa el pocket batiendo en uno contra uno a su bloqueador, obligando a Palmer a moverse en el pocket hasta ser finalmente capturado por su compañero Short, quien fue el que recibió el doble bloqueo. Desde el interior de la línea defensiva es desde donde más presión se ejerce. Short está jugando a un nivel descomunal y Lotulelei ha crecido mucho desde el inicio de temporada. Por otra parte, la OL de los Broncos está teniendo alguna dificultad por su lado izquierdo. Ryan Harris ha dado un pequeño paso atrás y a su compañero en el lado ciego, Evan Mathis, se le acumula demasiado trabajo. La vuelta de Jared Allen tras su lesión en el pie ayudará con el pobre pass-rush exterior que están teniendo los Panthers, aunque Kony Ealy se merezca ser titular en este equipo. Su partido frente a los Cardinals fue bastante bueno.

Por si fuera poco, Denver es el vigésimo octavo equipo en porcentaje de conversión cuando llegan a la zona roja. Su paupérrimo 47´7% es significativo. Solo han conseguido anotar 13 touchdowns por aire desde aquí. Varios son los factores que resaltan cuando los analizas. El primero, y más llamativo, es su QB. Es doloroso ver fallar algunos pases a Manning. Sin irnos más lejos, tenemos la imagen del último encuentro en el que tuvo dos buenas opciones de anotar y donde no fue capaz de dar el toque preciso al lanzamiento.

Imagen 5

Otra de las razones es su previsibilidad. Cuando llegan a esta zona, Manning se sitúa en shotgun y abre a todos sus receptores buscando el mismatch con la defensa. Son innumerables las veces que vemos esta formación cuando se acercan a la end zone. Ante esto, y sabiendo los problemas pasando en largo del QB, los rivales suelen defender con dos hombres profundos y los cinco en la zona media en individual. Tanto si quiere buscar las esquinas, como si quiere pasar a las seam, siempre va a encontrar a un safety esperando ese lanzamiento. A poco que no haya errores en cobertura (como el de Collins el otro día), es una situación relativamente sencilla de defender. En la imagen 5 vemos un claro ejemplo de esto. El safety siempre mantiene su vista en Manning y en los dos receptores que juegan profundo a su zona. Aunque el pase hubiese sido bueno, la recepción no era nada fácil ante esa doble cobertura.

Y una tercera razón es la presión que llegan a ejercer las defensas rivales cuando los “blitzean” en tan poco espacio de campo. En red zone son reiterados los blitzs para evitar lecturas sencillas y no dar tiempo al QB para que encuentre a un receptor abierto. Ante estos blitzs, una posible respuesta por parte del ataque es bloquear con los RBs, sin embargo, sus corredores no son buenos en esta faceta. Ninguno de los dos.

Imagen 6

Con seis hombres en la OL, y con su RB en el backfield, Manning va a jugar pensando en su backside, donde se encuentra Sanders. La defensa forma con cinco hombres en la línea y cuando se inicia el snap el OLB del lado izquierdo de la defensa cae en cobertura, siendo el OLB del lado derecho quien entra al rush. Manning fija sus ojos en el close-side y juega un pump fake (finta de pase) para mover al safety del lado contrario y dar tiempo a Sanders a correr su ruta post. El problema es que el DL gana por velocidad a Harris y entra con mucha facilidad en el pocket. La ayuda para evitar la presión es el bloqueo del RB, aunque como vemos en la imagen 6, el corredor es asfaltado por el defensor. Cuando Manning gira para buscar a Sanders, solo se encuentra con el casco negro del DL. Ni siquiera tiene tiempo para salir del pocket.

Ante los problemas aéreos que puedan aparecer en el ataque de los Broncos, Kubiak va a necesitar que su juego terrestre funcione. Este detalle se presenta vital. Denver no puede permitirse una segunda parte como la del partido frente a New England si quiere llevarse el anillo. Para ello, el equipo que vestirá de blanco en Santa Clara, posee dos corredores talentosos: Ronnie Hillman y CJ Anderson.

Imagen 7

Hillman se adapta mucho mejor a los bloqueos zonales que a los individuales. Es un buen corredor leyendo los gaps que se abren y respondiendo a la ruta correcta, ya sea por dentro o por fuera. En la imagen 7 vemos una outside zone jugada por los Broncos. Cuando Hillman recibe el balón tiene que decidir por las tres posibilidades que tiene de correr en este tipo de jugadas. Si va por fuera será bounce. Si corre entre el tackle y el guard usará el bang y si decide jugar el cutback, optará por la opción del bend. El bloqueo del RT al hombre más exterior facilita correr por el interior suyo. Además, el RG bloquea al LB que ataca ese gap abriendo aún más el camino. Hillman lo lee perfectamente y atraviesa la LOS por esa puerta. Su velocidad y “elusividad” hacen que el defensor no pueda “tacklearlo” y así conseguir un buen puñado de yardas extras.

Anderson es el otro miembro de ese backfield. A él no le importa si el esquema es zonal o si por el contrario se manda alguna power run. Tiene muchísimo talento y, aunque se esperaba un poco más de su rendimiento, el joven RB es un peligro constante para la defensa.

Imagen 8

Mucho se habla de que el juego de carrera de los Broncos no funciona y eso complica las cosas a Manning cuando intenta pasar el balón. Es al revés. La poca eficacia en el juego aéreo transforma los box de la defensa, y en vez de situar a 6/7 jugadores ahí, son 8/9 los que amenazan con parar las carreras. Así es muy complicado correr, ya que la ocupación de gaps es máxima y las puertas para pasar están cerradas “a cal y canto”. Cuando Manning abre a sus receptores y consigue vaciar el box, sus corredores aprovechan para sumar yardas. En la imagen 8 vemos a Denver jugando una situación de power run, más en concreto una one-back power. Esta jugada consiste en la salida de un OL de la línea (pulling) y subida al segundo nivel para bloquear al primer defensor que aparezca. Este bloqueo es el lead block, y es el camino que tiene que seguir el corredor. A diferencia del bloqueo zonal, este esquema le indica al RB el camino a seguir. Al haber tan pocos jugadores en el box, el control de gaps es mayor por parte de la OL, así que las posibilidades de éxito aumentan.

Carolina tiene un front-7 que es muy bueno contra la carrera. Los dos DTs se encargan de cerrar el interior y Kuechly, y Davis, se encargan del resto. Son tan buenos que su amenaza en el doble gap-A se vuelve terrorífica a ojos del QB y de su línea ofensiva.

Imagen 9

Cuando Kuechly y Davis se incrusten en la línea defensiva, la OL de Broncos debe ser capaz de discernir cual es el plan de los Panthers en ese snap. En la imagen 9, vemos como ambos LBs entran al rush. El doble bloqueo a Short abre el gap para que Davis se plante en el pocket incluso antes de que Palmer entregue el balón al RB. Davis es muy rápido en todas las zonas del campo, pero es extremadamente veloz cuando tiene que atacar el juego terrestre rival.

Además, los dos LBs se aprovechan muy bien de esos dobles bloqueos a sus DTs para finalizar ellos la jugada. Es muy complicado correr a los Panthers, sin embargo, no es la primera vez que veo una debilidad en esta defensa contra la carrera. Denver puede hacer daño con su inside zone. La inside zone tiene un componente que daña a las defensas con buenos LBs contra la carrera. Cuando un LB se enfrenta a este tipo de bloqueos, necesita de un buen hit & shed para deshacerse de ellos, pero no es nada fácil. Los dos bloqueadores son guards, por lo que son mucho más grandes que casi cualquier LB. En cambio, lo que ganas por un lado, lo pierdes por otro. Si dejas a tu center bloqueando en uno contra uno con Short, vas a necesitar que haga el mejor partido de su vida.

Denver necesita hacer funcionar su juego de carrera. Como dije antes, tienen que hacer un partido mirando muchísimo el reloj, hacerlo largo y dejar en el banco al potente ataque de los Panthers. Si el dominio del reloj lo tiene su rival, no tendrán muchas opciones de ganar el partido. Esta Superbowl no puede irse a más de 20 puntos porque todo lo que sea un marcador alto, será mortal para Denver. La excelente defensa de los Broncos tiene que limitar daños, pero es el ataque quien tiene que llevar la pauta del reloj.

Carolina propondrá un partido en el que Manning tenga que lanzar mucho esperando al error. Entre malos pases, malas rutas y los muchísimos drops que cometen los receptores, ese error va a llegar tarde o temprano, y allí estarán esperando como hienas los defensores panteras para conseguir su botín.

Todo hace indicar que este será el último rodeo del Sheriff y Carolina no es el rival más adecuado para las posibilidades de un Manning que está llegando muy justito al final de su legendaria carrera. Su oportunidad para irse en la cima está ahí, veremos si lo consigue.