LEYENDA MLB

Pete Rose seguirá sancionado de por vida en la MLB

El comisionado ha decidido mantener la sanción a perpetuidad al rey de los hits por haber apostado durante su etapa como jugador y entrenador.

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Pete Rose seguirá sancionado de por vida en la MLB

Pete Rose es “The Hit King”, el rey de los hits. Pete Rose es “Charlie Hustle”, el jugador que barría con todo mientras cabalgaba por las bases con entrega, valentía para que los aficionados disfrutasen de lo lindo con el espectáculo. Nadie ha conseguido más hits que Pete Rose (4256), un récord que permanecerá para siempre y que nunca será batido. Pete Rose fue un jugador, por cuyos méritos deportivos, tendría que estar en el Hall of Fame y probablemente de forma unánime.

Sin embargo, Pete Rose no está en el Hall of Fame de Cooperstown y, con casi toda probabilidad, no lo estará nunca.

El comisionado de la Major League Baseball, Rob Manfred, ha rechazado la petición que Pete Rose realizó el pasado 26 de febrero en la que pedía que reevaluara su caso, un caso que conllevó una sanción a perpetuidad desde 1989 por violar la famosa regla 21 de este deporte, una que prohíbe enérgicamente cualquier tipo de apuesta por parte de cualquier persona relacionada con el béisbol y que conlleva no sólo esa sanción sino no volver a participar de forma directa en las operaciones de cualquier estamento del pasatiempo nacional.

Este “pecado capital” cometido por Rose, que está excelentemente explicado en este artículo de Ángel Lluis Carrillo, ha sido siempre un lunar en un juego que se precia de cuidar no sólo su historia sino también a sus protagonistas con un mimo del que ya podrían aprender más de un deporte popular en Europa.

Sin embargo, a pesar del prestigio de Rose, el hecho de haber apostado como entrenador o entrenador-jugador, circunstancia que vino muy bien reflejada en el informe Dowd, base sobre la cual el comisionado de la época (Bert Giamatti) decidió imponer una sanción tan dura, una que Pete Rose acató con rapidez aunque siempre afirmó que esperaba ser “reinstaurado” en un breve período de tiempo.

Sin embargo, eso jamás ocurrió. Estaba claro que con Bud Selig, el antecesor de Rob Manfred en el cargo, esa circunstancia jamás iba a ocurrir pero los reportajes de investigación, como el de ESPN que demostraba en un cuaderno de apuestas, el cuaderno Bertollini, que Rose apostó en 1985 y 1986 siendo jugador, cosa que siempre negó, las constantes negativas de Rose a confesar un crimen que finalmente se produjo previo pago de un adelanto de un millón de dólares en una nueva autobiografía y numerosos aspectos más no ayudaron a reconfigurar su vida, término que se precisaba para poder levantar esa sanción y que, viendo el comportamiento adictivo de Pete Rose, nunca se ha producido.

Es verdad que el hecho de que Pete Rose se colocara con el tenderete en justo delante de la sede del Hall of Fame en Cooperstown para vender sus productos firmados no ayuda. Es verdad que sus continuas apariciones en los casinos de Las Vegas, no apuntan a que haya aprendido de los errores del pasado.

Pete Rose, Barry Larkin, Joe Morgan y Johnny Bench, las leyendas de los Cincinnati Reds, durante el pasado All-Star en Cincinnati.

Cualquier buen hijo de vecino puede aceptar que hay que ganarse el pan de la mejor manera posible y que Pete Rose consideraba que ésta era tan buena, tan legal, tan honrada como cualquier otra (y eso que ni siquiera hemos entrado a valorar el reality show que protagonizó con su entonces novia que seguramente traería tela).

Pete Rose tiene un distinto concepto de la realidad al del resto de los mortales y creo que si te dicen que tienes que reconfigurar, CAMBIAR tu vida, lo más lógico es hacerlo si quieres corregir un entuerto en el que tú y sólo tú te has metido.

Y claro, si en la entrevista más importante con una persona como es el nuevo comisionado, alguien que dijo que vería con ojos nuevos todo el material y casi hacer borrón y cuenta nueva, vas y le dices primero que no apuestas al béisbol para lugar aclarar que si lo haces, demuestra que no has aprendido nada, absolutamente nada desde 1989.

Curiosamente, Rob Manfred ha subrayado que el hecho de no levantar esa sanción no afecta la potencial candidatura de Rose para Cooperstown, a pesar de la máxima que indica que cualquier persona “no elegible”, sancionado de por vida, tampoco puede ser considerado para el Hall of Fame. Eso tendrá que ser solucionado por otras instancias.

Por desgracia y a cuenta de toda la nueva información que hemos recibido en los últimos meses, lo más triste es que uno de los mejores jugadores no va a estar en su Salón de la Fama pero lo es más porque el único culpable de ello es una persona como Peter Edward Rose que a sus 74 años sigue sin haber cambiado y no ha ganado la sabiduría que se le atribuye a la edad.