Contador gana la cuarta etapa del Tour en Cambrai
El ciclista de Pinto le sacó 2 minutos a Froome, Nibali y Quintana en la tortuosa etapa del pavés en suelo belga bajo la lluvia y el barro.

-¿Cuándo decidió disputar Giro y Tour esta temporada?
-Justo antes de comenzar la Vuelta de 2014. Llegué sin la mejor preparación, con muchas dudas. Si conseguía la victoria me lo podía plantear. Ahí fue la primera vez que pensé en este desafío del doblete.
-Tras la Ruta del Sur, en la que batió a Nairo Quintana, ¿cómo iniciará este reto?
-He jugado con el entrenamiento y el descanso. Aunque me da miedo que el cuerpo no recupere bien, estoy bien físicamente y de cabeza, que será igual de importante que las piernas. Ahora habrá que ver día a día.
-¿Cuál será su rol o cómo se desarrollará la ronda en relación a los otros aspirantes?
-El papel que quiero jugar es el mismo que cualquier otro año. Me siento bien. Los últimos tres meses y medio los he enfocado a la mejor preparación. Los rivales se centrarán en toda la gente peligrosa, pese a que cuatro nos destaquemos más. También estarán Pinot, Purito o Valverde.
-¿Por qué repiten cuatro compañeros del Giro? Sky, Astana o Movistar traen bloques frescos.
-Cada equipo tiene un calendario. En el Tinkoff, cinco doblamos Giro y Tour. Somos veteranos, fuertes y corredores de fondo. Hemos recuperado bien y espero, y seguro que será así, que en el Tour tendremos un nivel más alto.
(Los que repetirán son Contador, Basso, Kreuziger, Rogers y Tosatto).
-¿Conserva su hobby de cría de pájaros?
-Cuando era más joven sí que me dedicaba a eso. Ahora, como ciclista profesional, no tengo ni un minuto libre y debí dejar esa afición.
(Para sorpresa del personal, el madrileño recibió de unos periodistas neerlandeses el regalo de un canario amarillo: “A ver cómo le damos de comer y beber, agradezco este simpático detalle”. Le puso de nombre ‘Yellow’).
-¿Cómo ha llevado el lapso entre Giro y Tour?
-No sé cómo afrontaré el Tour. Sabía que existían 34 días entre Giro y Tour, me he sacrificado para descansar lo máximo, masaje, alimentación… nada de fiestas ni celebraciones, centrado por y para la bicicleta. De cabeza estoy bien, realmente motivado. En cuanto al cuerpo, es un desafío nuevo para mí, pero me encuentro bien.
-La primera semana se presenta muy difícil. ¿De qué forma le gustaría gestionarla?
-Me encantaría acabar con 20 minutos sobre el segundo (risas). Lo principal será no caerse, algo complicado con tantos nervios. El Tour será de ir día a día, más que nunca, por tantos escollos. Para comenzar, tocará crono, viento, el muro de Huy, adoquines… Hay que estar centrado en cada etapa.