DEPORTES DE RIESGO

Un directivo de Google bate el récord de Felix Baumgartner

Alan Eustace, de 57 años, se lanzó desde la estratosfera a 41.150 metros (el austríaco lo había hecho desde 39.068). También hizo récord de velocidad.

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Sin grandes patrocinadores y sin dar publicidad al reto, el vicepresidente de Google, Alan Eustace, de 57 años, batió el récord del mundo de caída libre arrebatándoselo a Felix Baumgartner, aquel austríaco avalado por una gran marca (Red Bull), que hizo de su salto todo un acontecimiento mundial. Si aquel 14 de octubre de 2012, en directo por televisión, Baumgartner se lanzó en la estratosfera desde 39.068 metros, Eustace subió hasta 41.419, acompañado de una discreta cámara Go Pro, para romper la barrera del sonido (como hizo el austríaco) y alcanzar los 1.322 km/hora.

ÉPICO. Alan Eustace asciende a la estratosfera en el globo de helio.

“Ha sido apasionante ver la oscuridad del espacio y las capas de la atmósfera”, contaba el científico, que ascendió durante dos horas en un globo con casi 1.000 metros cúbicos de helio, desde Roswell, la ciudad de Nuevo México en la que en 1947 se avistó un OVNI. Esta vez el objeto volante iba a ser identificado... Se trataba de Alan Eustace, con su cuidado traje de astronauta presurizado, diseñado por la Corporación Espacial Paragon, el equipo científico con el que el ejecutivo preparó en tres años este salto. Ellos no consideraron necesario preparar una cápsula tan sofisticada como en la que ascendió el mediático Baumgartner.

Al vacío. En cambio, Paragon preparó un artefacto explosivo para que Eustace se soltase del globo de helio y precipitase hacia el vacío desde la estratosfera. “Me abracé a mi equipo y apreté las piernas” decía. Y cayó en picado en caída libre, atravesando tropopausa y troposfera y provocando un estampido en el aire de Roswell cuando llegó más allá de la velocidad sónica. “Fue un paseo salvaje, aunque no noté ningún estampido, ni romper la barrera del sonido”, relató Eustace, que estuvo en caída libre durante cuatro minutos y medio hasta que activó su paracaídas, con un accesorio de fibra de carbono para evitar enredos.

El vicepresidente de Google aterrizó, 15 minutos después del salto, a 112 kilómetros de la base de lanzamiento. Le esperaban sus chicos de Paragon, culminando el proyecto secreto que adentró a Eustace en la leyenda... De manera silenciosa.