Irán vuelve a amargar el debut a la Selección
Como en 2008, los asiáticos sacaron un empate


España debutó en el Mundial de Tailandia dando una de cal y otra de arena. Al igual que ocurrió en el arranque de Brasil 2008, los de Venancio no pasaron del empate ante la difícil selección iraní y ahora el objetivo será hacerlo mejor que los asiáticos en los dos compromisos ante Panamá y Marruecos. Evitar a Brasil hasta la final es el premio.
Ayer, España mostró su mejor cara, la esperada, en la primera mitad. Tras un susto inicial donde Juanjo demostró estar preparado para tomar el relevo de Luis Amado en la portería de La Roja, el equipo español tomó el control y los goles llegaron. El primero, tras zurdazo cruzado de Miguelín, el más eléctrico de los españoles en los 20 primeros minutos. El segundo, obra de Lozano tras un rechace. El descanso presagiaba una plácida segunda mitad. Ocurrió todo lo contrario.
Porque tras la reanudación Irán, con su director técnico, el español Jesús Candelas, muy activo en el banquillo, subió la defensa y nubló el ataque español. Sólo el intermitente Alemao aportaba algo de luz. El problema fue que el naufragio llegó de donde menos se esperaba, de la defensa.
Dos errores de la zaga propiciaron los tantos iraníes. El primero, tras un rechace de Juanjo que se pudo cerrar mejor, pero donde fue la fortuna la que llevó el balón a los pies de Daneshvar. El segundo, más grave, tras un despiste en un saque de banda.
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Nervios.
Todo ello propició que cundiera el nerviosismo, y más viendo como Hassanzadeh estrellaba un balón a la madera a dos minutos del final. Torras, en el último segundo, también pudo decantar el choque del lado español, pero Nazari repelió su remate en plancha y certificó un empate que, como en 2008, no ilusiona, pero, como entonces (donde sólo Brasil en los penaltis de la final pudo con La Roja), es del todo remediable.