Atletismo

Casañas se quedó en diploma al ser séptimo en disco

El hispano cubano entró en la mejora y concluyó séptimo con un mejor lanzamiento de 65,56. Ni siquiera con su mejor marca hubiese alcanzado medalla.

Casañas
Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

El hispano cubano Frank Casañas no pudo pasar de diploma olímpico en la final de disco. Entró en la mejora y concluyó séptimo con un mejor lanzamiento de 65,56. Ni siquiera con su mejor marca hubiese alcanzado medalla.

A Casañas, de 31 años y con nacionalidad española desde 2008, le bastó un único lanzamiento válido, de 65,56, para entrar entre los ocho mejores. Pero se quedó ahí. Quinto en los Juegos de Pekín, había lanzado en abril de este año 67,74, a sólo 17 centímetros de su mejor marca de siempre. Pero desde aquel mes sus marcas habían sido discretísimas, siempre por debajo de 64 metros. De hecho, a la final llegó gracias a un lanzamiento de 63,76, el undécimo registro.

Se proclamó campeón olímpico el alemán Robert Harting, líder del año, al que su quinto lanzamiento, de 68,27, le sirvió para colgarse el oro. Plata fue el iraní Ehsan Hadadi (68,18) y bronce, el estonio Gerd Kanter (68,03), que necesitó hacer su mejor marca del año para tocar metal.

 "Venía a buscar la medalla pero encontré huesos muy duros"

El español Frank Casañas se mostró satisfecho por su séptimo puesto en lanzamiento de disco aunque reconoció que su objetivo era la medalla pero sus rivales rindieron muy bien y se lo impidieron. "Venía a buscar la medallita. Después de Pekín, aquí quería subir al podio pero me encontré con huesos muy duros. La final fue impresionante. De hecho, me he quedado muy sorprendido de cómo han lanzado algunos de ellos", explicó el atleta a Efe.

"Ya sabía más o menos como lanzaba cada uno y qué podía esperar. Nos vemos todo el año en las diferentes competiciones y somos como una familia casi. Pero aquí me dejaron boquiabierto. Tuvieron un día buenísimo todos", añadió. Sin embargo, el atleta de origen cubano se fue con buen sabor de boca de su participación y el diploma olímpico obtenido en la cita de la capital británica, el segundo después de su quinta plaza en Pekín. "Me voy contento. He disfrutado lanzando y por eso ya estoy satisfecho, es lo más importante. Claro que la medalla es la medalla pero ha sido una competición muy dura y yo he estado allí", señaló.

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Casañas realizó un buen primer lanzamiento de 65,56 metros que le situó con la sexta mejor marca después de tres intentos pero que ya no pudo superar en el resto de la final. El hispano-cubano encadenó primero dos nulos y en los últimos tres lanzamientos marcó 64,92, 65,48 y 63,16, quedando relegado hasta la séptima posición. "Empecé muy bien pero con los dos nulos me salí de la competición. Me vine hacia abajo y a mi, que soy muy competitivo, eso me desespera porque me gusta mejorar en cada lanzamiento", reconoció Casañas.

Tras sus segundos Juegos Olímpicos y con 33 años a su espalda, el español no piensa aun en retirarse y asegura que su intención es estar en la cita de Río 2016. "Voy a seguir, claro que sí. Al final me acabaran llamando ''el abuelo del disco'' pero es que una vez estás aquí, metido en la competición y disfrutando, es muy adictivo y no lo puedes dejar", comentó Casañas. Finalmente, el campeón olímpico de disco fue el alemán Robert Harting, invicto en 28 concursos durante los dos últimos años, con un lanzamiento de 68,27 metros, seguido del iraní Ehsan Hadadi (68,18) y del estonio Gerd Kanter (68,03).

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