Feliciano y David Ferrer rozan la final y juegan por el bronce
La pareja perdió ante Tsonga-Llodra en tres sets 3-6, 6-4 y 16-18 después de tener cuatro bolas de partido. Feli y Ferrer jugarán en el tercer y cuarto puesto ante Gasquet y Benneteau.


Cuatro bolas de partido tuvieron David Ferrer y Feliciano López para jugar por el oro. Y se esfumaron entre un lamento infinito. Michael Llodra y Jo-Wilfried Tsonga les derrotaron tras una batalla enorme sobre la hierba de Wimbledon, que vino a cerrarse tras tres horas y 29 minutos, y 34 juegos en el tercer set. En una partida en la que tuvieron cartas para ganar y perdieron por 6-3, 3-6 y 18-16. El encuentro frente a los gemelos Bryan se tocó con la punta de los dedos por los cuatro match-balls y eso dejó hundidos a los españoles, que auguraron una noche "dura" pero prometieron levantarse para pelear por el bronce hoy (15:00) frente a Julien Benneteau y Richard Gasquet.
El dobles raro, ese que contaba por derrotas las cuatro veces que habían jugado juntos antes de llegar a Londres, no pudo adornar su trayecto en los Juegos con una cuarta victoria. La pareja francesa, rodada en la Davis, no era cualquier cosa. Había sometido a Feliciano y Verdasco a una tortura en la semifinal de 2011 en Córdoba, donde acabó quebrando esa unión, cerrando su historia, al dejarles ganar sólo tres juegos en las tres mangas. Y en tierra.
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Cuchillo. En césped, el revés a una mano de Llodra corta como un cuchillo. El parisino ganó la corona por parejas con Clement en Wimbledon. Es un especialista. Un peso pesado en un lado de la balanza que se equilibra con la potencia de Tsonga al servicio, letal ayer.
Enfrente, la movilidad de Ferrer y el saque de Feliciano. Y mucho corazón. "¡Concentración!", "¡Seguimos!", "¡Vamos!". El de Jávea, tras la decepción de la primera manga, tiró del toledano en la segunda para conseguir un break que significaba el 6-3. En el tercero, con las fuerzas tocadas, se inició una ruleta rusa. Tres balas hubo para matar el duelo con 9-8 y otra con 11-10. Demasiadas oportunidades para desaprovecharlas, aunque fuera sobre servicio de los franceses, que sí se adjudicaron la primera que generaron ante la desesperación de una pareja que ya se veía con la plata y frente al sueño del oro. El objetivo es levantarse porque hoy espera el bronce.