Sugoi luchará por el bronce
El judoca español no pudo acceder a la final y deberá conseguir la victoria contra el surcoreano Jun-Ho Cho si queire colgarse la medalla de oro en -66 kg.


Sugoi Uriarte no podrá aspirar al oro en -66 kilos. Pero sí al bronce en el combate que disputará contra el surcoreano Jun-Ho Cho, que entra en la lucha por el metal procedente de la repesca. Sugoi tuvo enfrente a otro prodigio táctico, el húngaro Miklos Ungvari, al que había derrotado en la final del campeonato de Europa 2010. El oro o la plata estaban a cinco minutos, pero a falta de tres Unguari sumó un yuko (poco claro a juicio de Joaquín Ruiz, el seleccionador) con una proyección y supo aguantar el resultado, trabajando sobre todo en el suelo, ante el empuje del español.
Carrascosa, eliminada en -52 kg
Después de pasar como un torbellino sobre el tatami del Excel, el vitoriano de 28 está a un paso del bronce. Primero liquidó con dos ippones por inmovilización al italiano Francesco Faraldo y a Jayme Mata, de Aruba. Luego, un waza-ari dejó fuera al andorrano Daniel García Duarte. En cuartos de final, se deshizo del azerbayano Karimov, con dos yukos. Este a su vez había limpiado del camino a uno de los favoritos, el ruso Mogushkov. Ungvari sin embargo le frenó.
Sugoi, cuando vio abierta la puerta de la semifinal, lanzó sus dos índices al cielo. Iban dirigidos hacia Carmen, su madre, fallecida en febrero del 2011 y que inculcó a sus cuatro hijos la cultura del esfuerzo en Vitoria. Se criaron sin padre. Sus hermanos Maider y Gar, también judocas, le animan en Londres. Eritz no ha podido viajar. También le alienta desde los vestuarios su novia, Laura Gómez, que se quedó fuera de los Juegos tras empatar en puntuación con Laura Carrascosa (-52), eliminada hoy a las primeras de cambio. Podían haber coincidido hoy los dos, uno a cada lado del tapiz.
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Sugoi, reconcentrado dentro de sus cascos en el Excel, visualizando lo que debe hacer, no es un deportista cualquiera. Llegó a Valencia con 18 años para mejorar su judo con los mejores, con Salvador Gómez, que por ejemplo ya había llevado al oro a Almudena Muñoz en Barcelona 1992. Consiguió una beca por su buen currículum en la Universidad Politécnica de Valencia y allí ha sacado las carreras de ingeniero técnico electrónico, en tres años, y superior de industrial de empresas en cinco. Un cerebro. Un prodigio táctico (pasa horas estudiando vídeos de sus rivales) y atlético. De un aguante descomunal. Brillante en el tatami y brillante fuera. Es plata mundial en 2009 y oro europeo en 2010, y mejor deportista universitario español en 2010.
A Sugoi sólo le falta una cosa: dedicarle el bronce a Carmen. Está en ello en Londres.