Odriozola, obligado nuevamente a dar un paso atrás
Como con Alemayehu Bezabeh, Paquillo o Josephine Onya


José María Odriozola, que cumplirá el próximo lunes 73 años, ha sido en los últimos tiempos muy reticente a actuar con prontitud y dureza contra los atletas implicados en casos de dopaje o sometidos a investigaciones policiales. El dirigente gallego, que lleva en el cargo desde 1989, conocía los correos electrónicos de Mullera desde enero, pero aun así le confirmó para los Juegos de Londres tras refrendar la mínima A en Mataró en julio.
Alemayehu Bezabeh. La Operación Galgo quedó en nada por la anulación de escuchas telefónicas llevadas a cabo por la Guardia Civil. La Audiencia Provincial de Madrid determinó que "el rumor no es un indicio", pero hubo víctimas. No Marta Domínguez, pero sí Alemayehu Bezabeh, que purga dos años de sanción por tentativa de dopaje al ir a transfundirse sangre a casa de Manuel Pascua Piqueras. El Comité de Competición de la RFEA le absolvió y el Consejo Superior de Deportes tuvo que recurrir al Comité Español de Disciplina Deportiva, que le condenó a dos años. Odriozola mantuvo las ayudas económicas a los atletas implicados, a pesar de que las becas ADO (CSD y COE) se les retiraron preventivamente. Digna Luz Murillo y Nuria Fernández, que estaban señaladas en la investigación como "sujetos pasivos" de dopaje, siguieron compitiendo por España.
Paquillo Fernández. El Tribunal de Arbitraje Deportivo volvió a tumbar otra decisión de la Española. El marchador tenía EPO en casa cuando la Guardia Civil reventó la red del médico Walter Virú en la Operación Grial. La RFEA redujo su sanción de dos años a uno por colaborar con la Justicia. La IAAF entendió que esa colaboración no fue suficiente y recurrió al TAS: se le aumentó otro año la sanción y por eso no va a Londres 2012. Antes, Odriozola, en enero de 2010, con la investigación en marcha, le incluyó en una lista para la Copa del Mundo de México y el Europeo y el CSD le obligó a dar marcha atrás.
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Josephine Onya. La nigeriana dio positivo en 2008 con clembuterol y metilhexaneamine. Otra vez, la RFEA dictó la absolución. La Federación Internacional de Atletismo se vio obligada a recurrir al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que la condenó a dos años. En 2011 volvió a dar positivo por un estimulante y esta vez se la sancionó con otros dos años.
Otros casos. En los últimos tiempos, otros casos han manchado el nombre del atletismo español. La maratoniana Yesenia Centeno fue sancionada con dos años en 2009 por la IAAF al dar positivo por un anabolizante (Methandriol) y un diurético (Furosemida). El obstaculista José Luis Blanco ofreció un positivo por EPO en el Nacional de 3.000 obstáculos y días después logró el bronce en el Europeo de Barcelona. Se le sancionó con dos años y el Comité Español de Disciplina Deportiva le levantó cautelarmente la sanción en diciembre de 2012.