'Fuego': pura raza española para los Juegos de Londres
Junto a Muñoz y Fuego formarán equipo Beatriz Ferrer-Salat con Delgado y la joven Morgan Barbançon con Painted Black, entr.


Entre oscuros y clásicos caballos hannoverianos y KWPM, de temperamento tranquilo, un precioso animal tordo "caliente y temperamental, con carácter fuerte" será la baza de España en los Juegos de Londres. Fuego XII será el único pura raza española en la competición. "Sí, esto es un poco como la Fórmula 1. Además de la monta que le des, sin duda para estar arriba necesitas calidad. Caballos como Fuego pasan una vez por tu vida, y ahora no habrá más de quince con su nivel", cuenta Juan Manuel Muñoz, su jinete. El hombre que le prepara seis días a la semana desde hace nueve años y medio. Un binomio que fue cuarto en el Mundial de Kentucky en 2010.
Equipo. Junto a Muñoz y Fuego formarán equipo Beatriz Ferrer-Salat con Delgado (quintos Juegos) y la joven Morgan Barbançon con Painted Black, entr. Pero la estrella es Fuego. "La morfología del pura raza español es diferente. También su manera de moverse, que le da ventaja en los aires reunidos", cuenta Muñoz, que vive para el caballo entre la Yeguada Cárdenas de Écija y en las largas concentraciones en Alemania, a las órdenes del seleccionador Jan Bemelmans.
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La valoración del animal, con 14 años y con su currículum ronda los dos millones de euros. "Sí que ha llegado alguna oferta de algún jeque -reconoce Muñoz-. Pero en la doma la amenaza de los Emiratos es menor. Prefieren las competiciones de endurance o el turf. Aquí los clientes potentes están en Alemania, Holanda o EE UU".
Fuego, pues, es un caballo galáctico que se cuida con mimo. En su equipo hay fisioterapeuta, veterinario y herrador. La música de su ejercicio ha sido compuesta en Alemania con unos ritmos muy españoles. La tierra sobre la que ensaya en España es especial, con un compuesto textil traído desde Inglaterra. Su gran prueba la tendrá en agosto en Greenwich Park. "Después de los Juegos de Pekín, Fuego está más consolidado, domina los nervios y a mí me pesa menos la presión", dice Muñoz. Sólo falta convencer a los jueces de que un pura raza español merece medalla.